Imagen del interior del aeropuerto de Sevilla
Imagen del interior del aeropuerto de Sevilla - ABC
Misterios de Sevilla

Misterio en la antigua terminal del aeropuerto de Sevilla

En este lugar suceden hechos extraños de los que tenemos constancia gracias a los testimonios de testigos

SevillaActualizado:

En muchas ocasiones el misterio te sorprende donde menos lo espera y en el caso que nos ocupa lo iba a hacer en mitad de una ruta por los misterios de Sevilla.

Los lugares encantados son, en ocasiones, esquivos al investigador y sólo dan muestras de lo que sucede en su interior cuando el testigo, la «víctima del misterio», como a mí me gusta llamarlo, se ve sorprendido por ello. Es lo que sucede en la vieja terminal del aeropuerto de Sevilla-San Pablo. Una terminal en desuso y que denota el paso del tiempo en sus instalaciones a favor de la actual y más moderna.

Fue una de estas personas que han sufrido el fenómeno en primera persona la que se me acercó y, pausadamente, me dijo: «Cuando acabemos la ruta paranormal tengo que contarte una cosa que me sucedió en el aeropuerto viejo». Sólo con eso tenía ya toda mi atención.

Al finalizar el recorrido tuvimos la ocasión de hablar, me indicó su nombre (que por razones de confidencialidad omito) y el trabajo que desempeña en el aeropuerto: «Muchas veces hemos salido de allí asustados por qué suceden cosas muy raras. Tan pronto está todo en calma como sientes pisadas detrás de ti, te giras y no hay nadie. Otras veces es que el frío es insoportable y entonces sientes como si te tocaran o te palparan, es todo muy incómodo». Con tales argumentos traté de hacerle ver que, tal vez, podría tratarse de algo subjetivo, que sugestión o la tan traída y llevada «imaginación» asustada.

Pero había más… «No, no son imaginaciones mías», repuso mi testigo que añadió: «Una noche, estando allí, sentimos como se abría una puerta, de forma totalmente antinatural, además estaba cerrada y era como si algo la hubiera abierto, allí no entra casi nadie ya. Entonces la temperatura bajo y vimos como una sombra, una silueta que se metía por la zona que daba a los antiguos aseos. Pensamos que podría tratarse de alguien que se podría haber colado. Al ir a ver la sorpresa fue mayúscula pues no había nadie. La puerta se cerró sola y entonces se comenzó a escuchar como un quejido dentro de aseo. El pánico fue tremendo».

Reforzada por la presencia, poco tiempo después de un compañero, fueron a ver que estaba pasando. No había nadie, estaba todo completamente solo, en calma, como si nada de lo narrado hubiera sucedido. «Me puse muy nerviosa, mi compañero sabe perfectamente que no miento ni me lo invento pero vete tú a saber lo que hubiera pensado».

Días más tarde otra persona, del mismo servicio, tiene otra experiencia en ese mismo lugar, en este caso con otra visión de la sombra que la tuvo a poco menos de tres metros de distancia y que, al volverse, pudo ver perfectamente. Él lo contaba así: «Estaba la noche fría y sentí un ruido y fui a ver, muchas veces es la cubierta, el techo, o algún animal que se mete, es una pena como está esta parte. No vi nada, sólo hacía frío… Entonces me di la vuelta y allí estaba esa cosa o lo que fuera, a poca distancia de mí. Yo no me moví siquiera, no me atrevía a articular palabra».

Preguntado sobre aquella visión afirmó: «No era una persona, era un bulto, una cosa física que estaba delante de mí pero que no podía verle los rasgos por qué no los tenía. Era como un fantasma, como algo irreal, como una proyección… Hay que verlo para poder describirlo, es muy difícil. El frío y aquella presencia me dejaron helado».

Y la circunstancia no es para menos pues este tipo de fenómenos tiene muchas formas de manifestarse y lo hace cuando la persona menos lo imagina.

Entre los trabajadores que tienen acceso a esta zona existe la leyenda –nunca corroborada- que ese fantasma se trataría del espíritu de un viejo sacerdote, que tienen identificado, y que se aparecería en esta zona pero todo es a modo de rumor y de creencia no confirmada.

Sea como fuere hoy día en esta terminal abandonada suceden hechos extraños de los que tenemos constancia gracias a los testimonios de las personas que han vivido estos encuentros con lo extraño, con lo sobrenatural, en una ciudad que no deja de deparar sorpresas en este terreno tan quebradizo.