Se han recuperado los archos y los techos del palacio original - ABC

Así era el Palacio de Al-Mutamid

ABC ha podido acceder a las imágenes del hallazgo, que el Ayuntamiento quiere convertir en un Centro de Interpretación del Alcázar

SevillaActualizado:

Estaba todo prácticamente intacto. Mil años oculto entre los propios muros de las casas del Patio de Banderas. Los arqueólogos ya advirtieron en 2014 que ahí estaba el vestigio más antiguo del Alcázar. ABC lo avanzó entonces. Miguel Ángel Tabales estaba a punto de dar con el origen del gran monumento sevillano, hasta ahora desconocido, pero todo dependía de las pruebas científicas. Y como adelantó ayer este periódico, ya está confirmado: el carbono 14, cuyos resultados han llegado hace unos días, certifica que los restos hallados en la casa número 8, junto al Palacio del Yeso, son la residencia de Al-Mutamid. Ahora no es una conjetura. Es un hecho. El responsable de las excavaciones ya anticipó al comienzo de las mismas que «nos encontramos con una residencia palatina de mayores dimensiones que la vivienda actual» que podrían pertenecer a la primera edificación taifa. Entonces ya dejaba caer que podría ser el palacio del rey poeta, pero no podía asegurarlo. Así que lo que hizo fue ponerse a trabajar para sacar a la luz la mayor estructura posible. El tiempo y la ciencia le han dado la razón. Los frescos rescatados, los arcos y las columnas son del siglo XI. Ahí escribió sus versos Mohammad ben Abbad – Al Mutamid, el último soberano abadí. Ese palacio fue el centro de su melancolía en Agmat, donde murió desterrado tras ser depuesto por el emir almorávide Yusuf y huir por el Guadalquivir. Allí escribió este recuerdo de Sevilla: «¡Cuántas veces me sirvió, aquella oscura noche, / en agua cristalizada, rosas líquidas!». Un recuerdo que ha estado un milenio escondido, pero que ha vuelto a emerger con todo esplendor hasta el punto de que se ha reconstruido gran parte del palacio primitivo mientras se confirmaba la noticia: sus techumbres originales, sus yeserías, su patio...

El delegado de Cultura del Ayuntamiento, Antonio Muñoz, confirmó ayer a este periódico la importancia del hallazgo: «Cuando comenzaron las excavaciones hace unos años se sospechaba que podían pertenecer al palacio de Al-Mutamid, pero ahora ya está confirmado. Son del siglo XI, lo que supone un descubrimiento de gran importancia para la ciudad». Muñoz tiene ya incluso los planes de futuro hechos para este espacio. Quiere convertirlo en un Centro de Interpretación del Alcázar. Pero para ello tiene que hacerse antes con la propiedad de la casa.

En estos momentos la titularidad corresponde a Patrimonio del Estado, organismo dependiente del Ministerio de Hacienda, que no incluyó estas casas en la donación del Alcázar a Sevilla durante la II República. El inmueble estuvo años alquilado a una familia, que tenía una renta antigua. El concluir el arrendamiento, Hacienda inició el expediente de enajenación para vender el edificio y obtener importantes ingresos por él. Pero el Ayuntamiento consiguió frenar la operación tras las primeras sospechas de los arqueólogos. «Hace más o menos un año y medio, cuando ya habían aparecido los primeros restos, iniciamos un diálogo con el delegado de Patrimonio del Estado para que, en primer lugar, parase la venta. Entonces llegamos a un acuerdo verbal que se ha cumplido y ahora lo que pretendemos es adquirir la casa para el Ayuntamiento, bien a través de una compraventa pura y dura, bien a través de una permuta ofreciendo un suelo que Patrimonio le pueda interesar», explica Muñoz. La negociación está todavía abierta y la confirmación de que los restos arqueológicos hallados pertenecen al palacio de Al-Mutamid la va a intensificar para llegar a un acuerdo pronto. «Es muy importante que ese espacio se incorpore al Alcázar y en eso estamos, pero ahora con el cambio de Gobierno tienen que nombrar a un nuevo delegado de Patrimonio en Sevilla y estamos a la espera de cerrarlo». Si el diálogo cuaja, el palacio de Al-Mutamid será el punto del monumento en el que los visitantes obtendrán información sobre toda la historia del recinto y acogerá también una zona de consigna. En todo caso, será visitable porque su estado de conservación es sorprendente. Se han recuperado incluso las inscripciones de los alfices y la estructura del milenario edificio. Los arqueólogos había hecho una infografía con la planta que, según los documentos, podría haber tenido aquel palacio. Y las excavaciones lo han confirmado. Todo el periodo islámico de Sevilla está por fin al descubierto.