Una de las calles del centro de Sevilla, en horario comercial
Una de las calles del centro de Sevilla, en horario comercial - JUAN FLORES
DEMOGRAFÍA

El padrón de Sevilla, en caída libre, se sitúa ya en niveles previos a la Expo 92

De 2010 a hoy, la ciudad ha perdido 13.632 habitantes, situándose en cifras de hace 25 años con 690.566 empadronados

Valencia, Barcelona y Madrid vuelven a aumentar en población y se alejan de la capital andaluza

SEVILLAActualizado:

La población de Sevilla ha caído este último año por primera vez hasta niveles de los años previos a la Exposición Universal de 1992, cuando la ciudad alcanzó esa barrera psicológica sobre la que luego ha vivido muchos años de los 700.000 habitantes. En los dos o tres años anteriores a la muestra mundial celebrada en la Cartuja, el padrón de la capital andaluza osciló entre los 680.000 y 690.000 censados, empezando desde entonces a crecer de manera clara a comienzos de los 90 hasta llegar a algo más de 719.000 en 1995, tope al que ha llegado la ciudad. Según la última actualización hecha pública esta semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la población de la capital hispalense has bajado hasta los 690.566 empadronados, registros similares a los de las vísperas de la celebración de la Expo 92.

Esta cifra viene a culminar una cadena de seis años seguidos de descenso demográfico teniendo como referencia el año 2010, cuando volvió a lograrse un pico de población de 704.198. Por aquel entonces, desde el Ayuntamiento se apuntaba que iban a tomarse medidas para que la crisis económica, que ya había estallado, no tuviera efectos en el padrón, ya que estar por encima de los 700.000 habitantes permite a una ciudad gozar de beneficios económicos por ser considerada «gran ciudad». Sin embargo, aquellas medidas que los distintos gobiernos municipales (tanto de socialistas como de populares) dijeron que iban a poner en marcha para revisar y reforzar el censo no han surtido efectoalguno y la caída ha sido constante desde entonces. En 2011 ya se bajó a 703.021; en 2012 el padrón se quedó en 702.355; un año después, en 700.169; y en 2014 se traspasó, aunque en bajada, la famosa barrera y la cantidad de personas registradas se situó en 696.676; el año pasado fueron ya 693.878; y en el año que ahora concluye, según los datos oficiales del INE, la población de Sevilla capital se queda en esas 690.566 personas, ya a casi diez mil de los anhelados 700.000 habitantes.

La bajada de esa cifra de referencia supuso, de hecho, que el número de concejales pasara de 33 a los 31 actuales, además de otras ventajas y reconocimientos por tratarse de una «gran ciudad», algo que ya sólo queda limitado en nuestro país a Madrid, Barcelona y Valencia. Por ejemplo, un porcentaje de ingresos procedentes del estado, cruciales teniendo en cuenta las dificultades de todas las administraciones locales. Se da la circunstancia, además, de que esas tres urbes principales de España han logrado frenar ese ligero descenso que también venían sufriendo en general y ya en las estadísticas de este año 2016 muestran una subida de población, con lo que se destacan más como referentes demográficos y se alejan de la cuarta capital, Sevilla. Valencia ha pasado de los 786.189 en 2015 a un total de 790.201 este año; Barcelona, de 1.604.55 a 1.608.746 habitantes actualmente; y Madrid sube desde los 3.141.991 del año pasado a los 3.165.541 de éste.

Por el contrario, las ciudades del segundo escalón en la demografía nacional siguen sufriendo un descenso poblacional o, como poco, un estancamiento. Tras Sevilla, la quinta capital nacional, Zaragoza, sigue su cuesta abajo desenfrenada desde que celebrara su Expo 2008 —la que se dedicó al agua— y de los 664.953 empadronados del 2015 pasa a los 661.108 del año en curso. Y Málaga, sexta ciudad española, pierde apenas 120 habitantes tras haber subido el año anterior y pasa de los 569.130 a los 569.009, frenando el ligero repunte del que venía. Ya le siguen a algo más de distancia en ese escalafón de capitales de provincia, y en este orden, Murcia, Palma, Las Palmas, Bilbao, Alicante y Córdoba, presentando las dos primeras una subida de habitantes de cierta relevancia, sobre todo en comparación con la situación del resto de capitales de sus mismas dimensiones.

Sin planes de vivienda

De una forma u otra, y con cierta perspectiva, debe destacarse que la capital andaluza ha perdido más de 13.600 habitantes desde 2010, una caída de sólo seis años muy agudizada si se compara con el resto de ciudades principales. De aquel pico de más de 704.000 habitantes de seis años atrás se ha pasado a los 690.566 empadronados a 1 de enero de 2016, una realidad similar a la de hace 25 años. Esta cifra más reciente se ha minimizado desde el Ayuntamiento, donde el propio alcalde, el socialista Juan Espadas, aseguraba el miércoles que los registros municipales están «más actualizados» y que esa caída de más de 3.300 empadronados es, en realidad, sólo de varios centenares de personas.

En este sentido, no obstante, cabe destacar que no sólo no han tenido el efecto deseado los trabajos que hayan podido realizarse desde el Ayuntamiento para revisar el padrón, mejorar los errores que pudiera presentar e incentivar el empadronamiento, sino que se ha notado, por otra parte, la ausencia de planes de vivienda en los últimos tiempos. Del 2010 para acá prácticamente no se ha construido vivienda pública —ni casi privada— en Sevilla, lo que ha generado enormes problemas para mantener los guarismos de población. No se han hecho casas por la culminación tanto del Plan de Vivienda 2003-2007 como de la segunda edición del mismo, 2009-2012. La crisis económico provocó que no se pusiera en marcha una tercera edición, aunque el Ayuntamiento anunció hace unos meses que ya se estudian las condiciones para reactivar ese frente con un nuevo plan el año que viene.

Sube el áera metropolitana

Mientras la capital sevillana se desploma poblacionalmente, los principales municipios de su área metropolitana presentan un crecimiento relevante. Eso sí, la provincia, en general, está estancada demográficamente hablando. La revisión del padrón municipal a 1 de enero de 2016 contabiliza un total de 1.939.755 vecinos empadronados en los municipios de la provincia, frente a 1.941.480 ciudadanos a la misma fecha del año 2015, según las cifras oficiales del INE. A tenor de las cifras, la provincia experimenta una evolución interanual traducida en 1.705 personas menos empadronadas en, un leve descenso que viene a frenar el crecimiento lento pero constante de los últimos años, que acabaron convirtiéndola, de nuevo, en la cuarta provincia española (desbancando así a Alicante).

El caso más significativo de caída demográfica es, lógicamente, el de la capital, que contrasta con el auge de sus poblaciones limítrofes. En Dos Hermanas se pasa de 131.317 personas empadronadas en enero de 2015 a 131.855 en 2016, mientras en Alcalá de Guadaíra, de 74.845 personas empadronadas a fecha 1 de enero de 2015, se pasa a 75.080 personas empadronadas a fecha de 1 de enero de 2016, lo que le permite lograr la calificación de «gran ciudad», que ya rozó en el último padrón después de una potente campaña municipal. Utrera crece también levemente, de 52.558 habitantes empadronados a fecha 1 de enero de 2015 a 52.674 habitantes empadronados en enero de 2016. Mairena del Aljarafe sigue como quinto municipio con mayor población de la provincia, contabilizando ya 45.040 habitantes empadronados a 1 de enero de 2016, frente a 44.388 empadronados a fecha 1 de enero de 2015. Le sigue Écija, que en este periodo ha pasado de 40.320 habitantes empadronados a 1 de enero de 2015 a 40.270 a la misma fecha de 2016.