Hay falta de pruebas complementarias que den certeza y de personal experto para tratar la fibromialgia
Hay falta de pruebas complementarias que den certeza y de personal experto para tratar la fibromialgia - ABC
EN SEVILLA HAY 80.000 ENFERMOS

Los pacientes de fibromialgia se sienten perjudicados por la nueva guía de la Seguridad Social

El documento del INSS sobre la dolencia empeora las ya de por sí endebles prestaciones, según los afectados

SevillaActualizado:

Miles de personas con fibromialgia en España, unas 80.000 en Sevilla, están en «pie de guerra» contra una guía del Instituto Nacional de la Seguridas Social (INSS) de actualización en la valoración de la patología que «empeora la situación social y laboral de los pacientes, vulnerando sus derechos fundamentales en materia de salud y atención sanitaria, así como el acceso a prestaciones y a la atención de servicios sociales».

Así lo ha denunciado la Coalición Nacional de Entidades de Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica/Encefalomielitis Miálgica, Electrosensibilidad y Sensibilidad Química Múltiple (Confesq) de la que forman parte 30 asociaciones sevillanas, que no pasa por alto cómo la aplicación de esta guía puede ocasionar graves perjuicios para la salud.

Por eso, unas 150 entidades, que agrupan a miles de personas afectadas han iniciado un procedimiento judicial para denunciar la vulneración de sus derechos fundamentales organizando concentraciones ante 33 delegaciones provinciales. La de Sevilla fue en San Juan de Aznalfarache en la Avenida 28 de Febrero, delante de la sede del INSS.

Antonia Acosta Delgado, médica generalista conocedora de las últimas investigaciones sobre esas patologías y presienta de la asociación Fibroaznalcázar, ha dicho a ABC que la prevalencia de ese conjunto de enfermedades no es nada desdeñable ya que en Sevilla y su provincia llega al 4% de la población, lo que se cifra en unas 80.000 personas, siendo más frecuente en mujeres que en hombres.En todas España, los enfermos llegan a los dos millones.

«Esos son casos detectados —agrega—, pero hay que tener en cuenta los que no lo están por la dificultad de diagnóstico que tienen estos pacientes al ser hoy día unas enfermedades invisibles por falta de pruebas complementarias que den la certeza y personal sanitario especializado en ellas». Esta guía recoge una definición de cada patología, forma de diagnóstico, evolución y tratamiento, así como indicaciones sobre los plazos de incapacidad, temporal y permanente, y la evaluación de la misma que no sólo llegará a los evaluadores e inspectores del INSS, sino que además será distribuida a todos los médicos de Atención Primaria del territorio nacional, con el objetivo de determinar las incapacidades laborales temporales.

Es importante destacar que una distribución tan amplia de la guía y dado que no hay ningún documento oficial por parte ni del Ministerio de Sanidad ni de las Consejerías de Sanidad de las distintas autonomias, le dota de una importancia y trascendencia fundamental para los pacientes.

La Confesq rechaza la guía por una serie de razones entre las que destacan que no se ha tenido en cuenta a los médicos especialistas que estudian y/o tratan estas patologías como internistas, reumatólogos, neurólogos, alergólogos, toxicólogos y especialistas en medicina ambiental, entre otros. Es más, el equipo editor ha estado formado exclusivamente por inspectores del INSS y los revisores son especialistas en Medicina General y de Familia.

También dice que se «han empleado códigos CIE-9 y CIE-10 atribuído a otras condiciones, que en algunos casos no coinciden con los criterios diagnósticos incluídos en la guía, creando una confusión de patologias completamente perjudicial para su manejo por parte de médicos, funcionarios y pacientes». Otros puntos que critica la coalición es que se ha empleado bibliografía desactualizada e insuficiente y se han ignorado los criterios diagnósticos actualizados y de mayor precisión, que son los usados y recomendados por los especialistas. Por otra parte, denuncia que la guía recoge afirmaciones sin base científica y que «algunos de sus planteamientos y recomendaciones de tratamiento suponen un riesgo para la salud y la integridad de los pacientes».

Otra cuestión que resalta es que se desestiman de manera arbitraria pruebas diagnósticas de alto valor para el diagnóstico temprano y manejo de estas patologías, bajo la premisa de un alto costo económico, sin aportar datos sobre coste-efectividad contrastables. No pasa por alto la coalición que la guía presenta graves contradicciones internas, que la definición de las enfermedades es incompleta y que se ignora la presencia, frecuencia y presentación característica en la población más joven, niños y adolescentes.

Por todo ello pide su retirada inmediata y una reelaboración con mayor número de participantes.