Juan Espadas, junto a Antonio Muñoz y Adela Castaño
Juan Espadas, junto a Antonio Muñoz y Adela Castaño - Vanessa Gómez
Política municipal

Muñoz, Cabrera y Flores, al mando de las áreas esenciales del gobierno local de Sevilla

Espadas remata su gabinete con pocos cambios sobre el mandato previo. Gaya será la responsable de Hacienda y Castaño, la portavoz socialista

SevillaActualizado:

El nuevo gobierno municipal del socialista Juan Espadas, que será investido alcalde este sábado, va tomando cuerpo definitivamente y ha quedado ya casi diseñado en su totalidad sobre una base ya expuesta por este periódico hace varios días: los dos principales concejales del mandato anterior, Antonio Muñoz y Juan Carlos Cabrera, mantendrán sus áreas y seguirán siendo los pilares fundamentales del gabinete. Muñoz, de hecho, va a mantener exactamente las mismas delegaciones que venía encabezando, Hábitat Urbano, Turismo y Cultura, mientras que en el caso de Cabrera quedan por definir algunas cuestiones menores pero también liderará los ámbitos en los que venía ejerciendo como concejal delegado, esto es, Movilidad, Seguridad y Fiestas Mayores. Ambos son, de hecho, los miembros más cercanos a Espadas dentro de las propias familias del partido en Sevilla, lo que sumado a los buenos resultados de estas dos áreas en la etapa previa, hace más que lógica la decisión de mantener la misma disposición en el organigrama, con los dos «superconcejales» al frente del mismo.

La que había sido números dos en el anterior equipo y que se había quedado fuera de la lista electoral en esta ocasión, Carmen Castreño, será designada coordinadora de las empresas municipales (Emasesa, Emvisesa, Tussam y Lipasam), tal y como adelantó ABC este martes. Lo hará adscrita al área de Alcaldía, que ganará peso en este mandato porque desde ella se van a impulsar temas estratégicos de ciudad, como el Plan Estratégico Sevilla 2030 —que va a ser la hoja de ruta esencial de la nueva etapa—, la coordinación de empresas municipales que quedará en manos de Castreño, la promoción exterior de la ciudad —que se va a reforzar—, una oficina de control y auditoria permanente de la ejecución presupuestaria, y la modernización de la tan ansiada organización municipal.

Quien ha ostentado ese segundo puesto de lista del PSOE en esta ocasión, la exconsejera de Educación Sonia Gaya, se perfila como sustituta de Joaquín Castillo en el departamento de Hacienda, aunque se están ultimando aún algunos pormenores en ese aspecto. Pese a tratarse de la segunda de la lista y de una persona «colocada» por la responsable del partido en Andalucía, Susana Díaz, Gaya va a ocuparse de una delegación con menos presencia, a pesar de su importancia en la elaboración de los presupuestos y ordenanzas fiscales; el encaje de las distintas corrientes internas no está resultando nada sencillo para el alcalde.

En ese sentido, también hay que destacar el hecho de que Adela Castaño vaya a ser la portavoz del grupo municipal en lugar de Antonio Muñoz, quien goza de mayores respaldos e incluso simpatías dentro de las filas socialistas que la primera. El reparto de cuotas, no obstante, hará que Castaño —otra socialista cercana a Díaz y secretaria de la potente agrupación Alcosa-Este-Torreblanca— actúe como portavoz del grupo, probablemente manteniendo las funciones de gobierno que ha tenido en la anterior etapa, las de delegada de Participación Ciudadana. Pero estrenará la portavocía del partido en el Ayuntamiento, según le ha confirmado ya Espadas. Esta designación supone, no obstante, un «premio para su gestión», según fuentes municipales, después de ocho años como concejal y los últimos cuatro con «un papel destacado al frente de las inversiones en los colegios». Algún miembro de su formación, sin embargo, considera que no es el suyo el perfil más adecuado para hacer de portavoz, dada su excesiva vehemencia en las exposiciones públicas y la radicalidad mostrada en algunos asuntos. Castaño es recordada, entre otras cuestiones, por una famosa frase en un encendido debate plenario sobre el aborto, en el que exclamó aquello de «los curas quieren meter sus rosarios en nuestros ovarios», que generó una enorme polvareda.

Pese a no lograr acta de capitular, Myriam Díaz, por su lado, formará parte de la estructura municipal, ya que la que fuera portavoz de la campaña electoral de Espadas será la nueva directora del grupo del PSOE, sustituyendo Juan Antonio Barrionuevo, que este mandato sí tendrá esa acta de edil —es el decimotercero y último— y otras competencias más relevantes.

Barrios desfavorecidos

Junto a Muñoz y Cabrera, el otro gran pilar del gobierno de Espadas será Juan Manuel Flores, quien se hará cargo de la nueva delegación que va a crearse para dedicarse a las llamadas zonas de transformación social, esto es, los barrios más desfavorecidos de la capital hispalense. Flores será el delegado especial de Zonas de Necesidades de Transformación Social manteniendo Empleo e Innovación Social, concretamente. Se trata de una apuesta estratégica de este mandato para Espadas, una etapa en la que se va a poner el acento en mejorar transversalmente y de forma integral la vida en los barrios que más necesidades sociales tienen. Flores es, desde luego, quien mejor conoce esa triste realidad, ya que ha sido delegado de Bienestar Social y del distrito Cerro-Amate, donde se encuentra el segundo barrio más pobre de España, Los Pajaritos, sólo por detrás de otro de Sevilla, las Tres Mil Viviendas. Flores llevará también Empleo e Innovación Social, áreas estrechamente relacionadas con las desigualdades sociales.