«Metropol necesita de la inteligencia de todas las partes involucradas»
FOTO: J. M. SERRANO

«Metropol necesita de la inteligencia de todas las partes involucradas»

Jürgen Mayer, arquitecto diseñador del Metropol Parasol. Tras la paralización de las obras del Metropol Parasol por dificultades técnicas y financieras, Mayer apela a la «inteligencia y participación» de las partes involucradas para sacar el proyecto adelante

POR M. J. PEREIRA
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—Su proyecto, que está expuesto en el MOMA, ha sido polémico en Sevilla desde que ganó el concurso de ideas. Primero se criticó su diseño en el casco histórico, después su presupuesto y ahora su ejecución. ¿Es ésta la primera vez que le sucede algo así con uno de sus proyectos?

—Metropol Parasol es un proyecto único en el mundo y necesita la inteligencia y máxima participación de todas las partes involucradas en el mismo, desde el cliente a los ingenieros y la empresa constructora.

—¿Le molesta ser polémico o cree que es algo que va implícito en un proyecto vanguardista?

—Cualquier proyecto fuera de los estándares convencionales provoca discusión. Hemos considerado este proceso como un importante debate para la ciudad de Sevilla, así como para la arquitectura y el planteamiento urbanístico.

—Hay quienes han criticado su proyecto de megalómano y falto de sentido. ¿Usted diseñó este proyecto buscando más la estética o la utilidad?

—Metropol Parasol es el proyecto ganador de un concurso internacional que fue abierto y accesible para todos los ciudadanos, incluso durante las fases de la competición. El diseño del proyecto miró en detalle los comentarios hechos y sugiere una especial atmósfera en el corazón de Sevilla.

—¿Qué problemas ha encontrado en la dirección técnica?

—En 2005 fuimos contratados por la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) de Sevilla, junto a la compañía internacional de ingeniería Ove Arup para desarrollar el Proyecto Básico. Sacyr, como «concesionario» contratista del Ayuntamiento para la realización del proyecto, estuvo obligada a contratar al equipo de diseño J. Mayer H con Arup para la preparación del proyecto de ejecución en base al Proyecto Básico aprobado por la GMU. Al mismo tiempo, fuimos contratados como dirección facultativa junto con un estudio sevillano de arquitectura, también contratado por Sacyr. La completa ejecución del proceso de construcción ha sido constantemente seguida por todos aquellos involucrados en el proyecto.

—El Ayuntamiento afirma que su proyecto es una «obra imposible» desde el punto de vista de su ejecución. Incluso un miembro del equipo de Gobierno municipal ha llegado a decir que se aprobó sin que existiera la «tecnología necesaria» para sacar adelante el proyecto ¿Es eso verdad?

—El cálculo de una estructura de la complejidad de Metropol Parasol es un largo proceso que necesita el aporte acerca de las características del material (elementos de madera laminada) y las conexiones y detalles que sólo pueden ser llevados a cabo por una empresa de maderas. Esto ocurrió tan pronto como la empresa fue contratada.

—En mayo de 2007, la empresa de ingeniería Ove Arup, consultora contratada por Sacyr, redactó un informe en el que decía que el proyecto era inviable. ¿Conoce usted ese informe? ¿Está de acuerdo con su afirmación?

—Ove Arup es la compañía de ingeniería estructural desde los primeros momentos del concurso internacional y controla los detalles de la estructura y los servicios del edificio.

—Si es verdad que Ove Arup avisó sobre la imposibilidad de hacer el proyecto, ¿no piensa que el Ayuntamiento debió parar las obras, en lugar de seguir gastando dinero público?

—Metropol Parasol está desarrollado por un equipo internacional de especialistas (J. Mayer H, Arup y Finnforest Merk) junto al concesionario Sacyr y la Gerencia Municipal de Urbanismo de Sevilla. Metropol Parasol se convertirá en un punto de encuentro vivo en el centro de la ciudad.

—¿Ha faltado un buen cálculo de estructuras del edificio?

—El cálculo de un complejo estructural como Metropol Parasol es un largo proceso que necesita la «aportación» acerca de las características del material (madera laminada) y los detalles de las conexiones que sólo podían ser aportadas en colaboración con el contratista de madera. El cálculo sólo pudo ser finalizado una vez que la empresa de madera fue contratada y los detalles finales de conexión fueron determinados.

—¿Son suficientes los cimientos que se han hecho para la estructura futura del edificio?

—Según Arup, sí.

—¿Puede decir usted con rotundidad que su proyecto puede llevarse a cabo?

—El proceso para llevar a cabo un proyecto como éste es siempre difícil, pero en caso de Metropol Parasol no fue tan diferente como en otros casos similares a éste.

—El coste de la obra se ha incrementado en casi 26 millones de euros, hasta alcanzar los 110 millones. ¿Cree razonable este sobrecoste?

—Cualquier proyecto se desarrolla incluso durante la construcción del mismo y tiene que adaptarse a los requerimientos actuales. En este caso es una combinación entre arqueología, una construcción de madera innovadora y sostenible, un diseño urbano de plazas, etcétera.

—Usted planteó unos parasoles de metal y después los cambió por la madera, ¿cree que fue acertada esa decisión?

—De acuerdo a nuestras primeras investigaciones, la estructura metálica habría sido mucho más cara, debido a los costes de mantenimiento (protección a la corrosión). Además habría acumulado el calor durante los veranos sevillanos con una influencia negativa en el clima.

—Hay arquitectos que no dan más de 25 años de vida al pino flandes en Sevilla. ¿Continúa pensando que la madera es un material idóneo para Sevilla?

—Para la realización de los parasoles se desarrolló con un gran esfuerzo una estructura perdurable y sostenible. Para ello se optimizaron todos los aspectos constructivos en una solución integral. La madera empleada presenta el certificado PEFC (Programa para el Reconocimiento de Sistemas de Certificación Forestal) y está clasificada como un material constructivo muy sostenible. La madera microlaminada utilizada es uno de los materiales de construcción más eficaces y duraderos. Además, en combinación con el recubrimiento de poliuretano aplicado a todos los elementos de los parasoles, supone una durabilidad prácticamente ilimitada. En este contexto se desarrollaron por completo nuevas técnicas para las uniones que fueron verificadas mediante ensayos.

—¿Se puede decir que este proyecto respeta el medio ambiente, teniendo en cuenta la cantidad de madera que consumirá y que su duración es limitada en el tiempo?

—Metropol Parasol es un prototipo de construcción sostenible y ha recibido el premio Holcim europeo de Bronce en 2005 en base al planteamiento de arquitectura sostenible.

—El Ayuntamiento está pensando en la posibilidad de pedirle responsabilidades porque dice que el proyecto no fue diseñado correctamente. La Gerencia de Urbanismo cree que el proyecto presenta «un defecto, error o insuficiencia técnica» tanto del Proyecto Básico como del de ejecución. ¿Qué opina?

—Vuelvo a decir que Metropol Parasol está desarrollado por un equipo internacional de especialistas junto a Sacyr y la Gerencia de Urbanismo.

—En principio, el proyecto debió inaugurarse en 2006 y estamos en 2010 sin que sepamos cuándo se acabará ¿Están justificados estos retrasos, que tienen paralizados el centro de Sevilla?

—Entendemos que una obra en el centro de la ciudad no es agradable. Aun así, cuando el proyecto esté finalizado, la gente podrá disfrutar de un nuevo espacio y olvidará el largo periodo de construcción.

—Tras todos estos contratiempos, ¿se arrepiente de haberse presentado al concurso?

—Después de todo estamos muy contentos de que este proyecto único esté siendo realizado como resultado de una valerosa decisión de la ciudad de Sevilla. Este proyecto tendrá como resultado el establecimiento de Sevilla en el mapa de ciudades del siglo XXI con un rico pasado histórico y una energía dinámica basada en la innovación de cara al futuro.