Estación de metro de San Juan Bajo
Estación de metro de San Juan Bajo - Raúl Doblado

El metro, el transporte que más favorece la calidad del aire

Según un estudio, cuando hay alteraciones en el transporte público se incrementarían los niveles de contaminación del aire

SevillaActualizado:

Tras la conclusión «sin acuerdo» entre las partes de la reunión celebrada el pasado jueves en el Centro de Mediación, Arbitraje y Conciliación (Cemac) entre el comité de empresa y la dirección de la sociedad Metro de Sevilla, en torno a los servicios mínimos de la huelga indefinida promovida por la plantilla a partir del 13 de abril, hay voces que recuerdan el hecho de que la contaminación aumenta en la ciudad durante los días de paros del metro, el medio de transporte que más incide en la calidad del aire.

El presidente de la Real Academia Sevillana de Ciencias, José Luis de Justo Alpañés, afirma que «los días de huelga de metro, al circular mayor número de automóviles, aumenta el porcentaje de particulas de pequeño tamaño —menores de 10 ó 2 micras—en el aire, que son las que afectan mucho a un numero importante de personas con dificultades respiratorias, según se publicaba recientemente refiriéndose a Barcelona. Ello sería igualmente aplicable en el caso de Sevilla».

Colapso

Siguiendo esa misma Tesis, de Justo escribió recientemente una tribuna abierta en la que bajo el título «La contaminación y el metro», se hacía eco de que «estamos acostumbrados a que haya contaminación en Madrid o Barcelona, pero hace unos días hasta Valladolid prohibió la circulación de automóviles». «Si eso se hiciera en Sevilla, lo que estuvo a punto de tener que hacerse por unos vientos subsaharianos que vinieron durante unos días de febrero, al ser causas naturales parece que el Ayuntamiento tomó la decisión de no restringir la circulación de tráfico», y no se llegó a activar el protocolo.

Para De Justo, se trataría de una una señal «que nos indica la necesidad de contar con el metro. Si en Sevilla se prohibiese la circulación de automóviles sería un verdadero desastre, teniendo en cuenta como se ponen las entradas a Sevilla actualmente o en las proximidades del puente del Centenario. Si alguna vez se tomase esa determinación sería un colapso total, conviene no olvidarse del metro, porque se le debe a Sevilla», afirma.

Como presidente de la Real Academia Sevillana de Ciencias, De justo pide que se pongan en marcha las nuevas líneas de metro para evitar ese problema. «Ya va siendo hora», porque como afirmaba un estudio la revista Science of the total Environment, «Cuando hay alteraciones en el transporte público, aumenta el uso del vehículo privado y ello a su vez incrementa los niveles de contaminación del aire. De entre los diferentes modos de transporte, el que más incidencia tiene sobre la calidad del aire es el metro, probablemente porque es el medio público más utilizado en la ciudad. Durante los días en que se registraron paros en el servicio, la contaminación aumentó de media entre un 8% de PM10 (partículas sólidas <um) y un 48% de NO», afirmaba en su artículo.

Tranvía

«El tranvía no sirve para nada. Si se hace el tranvía por San Francico Javier, hay que poner la vía más unos pequeños bulevares a cada lado, y ocuparían prácticamente todo el espacio que hay para circulación rodada», añade. «Hay una serie de datos como el tiempo que se tardaría del Virgen del Rocío al Macarena en metro si estuvieran las líneas, que serían unos diez minutos, que es un dato verdaderamente atractivo el hecho de que la gente pudiera desplazarse rápidamente en una ciudad. El desplazamiento es necesario, la gente necesita desplazarse para casi todo».

«Hay medidas complementarias que irían a muy largo plazo. Ahora mismo con respecto al coche eléctrico no se tienen el suficiente número de puntos de carga, la mayoría de las personas que tiene un transporte colectivo a mano que no le suponga el hacer tres trasbordos, lo utiliza. La gente no coge el coche por gusto normalmente, pero es que no tiene más remedio que cogerlo porque hay ciertos desplazamientos dentro de Sevilla que no tienen casi más opción que el coche. Reducir el número de coches supone fastidiar a un montón de gente, porque no todo el mundo ha podido buscarse una vivienda que esté al lado del trabajo y tieneque desplazarse. Todas esas medidas de restricción del tráfico de vehículos, que es lo que se está haciendo en algunos casos, es a costa de hacer daño a la calidad de vida de muchas personas», afirma De Justo.

Cronograma

Según el presidente de la Academia de Ciencias, «ya tienen su metro terminado o muy avanzado Valencia, Málaga, o Palma de Mallorca. Hay muchas ciudades en España o extranjero que ya tienen metro con unas necesidades de transporte muy semejantes a Sevilla. «Habría que activar cuanto antes un cronograma para las líneas de metro», recuerda.

Para Cristina García de Lago, coordinadora del grupo de trabajo sobre Movilidad Sostenible y Conectada de Eticom y directora comercial del grupo Torrot Muving y vicepresidenta de Aedive (Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico), respecto a las conclusiones del informe de la Science of the total Enviroment, afirma que «nosotros notamos mucho el incremento de la demanda, debido a que cuando el ciudadano no puede coger un medio de transporte público muchos cogen una moto y en ello notamos la demanda y suben esos picos. Al tratarse de moto eléctrica no subiría la contaminación, aunque sí la demanda. Al final cuanto más gente coja su propio vehículo, más contaminación».

«Nosotros tenemos contemplado que por cada moto que ponemos en una ciudad la utilizan entre 7 y 10 personas, lo que se traduce en personas que no cogen su coche particular». «Ahora mismo la movilidad no se concibe sin no ser sostenible, tampoco si no está conectada y en muchas ocasiones si no es compartida. La movilidad a día de hoy es sostenible conectada y compartida, son las líneas en las que se mueve».

«Una moto eléctrica puede ahorrar en torno a los 120-130 gramos de CO2, un coche estaría en los 160 gramos de CO». Hay aplicaciones como la de muving que cuando terminas te indican en una pantalla el tiempo que has estado, la distancia que has recorrido y las emisiones de CO2 que has conseguido evitar».

El Plan de Mitigación incluido en el Plan de Acción por el Clima y la Energía Sostenibles PACES de Sevilla de los «Planes y Estrategias sectoriales: Alineamiento con la Estrategia. Sevilla 2030», incluye también entre sus 68 medidas la renovación del parque de vehículos, mejorar el transporte público y fomentar su uso. Aumentar los carriles bus y continuar el trazado del tranvía hasta Santa Justa.