Turistas ataviados con ropa veraniega en los alrededores de la Catedral de Sevilla - Vanessa Gómez

Las «nuevas» normas de vestir en la Catedral de Sevilla que sorprenden a los turistas

El Cabildo Catedral indicó una serie de directrices en pos del «decoro» y el «respeto al carácter sagrado» que no todos han acatado de buen grado por las altas temperaturas del verano hispalense

SevillaActualizado:

La norma no es nueva, se hizo oficial el mismo día en que se inauguraba el verano de 2019 en Sevilla. Pero, con las suaves temperaturas que han protagonizado el estío en la ciudad, su cumplimiento no resultaba ningún «acto de fe». Hasta ahora.

Hablamos de las directrices que el Cabildo Catedral dictó en referencia a la correcta forma de vestir a la hora de visitar el templo metropolitano. En pos del «decoro» y de «preservar el respeto al carácter sagrado» del lugar, se descartaba el calzado de playa y llevar la cabeza cubierta con cualquier elemento o prenda.

«La adecuada estética en el vestir favorece la convivencia, la cordialidad y el respeto por la sensibilidad especial que supone la visita de una catedral», se explicaba en la nota, que indicaba que ambos sexos han de evitar las camisetas sin mangas. En el caso de las mujeres, además, se pedía no utilizar «mini shorts».

Con el mercurio en plena forma, como es propio del mes de agosto, no se han hecho esperar las voces de los turistas y visitantes respecto a estas normas. Muchos ven «excesiva» esta restricción, teniendo en cuenta los numerosos grados de más que quedan fuera de los muros, y no entienden porqué no se permite «una tiranta» o una «gorra».

Otros en cambio comprenden el tipo de lugar del que se trata, y entienden que no se deba «enseñar demasiado». Tanto unos como otros encontrarán, sin embargo, que acceden a uno de los oasis de la ciudad por el frescor que garantizan los 36 metros de altura de sus naves.

Obligación inherente

Decíamos que la norma no es nueva, de hecho va incluso más allá del 21 de junio. Pero no estaba escrita, aunque formaba parte de las buenas prácticas intrínsecas al acceso a cualquier templo de la cristiandad. En otros casos, de manera bastante más restrictiva.

Del mismo modo, resulta significativo que entre las obligaciones o prohibiciones que figuran en la web de la Catedral de Sevilla se recojan las de no «desvestirse, descalzarse o tumbarse en bancos, escalones, ni en el patio», la de «evitar carreras dentro del recinto» o la de «mantener el orden y la limpieza de los espacios, así como de adoptar una conducta respetuosa hacia los elementos patrimoniales y museísticos». No por el concepto en sí, sino por el simple hecho de tener que recordarlo.