La TV municipal paga sus amaños y muere en analógico antes de llegar a digital
El canal analógico por el que emitía la televisión municipal está desde ayer con la carta de ajuste. J. M. SERRANO

La TV municipal paga sus amaños y muere en analógico antes de llegar a digital

ALBERTO GARCÍA REYES. SEVILLA
Actualizado:

Lo que mal empieza, mal acaba. Las artimañas del alcalde para poner en marcha una televisión pública a toda prisa, sin licencia expresa para emitir en analógico y a través de un canal «prestado» por una empresa hundida en el fango de las deudas no tenían más remedio que finalizar con un apagón cuyo coste para las arcas municipales quizás no se conozca nunca. Onda Giralda, la empresa a la que Monteseirín recurrió para conseguir un canal analógico «de balde» para montar una televisión pública con la que lavar su imagen —el veto al caso Mercasevilla en sus informativos lo demuestra—, no paga a sus trabajadores, debe más de 600.000 euros a la Seguridad Social y tiene agujeros negros con otros proveedores. Una ruina cuyo único final posible era el embargo. El Ayuntamiento ahora se lava las manos y arguye que los problemas de esta empresa son sólo de esta empresa. Punto. Pero ayer se comprobó que no es cierto. Onda Giralda es la propietaria de la señal por la que la televisión municipal ha estado emitiendo en analógico, sin licencia, desde que se inauguró hasta que emprenda su carrera en TDT. Y los agentes judiciales que están llevando a cabo el desahucio se llevaron ayer hasta el equipo de continuidad, que es el dispositivo desde el que se envía la señal al repetidor. Consecuencia: carta de ajuste.

El director general del canal público, Antonio Silva, reiteró a ABC por la mañana que la situación sólo duraría una hora. Pero las líneas moradas que indicaban la muerte en analógico de Giralda Digital TV se hicieron fuertes en la pantalla durante todo el día. No se emitieron los informativos del mediodía ni el programa de actualidad «Sevilla Directo». Nada. Los sevillanos no pudieron ver ayer la televisión que pagan —las dos productoras adjudicatarias afectadas por el apagón sí entregaron sus productos para la emisión y, por lo tanto, cobrarán por ellos— porque Monteseirín se obcecó con inaugurar su televisión pública el 2 de abril de este año, sin que el Pleno hubiese aprobado aún la constitución de la empresa municipal que gestiona el canal de TDT, para solapar su citación judicial por el caso Unidad con la inauguración de la primera línea del Metro. Su mano derecha, Manuel Marchena, aceleró el proceso a través de la Agrupación de Interés Económico, organismo que dirige. Y encontró como aliados perfectos a Antonio y Francisco Bustamante, dueños de TCM Audiovisión y de Onda Giralda, dos empresas que pasaban por apuros económicos. Francisco Bustamante llegó incluso a acudir a la reunión de las televisiones locales de Sevilla en la que se prepara el «pull» de Semana Santa como representante de la emisora municipal. Y la AIE otorgó a sus empresas todos los contratos de producción y comercialización de la televisión del Ayuntamiento hasta que se creó DeSevilla Digital Uno, la empresa municipal encargada del asunto. Esto ocurrió en septiembre. Desde abril, TCM y Egesdi —una firma que es accionista de Onda Giralda y, por tanto, también de los Bustamante—, ganaron todos los «concursos» de producción de la televisión municipal: 192.000 euros que, eso sí, se adjudicaron en diferentes partidas que nunca superaron los 60.000, cifra hasta la que se puede adjudicar un contrato por procedimiento negociado sin publicidad.

Pero ese apoyo a las empresas de los Bustamante tenía una condición: la cesión «gratuita» del canal analógico de Onda Giralda, el 54, a la televisión municipal. Así que, como por arte de birlibirloque, el dos de abril se cambió el logotipo de esta emisora y, de súbito, pasó a ser municipal. Fue, por cierto, lo único que se cambió: la llamada «mosca», distintivo que suele identificar al canal y que se sitúa en uno de los extremos de la pantalla. Todo lo demás se mantuvo. Programas, caras, realizadores, cámaras... Incluso se tomó la decisión de nombrar gerente de la tele municipal, Giralda Digital, al que hasta entonces había ostentado ese cargo en Egesdi, Pablo Castilla.

Pero la creación, por fin, de la empresa pública encargada de gestionar laTDT municipal, DeSevilla Digital Uno, acabó por provocar el cisma. En cuanto vio próximo el horizonte de las emisiones en digital, al alcalde ya no le servía de nada el analógico, por lo que los contratos que hasta entonces se habían firmado con las empresas de los Bustamante empezaron a repartirse con otras productoras. Adsat, filial de la catalana Lavinia —firma que hizo la campaña de las elecciones generales de 2008 a Zapatero y que gestiona la web del PSOE nacional—, se quedó con los informativos. Mediasur, productora de La Sexta, se llevó los deportes. Y así ocurrió con siete empresas. Pero Monteseirín olvidó que el canal 54 no era suyo. Pudo «ocultar» la huelga de los trabajadores de Onda Giralda desviando la señal a Adsat, que colaboró con el Ayuntamiento en la usurpación de las emisiones. Pero ayer los funcionarios judiciales se llevaron la máquina de la verdad de las instalaciones de Onda Giralda. Adsat no tenía ninguna alternativa técnica posible para emitir. Y la televisión municipal, ésa en la que según el Consejo Audiovisual de Andalucía salen más que nadie el alcalde y Torrijos, se apagó. Nadó en la ilegalidad para acabar muriendo en la orilla. Expiró en analógico antes de llegar al digital, algo que, supuestamente, ocurrirá el viernes según indicó el Ayuntamiento ayer en un comunicado en el que, cínicamente, calificó el apagón como «cortes programados» previos a la entrada en TDT. Unos cortes programados que, sin embargo, anunció ocho horas después del inicio de la carta de ajuste. Porque parece que en la Plaza Nueva se programan las cosas, y se anuncian, después de que ocurran.

Consejo «fantasma»

Pero las argucias para intentar maquillar el escándalo llegaron más lejos. Primero se envió un comunicado en el que se aseguraba que el programa «Sevilla Directo», de la productora Medina Media, se estaba emitiendo en pruebas por TDT, pero que la sintonización había que hacerla «de forma manual, no automática, en el canal 54». Este periódico solicitó la búsqueda del canal a un técnico especialista para comprobarlo. Su veredicto fue claro: «En ese canal no se está emitiendo nada». Después el Ayuntamiento explicó que había conseguido la licencia definitiva en digital y que el viernes comenzarán las emisiones en TDT, algo de lo que «en el día de hoy —por ayer—, la presidenta de DeSevilla Digital Uno Televisión SA, Maribel Montaño, ha informado de esta situación al Consejo de Administración, compuesto por representantes de todos los partidos políticos del Ayuntamiento de Sevilla». El consejero del PP Gregorio Serrano, en cambio, se enteró de este hecho a través de ABC y recalcó que ni se celebró consejo de administración ayer, ni ha recibido ninguna notificación al respecto.

Al parecer, como ocurre con los cortes de la emisión, el consejo de administración también se programa en el momento oportuno. Da igual que no se celebre.