Misión en Tres Barrios
El párroco de la Candelaria: «El Gran Poder viene para mover el corazón de los políticos»
Francisco José Ortiz analiza lo que supone la llegada del Señor: «Ha traído esperanza al barrio, donde Cáritas atiende a 800 familias al mes»

La Candelaria es un barrio menos deteriorado que Los Pajaritos aunque igual de humilde . No está tan lacrado po la droga y no hay tanta ilegalidad en la vivienda por lo que los pisos se conservan mejor, también porque son ... de mejor calidad estructural pese a ser algo más antiguos. También las casas son más amplias. Si en Los Pajaritos la media es de unos 40 metros cuadrados, en la Candelaria es de 50 o 60 metros, pero tampoco tienen ascensor. Sus vecinos son gente trabajadora . La población española está muy envejecida y vive allí desde que se levantaron los bloques. La población inmigrante , por su parte, ha ido creciendo exponencialmente. Es mucho más joven y conviven los latinos -mayoritariamente- con los marroquíes y africanos de confesión musulmana. «La vivienda aquí es más accesible que en otras zonas no por barata sino por lo ilegal, ya que se puede acceder sin documentación». Lo explica Francisco José Ortiz, el párroco de la Blanca Paloma y Nuestra Señora de la Candelaria, la iglesia a la que ayer llegó el Señor para convivir con los vecinos de esta segunda barriada de las tres que conforman este territorio de misión, donde la comunidad parroquial sí está más fraguada.
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«El perfil del inmigrante latino es sorprendente. Es gente muy formada , como una notaria del Estado de Nicaragua que se tuvo que exiliar al estar perseguida en su país. Acabó en este barrio pero, dada la dificultad de la homologación de los estudios, acabó trabajando en la hostelería mal pagada». El caso que explica Francisco José Ortiz es muy habitual en una zona arrasada por la pandemia: «Las tasas de paro eran muy altas antes del Covid, las Cáritas de ambas parroquias atendíamos a 500 familias mensualmente y en 2020 llegaron a ser 1.000. Ahora ayudamos a 800 , gracias a un equipo de 60 voluntarios . Eso ni el Ayuntamiento lo puede atender».
El perfil de los beneficiarios son sobre todo inmigrantes sin papeles , que no tienen acceso a ningún recurso básico de la Administración, Cruz Roja o el Banco de Alimentos. «La gente vive de las pensiones de los mayores y se mueve en la economía sumergida: venta ambulante, limpiadoras a domicilio que no están dadas de alta... cuando el coronavirus lo paralizó todo», explica.
Para eso ha ido allí el Gran Poder . El párroco asegura que «ha traído esperanza al barrio. La gente se siente importante, incluso los musulmanes y los ateos. A la gente de fe, el hecho de que el Señor les visite, es un revulsivo. Las abuelas se emocionan: ‘Con la de veces que yo he ido a verle a a San Lorenzo...’. Se ponen los vellos de punta. Pero la misión, por otro lado, también sirve para poner la mirada en este barrio, en sus carencias y eso debe ayudar a la conversión de la clase política . No podemos dejar de estar pendientes, el corazón se les tiene que mover para que movilicen recursos. Ha prosperado Rochelambert, por ejemplo, y éste se ha quedado atrás cuando somos igual de dignos», sentencia el párroco.
Hay vecinos que se han quejado de que no ha sido hasta ahora, cuando por la estancia del Gran Poder el Ayuntamiento ha reasfaltado calles, ha arreglado el alumbrado y las aceras . Lipasam ahora pasa tres veces al día, antes sólo una. «Espero que sea la tónica de aquí en adelante», pide Ortiz, que añade que «el barrio es feo, pero el Señor lo hizo bonito cuando entró».
Otra de las razones por las que el Señor está en misión por los Tres Barrios es porque «es una zona muy descristianizada» . Por eso, el hecho de que pasase ayer por la parroquia de San Lucas en Santa Aurelia o la semana que viene por el Cerro tiene un objetivo: «Para que veamos la diferencia entre un territorio de misión y uno ya evangelizado».
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