Los maceros del Pabellón Real lucen en todo su esplendor
Los maceros del Pabellón Real lucen en todo su esplendor - J. MACÍAS
PATRIMONIO

El Pabellón Real de Sevilla recupera el esplendor perdido de Aníbal González tras la restauración

La intervención en la fachada descubre elementos ocultos o desaparecidos de un edificio que se convertirá en equipamiento cultural para la ciudad

SevillaActualizado:

El Pabellón Real en el Parque de María Luisa ha vuelto a 1915. Así, tal y como lo concibió Aníbal González, una de las joyas más preciadas de la arquitectura regionalista sevillana, ha recuperado todo el esplendor perdido gracias a la restauración que ha afrontado el Ayuntamiento, que ha conseguido descubrir elementos ocultos o incluso desaparecidos que tenía este espacio, herencia de la Exposición Iberoamericana de 1929.

En una visita realizada en la mañana de este lunes por el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, se ha podido comprobar cómo ha quedado la fachada del pabellón. Con una inversión de 1,1 millones de euros, los trabajos han sido dirigidos por la arquitecta Cristina Sánchez Mendoza y el arquitecto técnico José David Muñoz de la Torre, con la ejecución de la constructora Díaz Cubero.

Estos trabajos han contado con un equipo multidisciplinar, ya que ha sido necesario la reproducción de un 25 por ciento de los elementos decorativos que estaban perdidos o irrecuperables. Una labor artesanal, gracias a unos moldes, que han sido dirigidos por el jefe de restauración Moisés Moreno López y por el jefe de obras Raúl Bautista Martínez, que han contado con un grupo de restauradores, escultores y ceramistas de varios talleres artesanales de Sevilla y su provincia.

«Hasta que no nos hemos metido en la obra no hemos comprendido la impresionante riqueza de los elementos decorativos. Aníbal González no repetía modelo, se trata de una maravilla que ha habido que reproducir de manera muy eficaz y artesanal», ha apuntado la arquitecta. Cristina Sánchez ha añadido que, de haber esperado un tiempo, no hubiera sido posible recuperarlas ya que «apenas quedaban piezas y, sin ellas, no hubiéramos podido hacer los moldes».

Un paseo alrededor del Pabellón Real, aún recubierto por un cajón de obra -aunque la Oficina de Empleo municipal continúa su labor en el interior- vislumbra elementos como los maceros de la portada principal, hechos en cerámica de terracota y que permanecían ocultos anteriormente bajo una malla protectora. La azulejería de los frisos y los escudos ha recuperado el brillo original y el color del ladrillo de la fachada ha perdido la suciedad.

Cableado eléctrico para evitar que se posen las palomas en el Pabellón Real
Cableado eléctrico para evitar que se posen las palomas en el Pabellón Real - ROCÍO RUZ

Protección contra las palomas

Además de la reposición de los elementos perdidos y la limpieza de la fachada, se ha instalado un sistema antiposamiento y contra el anidamiento de aves, fundamentalmente las palomas, que erosionan el material tan delicado. Se trata de un cableado oculto entre pináculos y figuras cerámicas que da pequeñas descargas eléctricas a los pájaros que, sin causarles daño, los ahuyenta.

Este sistema es pionero en este tipo de estructuras ya que, aunque el palacio de San Telmo lo tiene también instalado, en este caso está dispuesto a lo largo de una cornisa recta. El trabajo en el Pabellón Real ha sido más difícil.

El Pabellón Real, ya restaurado, se destinará a usos culturales
El Pabellón Real, ya restaurado, se destinará a usos culturales - ROCÍO RUZ

¿Un futuro museo?

La previsión es que la obra sea recepcionada en la primera quincena de septiembre, 14 meses después de su inicio en julio de 2017. Una vez concluidos los trabajos, el alcalde ha anunciado que se estudiará el destino que tendrá el edificio, de donde sí aseguró que saldrá la Oficina de Empleo.

Como viene contemplado en el PGOU, el Pabellón Real se destinará a usos culturales y estará abierto a la ciudad. Por ello, el gobierno encargará un estudio específico de adaptación de contenido para este espacio, sobre el que ya hay distintas posibilidades. Una de ellas es la que la familia de Aníbal González ha propuesto, que es un museo sobre el arquitecto. También, Espadas ha informado que cabe la posibilidad de que se convierta en un centro de interpretación del Parque de María Luisa -ya que se encuentra en un enclave fundamental, como es la Plaza de América-, o incluso de la Exposición Iberoamericana de 1929.

Sobre los plazos para llevarse a cabo, el alcalde ha preferido no comprometerse, por lo que muy probablemente quede como asunto pendiente para el próximo mandato.