Vicente Flores Luque defendiendo su tesis sobre su padre
Vicente Flores Luque defendiendo su tesis sobre su padre - RAÚL DOBLADO

Medio siglo de periodismo en Sevilla a través de los dibujos de Vicente Flores en ABC

Su hijo, Vicente Flores Luque, defendió este jueves su tesis doctoral sobre el que fuera dibujante del periódico desde 1932 hasta 1986

SEVILLAActualizado:

En una época en la que la fotografía no era instantánea, los periódicos se servían de dibujantes que interpretaban la noticia en forma de ilustración. Profesionales que conjugaban su don artístico con la labor periodística, como fue el caso de Vicente Flores Navarro (1911-1990), el hombre que dibujó medio siglo de informaciones en el ABC de Sevilla. Este jueves, su hijo, Vicente Flores Luque, defendió con éxito su tesis doctoral en la Facultad de Bellas Artes sobre la vida y obra de este un hombre clave para entender la historia del periodismo en Sevilla.

La tesis doctoral aborda la trayectoria artística de Vicente Flores contextualizándola con la sociedad y la cultura de cada época. Se trata de una deliciosa crónica social de la ciudad desde los años 20 a los 80, relacionadas con la vida de su padre y la evolución del periodismo en Sevilla. Cuenta en la biografía que Vicente Flores Navarro «inició su actividad artística en 1928 ilustrando crónicas taurinas para el periódico ‘La Unión’, cuando sólo contaba 17 años, y culminó su carrera como dibujante publicando su propia caricatura en ABC de Sevilla en el año 1986 para ilustrar una entrevista de despedida en el diario». Llevaba trabajando en ABC desde 1932.

A Flores «le tocó vivir una etapa que va, prácticamente, desde la eclosión de la ilustración en la prensa diaria hasta los momentos en que la fotografía desplegó todo su potencial informativo». Entonces, los procedimientos técnicos imposibilitaban la reproducción en papel de las fotografías, por lo que se recurría a dibujos en tinta china para preparar los fotolitos.

Durante su carrera publicó unos 20.000 dibujos y combinó esta faceta con otras tres: la de ceramista -se formó en la fábrica Nuestra Señora de la O, de Montalván-, la de cartelista y la de pintor. La cerámica fue pasando a un segundo plano -tal y como explica su hijo en la tesis- en favor de su labor de ilustrador en la prensa sevillana, «tarea que no abandonó hasta los últimos años de su vida».

Su estilo, según se describe, era vanguardista, cercano al cubismo y se basaba tanto en el dibujo del natural al reposo como en movimiento. Trabajaba de memoria, incluso teniendo el modelo delante. También, en el caso de la ilustración de artículos, debía entrar en el sentido del texto y tratar de plasmar en el dibujo lo más representativo de lo que el escritor expresaba. «Tenía una memoria fotográfica prodigiosa», cuenta su hijo: «Llevaba octavillas en el bolsillo izquierdo de la chaqueta y un lápiz en la solapa, pero sólo los utilizaba en los cines o los teatros. Nadie le vio tomar nota rápida en partidos de fútbol o corridas de toros». Al terminar, se iba para su estudio en Triana. Su inspiración estaba allí.

Otro de los géneros en los que se especializó era la caricatura. Durante más de 50 años, caricaturizó a mil y un personajes de Sevilla, en cada etapa, en cada ámbito. Y la última que publicó en ABC fue la suya propia, para despedirse de la que fue su Casa. El arrabal era su musa, según su hijo, «con su caserío, sus personajes, su ambiente y su aire». Por ello fue uno de los fundadores de la Peña Trianera. También perteneció al Ateneo y al Club La Rábida. Y, en cuanto a sus devociones, la Virgen del Rocío. Era hermano de Triana e incluso dibujó el retablo que acogió el Simpecado en San Jacinto.

Del dibujo a internet

La tesis de Vicente Flores Luque es también un tratado sobre la evolución de la prensa: de cómo la ilustración se impuso a la fotografía por su facilidad de reproducción hasta los 40, cuando fue surgiendo una serie de fotógrafos que comenzaron a dejar su impronta en los periódicos. «Se inició una convivencia entre ambas técnicas, que al día de hoy prácticamente ha ganado la fotografía».

Así, cuenta que «el más antiguo de los fotógrafos de prensa sevillanos fue Juan José Serrano, que trabajó para ABC, al que sucedieron sus hijos Juan José y Paco y, posteriormente, su nieto Juan Manuel, que trabaja actualmente en el citado periódico».

Así, hasta «la invasión de las nuevas tecnologías», cuando se inició una nueva etapa: la era del periodismo digital. Flores se pregunta si se trata de otro medio de comunicación o es el medio que acabará imponiéndose. La tesis recibió la máxima calificación del tribunal.