Carmona, en el centro, con responsables del colegio y del sindicato médicos
Carmona, en el centro, con responsables del colegio y del sindicato médicos - Juan Flores
Sanidad

Los médicos de Sevilla reclaman una reforma del Código Penal frente al crecimiento de las agresiones

Los ataques a profesionales sanitarios (insultos, amenazas o hasta lesiones) subieron un 5% en la provincia en 2018

SevillaActualizado:

Los médicos de Sevilla han reclamado este jueves «medidas concretas y eficaces» para frenar el auge de las agresiones a profesionales de la sanidad, tanto pública como privada. De hecho, desde el sector han pedido «a los políticos» una reforma del Código Penal para «endurecer las leyes frente a quienes se atreven a insultar, vejar o hasta agredir a un médico, que es lo mismo que atacar a la salud pública». De esta forma, el presidente del Colegio de Médicos de Sevilla, Alfonso Carmona, ha subrayado que en lo que a la provincia se refiere, las agresiones han subido en el último año un 5%, llegando a trece casos en 2018, y que se está llegando «a niveles muy lamentables a los que hay que ponerle freno cuanto antes por parte de la administraciones». Esos trece casos «son menos de los que realmente se producen», ya que se tiene «la certeza de que el número real de ataques es mayor, dado que muchas víctimas no recurren al colegio para registrar la denuncia».

Concretamente, el informe colegial presenta un mayor número de agresiones a mujeres (8) que a hombres (5), lo que supone un significativo aumento respecto a los índices del año 2017. Además, la mayoría de los ataques se han producido en el ámbito de la atención primaria (8). En lo que respecta al tipo de agresiones registradas, son más numerosas las amenazas (9) que los insultos (7) y las lesiones físicas (3) o psíquicas (9), aunque se dan casos de que se produzcan simultáneamente, como es lógico.

Estas agresiones cuantificadas por la Organización Médica Colegial, y que en toda Andalucía sumaron nada menos que 124 durante el año pasado, se producen especialmente -como ocurre en el ámbito específico de Sevilla- en la atención primaria y en forma de insultos, amenazas y vejaciones, aunque también se ha producido algún caso de lesiones. Cuatro de esos casos de agresión de los producidos en Sevilla terminaron con una baja laboral del profesional afectado.

«El gran problema que sufre el sector, vinculado a todo ello, es que las agresiones no se denuncian por miedo a posibles represalias, por lo que algo más hay que hacer. Es muy peligroso que sigamos con esta tendencia», ha añadido Carmona, quien ha incidido en que «el agresor debe tener claro que va a ser castigado con toda la contundencia que permita la justicia; que se va a llevar una multa e incluso la multa más pena de cárcel. No podemos seguir así».

«Un policía en cada puerta»

En la rueda de prensa con motivo del Día Nacional Contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario, el máximo responsable de los profesionales sanitarios sevillanos ha expuesto que «es imposible poner a un policía en la puerta de cada centro o de cada consulta, y por mucho que coloquen y se usen los botones antipánico, no resuelven la cuestión, porque el tiempo que transcurre entre que se produce la agresión y la llegada de la ayuda, si es que llega, es demasiado prolongado. Por eso la solución pasa por endurecer las leyes reformando el Código Penal».

«Las agresiones a sanitarios suponen una de las peores lacras que sufre hoy día nuestra profesión. Urgen propuestas concretas desde la Administración para contar con una mayor protección. El facultativo sabe que esta es su casa y que haremos todo lo posible para ayudarle y protegerle; pero lo primero es notificarnos que se ha producido la agresión. No debe haber miedo a dar ese paso», ha agregado el doctor Carmona.

De la mano del Colegio Andaluz de Médicos, el órgano en Sevilla ha pedido que sea «el acto sanitario en sí mismo» un bien jurídico protegido con independencia donde se realice, ya sea en ámbito público o privado, agravándose las penas que atenten contra el mismo. Se va a exigir a la Junta de Andalucía, igualmente, que promulgue una ley que reconozca la autoridad pública de los médicos en ejercicio de sus funciones, como la que ya existe en otras comunidades como Aragón o Extremadura. Esa consideración de «autoridad», como ocurre con los policías, aumentaría el castigo ante cualquier ataque o insulto. «Es imprescindible que se obtenga ese reconocimiento para estar más protegido, como debe ocurrir con los profesores».

El propio secretario del Colegio de Médicos sevillano, Juan Manuel Contreras, ha hecho especial hincapié en la «petición a los políticos para que desarrollen leyes que luego puedan aplicar los jueces, porque el camino ha sido últimamente el contrario. En 2015 se despenalizaron los insultos y las amenazas y los resultados están a la vista. Hay que erradicar este fenómeno y eso sólo se puede hacer con un cambio en el Código Penal que contemple leyes más duras y claras».