Naruhito es un pleno conocedor de Sevilla
Naruhito es un pleno conocedor de Sevilla - ABC
Sociedad

Naruhito, el nuevo emperador japonés, ha visitado hasta en tres ocasiones la ciudad de Sevilla

La tercera visita se produjo en el año 2013, año en el que también acudió a Coria del Río en el marco de los 400 años de relaciones entre Japón y España

SevillaActualizado:

Japón ha vivido este martes un hecho sin precedentes, la coronación de un nuevo emperador sin que su sucesor esté presente. El recién proclamado emperador de Japón Naruhito es un viejo conocido de Sevilla ya que ha visitado tanto la capital como el municipio de Coria del Río.

El nuevo emperador nipón visitó en 1985 Sevilla y Córdoba cuando era estudiante de Oxford. Posteriormente en 1992, visitó la capital andaluza con motivo de la Exposición Universal de Sevilla. La tercera y última visita se produjo en el año 2013.

Esta última visita tuvo como eje el marco de los 400 años de relaciones entre Japón y España. El máximo mandatario japonés fue recibido por Griñán y Zoido en Sevilla y visitó Coria del Río. En esta localidad plantó un cerezo junto a la estatua de Tsunenaga Hasekura, realizada en memoria al desembarco de la Embajada Keicho.

Naruhito y su esposa Masako han tomado el relevo en el trono imperial a su padres Akihito y Michiko. Su padre tuvo que abdicar por problemas de salud. La monarquía japonesa data de hace más de 2.600 años y comienza, según la leyenda, con la diosa del sol Amaterasu.

España y Japón

La relación de Sevilla, y más concretamente de Coria del Río, con el país del sol naciente comenzó medio siglo antes de que llegara la conocida como Embajada Keicho; la primera delegación diplomática oficial enviada por Japón a España.

El primer nombre que une ambos países es San Francisco Javier. El discípulo de san Ignacio de Loyola, fundador de la orden de los jesuitas, llegó en 1549 a territorio nipón para predicar el catolicismo. Consiguió evangelizar el Lejano Oriente, desde donde envió numerosas cartas al Vaticano alabando el espíritu del pueblo nipón. Pero esos elogios no impidieron que los católicos fueran perseguidos en Japón tanto en esa época como durante la Restauración Meiji (mediados del siglo XIX).

Y, antes también de que el samurai Hasekura llegara a España, el Rey Felipe II recibió en la Corte a los emisarios de la Embajada Tensho en noviembre de 1584, enviados por varios señores feudales cristianos.

Galeón San Francisco

Otro de los contactos importantes previos a la Embajada Keicho se debió a un tifón, que en 1609 hizo naufragar frente a las costas de Onjuku al galeón San Francisco, que cubría la ruta Manila-Acapulco. A bordo viajaba el gobernador español de Filipinas, Rodrigo de Vivero, quien fue recibido en audiencia por un sogún local en una aventura que relata el documental «Del naufragio a la amistad», del periodista colombiano Gonzalo Robledo.

Tras el establecimiento oficial de relaciones comerciales por parte de la Embajada Keicho, hay que esperar hasta 1868 para la firma del primer Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre España y Japón. Desde entonces, y a pesar de la distancia, Japón y España no han hecho más que acercarse, como demuestra la avalancha de turistas que visita cada año los principales monumentos de Madrid, Barcelona y Andalucía y la afición nipona al flamenco, los toros y, por supuesto, la paella.