Una niña recibe una vacuna
Una niña recibe una vacuna - ABC
Sanidad

Las niñas sevillanas, las que menos se vacunan contra el papiloma

Sólo el 63 por ciento de las adolescentes se protegen contra este peligroso virus que provoca enfermedades de transmisión sexual; es la tasa más baja de España

SevillaActualizado:

La vacunación no es obligatoria en España. No lo es en ninguna comunidad autónoma y, por tanto tampoco se puede obligar a ningún padre a que vacune a su hijo. Sin embargo, tanto desde la sanidad pública como desde la privado destacan la importancia de que las familias cumplan el calendario vacunal para evitar poner tanto a niños como a mayores en riesgo de contraer una enfermedad que un simple pinchazo a tiempo puede evitar. Y es que tanto en el Servicio Andaluz de Salud como en el Instituto Hispalense de Pediatría tienen claro que las vacunas que se ponen en los primeros años de la vida son importantes para toda la vida. Ytambién que hay que mejorar la cobertura de algunas muy importantes como la del papiloma que en Andalucía tiene la tasa más baja de España.

En general en Andalucía (los datos de la cobertura de vacunación no se han facilitado por provincias) la cobertura de las vacunas es óptima, según la directora del plan de vacunas del SAS, Marisa Gestoso. Porque, tal y como revelan los datos del Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales e Igualdad, la cobertura de primovacunación en niños de 0 a 1 año es muy alta. Está por encima del 98,7 por ciento. Lo que supone que, en general, los médicos no se encuentran demasiado rechazo al las vacunas. «El problema del rechazo no es tan importante», dice Gestoso que considera que hay un «mantenimiento de las coberturas de vacunación».

De hecho, cuando se pregunta por la existencia de padres que rechazan esas vacunas, el SAS insiste en que no es actualmente un problema. «Puede ser que en ocasiones existan más dudas por parte de los padres a la hora de administrarlas o que un niño tenga una contraindicación pero en general no hay una especial preocupación», explica la doctora Gestoso.

Sin embargo sí que existe un problema con las vacunas de los adolescentes. Suele comenzar a medida que los niños se hacen mayores y cada vez se tienen menos contacto con el sistema sanitario. Ahí es donde suele producirse la bajada de la cobertura de la vacunación. Porque, a veces, se olvida poner esa vacuna o porque existe desconocimiento de que es necesaria una dosis de recuerdo. Ocurre con algunas de esas vacunas que se administran en la adolescencia.

Y aunque, desde el SAS se reconoce que no todas las vacunas son iguales, la cobertura baja en algunas fundamentales. Y en la del Virus del PapilomaHumano, VPH, la tasa de cobertura no sólo no es alta sino que Andalucía tiene la más baja de toda España. De hecho, con un 63,3 por ciento de tasa de vacunación en el curso 2015-2016 (el ultimo del que hay datos cerrados) Andalucía está muy por debajo del a media nacional, situada en el 77,8 por ciento. Yes la comunidad donde menos se vacuna contra esta enfermedad.

Una vacuna recomendada para las niñas de 11 a 15 años pero que normalmente se pone a los 14 cuando las chicas estudian 2º de ESO. «Hay que reforzar los mensajes de que las vacunas no terminan en la primera infancia y de la importancia de vacunar en la adolescencia», dice Gestoso.

Desde el Instituto Hispalense de Pediatría coinciden en que no suele haber problema con las primeras vacunas de los niños pequeños. Ignacio Salamanca, coordinador de la unidad de investigación del Instituto Hispalense de Pediatría del Hospital Quirónaaalud Sagrado Corazón, recalca que a medida que se hacen mayores «empiezan a bajar las coberturas». De ahí la preocupación por intentar mantener o mejorar la vacunación adolescente. «Es un reto que tenemos por delante», dice Salamanca insistiendo en la necesidad de reforzar la vacunación del papiloma.

«Estamos en un país en el que la confianza en las vacunas es muy alta», admite. Aunque también recuerda que hay un porcentaje de padres que tienen dudas y a los que deben informar y resolver esos» falsos mitos». Salamanca coincide con el SAS en que en Sevilla no hay el rechazo que se da cada vez más en otros países como Italia.