«No se deben marcar objetivos económicos con la literatura»

POR E. CORREA
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María José Barrios_ Profesora de Escritura Creativa

-¿Cómo se organizó y cómo se está desarrollando el curso que coordina, «De carne y hueso. Construcción y análisis de personajes cinematográficos»?

-Los cuatro profesores que lo impartimos estudiamos Comunicación Audiovisual y nos dedicamos a la escritura y al cine. La manera de plantearlo fue ver qué habíamos echado en falta cuando estuvimos en la Facultad. Casi todos nosotros tenemos más formación de fuera de España que de aquí, porque echábamos en falta cosas. Creo que la escritura creativa es una de las asignaturas con menos presencia en las universidades españolas. Es un curso muy participativo y la gente se lo está pasando muy bien.

-¿Qué se necesita para ser escritor?

-Igual que para el arte u otros ámbitos, para la escritura también hay patrones, puntos de partida. Hay modelos, reglas y estructuras que se aprenden y una vez aprendidas puedes hacer con ellas lo que quieras. No es sólo cuestión del estilo de cada cual.

-¿Es posible hoy día ganarse la vida escribiendo?

-La escritura debe ser una pasión antes que nada. El que escribe debe tener la necesidad de hacerlo. Si empiezas con la idea de ganar mucho dinero nadie te garantiza que lo vayas a conseguir, por lo que después puedes sentir el fracaso. Las salidas existen, hay huecos. Pero creo más bien que ese planteamiento no debe existir. La persona tiene que plantearse si quiere escribir y luego buscarse la vida. También hay gente que no quiere llegar a ningún sitio, sólo lo hace porque le gusta. No es realista marcarse objetivos económicos con la literatura.

-¿En qué medida cree que el cine ayuda a comprender la realidad social?

-Yo defiendo la narración como forma de transmitir ideas que llegan a niveles a los que no alcanza un ensayo, por ejemplo. En un ensayo escribes tu visión sobre cierto tema y al leerlo puedes estar de acuerdo o no con lo que se dice. Pero si ves una película o lees una novela, lo que se te dice te llega a nivel racional y emocional. Estás sintiendo lo mismo que los personajes. Y al final llegas a la misma idea, a la misma conclusión.