Aviones privados estacionados en el aeropuerto de Sevilla
Aviones privados estacionados en el aeropuerto de Sevilla - J. M. Serrano
Tráfico aéreo

Los nuevos espacios del aeropuerto de Sevilla

El recinto estrena la nueva terminal de aviación privada y pone en servicio un kilómetro de la remozada pista de vuelo

SevillaActualizado:

El aeropuerto de Sevilla acaba de poner en servicio su nueva terminal para aviación privada, unas dependencias a las que ha destinado cerca de 134.000 euros, según informó ayer Aena en un comunicado. Este es el segundo espacio que pone en servicio durante los trabajos de la gran remodelación que la compañía pública lleva a cabo en el aeródromo hispalense. Ya abrió el control de seguridad, que ha ganado 400 metros cuadrados más tras una inversión de 2,1 millones de euros.

Las instalaciones destinadas a los usuarios de aviación privada, como los jets, contarán con un nuevo acceso directo a la plataforma de estacionamiento de aeronaves y su propio control de pasajeros. Este equipamiento permitirá cubrir las necesidades de una actividad que lleva dos años creciendo a un ritmo de dos dígitos. Sólo en el primer semestre de 2019, los vuelos ejecutivos atendidos en el aeropuerto aumentaron un 18 por ciento respecto al mismo periodo de 2018. Especialmente curioso fue el caso de la Feria de Sevilla cuando hubo que desviar algunos vuelos hacia el aeródromo de Jerez ante la incapacidad para atenderlos por la enorme demanda.

La terminal dispone de más de 300 metros cuadrados de superficie, distribuidos entre un amplio vestíbulo y zona de espera, tres salas independientes —una de ellas de mayor dimensión y con prestaciones para su uso como sala de reuniones— y un almacén.

De forma transitoria, y mientras se acometen las obras de reforma del edificio terminal del aeropuerto, estas dependencias harán también las veces de sala de autoridades, ya que la actual se verá afectada por los trabajos de ampliación en la zona sur.

Se abre la pista

Las obras de ampliación del recinto, que ganará un 40 por ciento más de superficie, van a buen ritmo. Aena ha planificado hasta el último detalle para no afectar al tráfico de las aerolíneas mientras se ejecutan los trabajos. Uno de los más complejos es el recrecido y reasfaltado de la pista de vuelo que se lleva a cabo por fases. La primera acaba de finalizar con la puesta en servicio de un kilómetro de vial sobre el que ya se ha actuado. La reapertura se llevó a cabo la pasada madrugada, según lo previsto, lo que ha permitido recuperar los 3.362 metros completos de longitud. Sin embargo, los pilotos no podrán disfrutar de ese espacio, pues de inmediato se acotarán otros quinientos metros para seguir con la rehabilitación del firme y se volverá a hacer lo propio una vez concluya esta parte con el resto de la superficie.

El recrecido de la pista de despegue y aterrizaje es una de las actuaciones más importantes del proyecto y también de las más costosas. Cuenta con una inversión de 10,9 millones de euros con los que se cambiarán los sistemas de drenaje de agua, fundamentales para garantizar la seguridad en las maniobras; se sustituirá todo el sistema de iluminación y se asfaltará con materiales de última generación, lo que permitirá al aeropuerto de Sevilla disponer de la pista mejor equipada de España.

El siguiente reto será acompasar las reformas en el edificio central con la actividad de los operadores, que no son las compañías aéreas, pues en el recinto conviven empresas de servicios a pasajeros, hosteleras y de gestión. Las obras se han adjudicado por un total de 26 millones de euros y su ejecución no deberá extenderse de los trece meses previsto para cumplir con la planificación de Aena. De ello depende conservar buena parte de las rutas que ya están en servicio.

El proyecto contempla una redistribución de los espacios, que serán más operativos y ágiles. Aprovechando esta reforma se introducirá equipamiento de biometría para el reconocimiento facial en el control de pasaportes y otros sistemas digitales, tanto para la recogida de equipaje como para mejorar el embarque y desembarque de pasajeros, que harán más rápida la operativa.

Crecimiento

El proyecto, que dotará al aeropuerto de capacidad para atender a diez millones de pasajeros al año, contempla el desarrollo de un área destinado específicamente a tráfico internacional, debido a la proyección que ha adquirido. Esta zona incorporará también servicio de comercio y restauración y será como entrar en espacio internacional de fuera de la Unión Europea. Superadas las siete fases en las que se divide la obra, San Pablo será reinaugurado a lo largo de 2022 cuando se espera que ya reciba sus primeros vuelos intercontinentales como la conexión Sevilla-Nueva York que está en tramitación y se firmará este año.

Esta ambiciosa ampliación, la primera que se lleva a cabo desde su inauguración en 1992, coincide con el mayor periodo de crecimiento que ha vivido el recinto. En apenas cuatro años ha logrado duplicar el número de pasajeros pasando de tres a seis millones y, según la previsión de asientos que las aerolíneas han puesto en el mercado, cerrará este ejercicio en siete millones, logrando un nuevo récord.

Para sostener este ritmo ha sido fundamental el empuje del mercado extranjero, que es el que más ha aumentado en lo que va de año. De los 4,34 millones de pasajeros que han pasado por el aeropuerto hasta el pasado mes de julio, 2,23 millones lo han hecho en conexiones internacionales, un 26,2 por ciento más que en 2018. Algo más modesta es la actividad del mercado nacional, que representó el 48 por ciento de la demanda. Su crecimiento fue un 16,4 por ciento más que en los primeros siete meses del año pasado.