El teniente general Gómez de Salazar en el centro de la imagen y a su izquierda Rodríguez de la Borbolla
El teniente general Gómez de Salazar en el centro de la imagen y a su izquierda Rodríguez de la Borbolla - Raúl Doblado
Defensa

Medio siglo de las milicias universitarias en el campamento de Montejaque

El expresidente de la Junta Rodríguez de la Borbolla formó parte de aquella primera promoción que celebrará la efeméride el próximo 5 de octubre en una jura de bandera de civiles en Ronda

SevillaActualizado:

Un grupo de 114 jóvenes hizo el servicio militar obligatorio hace 50 años en un campamento ubicado en la serranía de Ronda, en Montejaque. La fecha es señalada porque este año se cumple medio siglo de aquel primer campamento de milicias universitarias. Una efeméride que se va a celebrar el 5 de octubre en el acuartelamiento del tercio Alejandro Farnesio 4º de la Legión, en Ronda. Dicha celebración coincidirá con una jura de bandera de personal civil.

El expresidente de la Junta de Andalucía, José Rodríguez de la Borbolla, fue uno de aquellos universitarios que realizó su instrucción militar mediante esta fórmula que se creó en 1942 y que se mantuvo vigente, ya bajo la definición de servicio de formación de cuadros de mando (Sefocuma) hasta 2001, cuando se puso fin a la popularmente conocida como mili.

En busca de más compañeros

Rodríguez de la Borbolla ha estado este martes en Capitanía junto al teniente general Gómez de Salazar y tres compañeros más de promoción para dar a conocer el acto previsto en Ronda y sobre todo hacer un llamamiento: localizar a los integrantes de aquella promoción, que formaba parte de la 16 unidad de caballería, para poder reencontrarse medio siglo después. Para facilitar el contacto disponen de un correo electrónico montejaque69_16unidad@cedisandalucia.eu «Queremos celebrar ese tiempo que pasamos juntos y la trascendencia de aquel momento. Ese año, el hombre pisó la luna y Juan Carlos fue nombrado sucesor. Se vislumbraba un tiempo nuevo», ha afirmado el expresidente de la Junta.

Por ahora han localizado a una docena de antiguos universitarios, entre ellos al hematólogo José Tomás Campo, el perito Javier Andrada-Vanderwilde y el traumatólogo Eduardo Zamora. Este último recordaba en la presentación de este martes aquella etapa con sabor dulce a pesar de todo. «Fue una experiencia muy dura porque durante la instrucción nos dieron fuerte, pero también aprendimos compañerismo, solidaridad y disciplina». A su lado, su compañero de fatigas, José Tomás Campo, bromeaba con el hambre que pasaban. «Cuando salíamos de marcha siempre aparecían unas mujeres que nos gritaban si queríamos bocadillos mientras estábamos en la formación». Ya ha transcurrido el tiempo suficiente para admitir que alguna que otra vez tuvieron que recurrir a coger algún animal de alguna explotación cercana para alimentarse.

Las milicias universitarias duraban dos veranos completos y se desarrollaban en campamentos compuestos por tiendas. Arrancaban el primero de junio y concluía el último día de agosto. Se usaban estos periodos para que no interrumpieran sus estudios. Cuando concluían el servicio lo hacían como alférez o sargento. Un total de 251.755 hombres pasaron por las milicias del ejército de tierra en sus 59 años de vida.