Una de las formas de analizar los pies
Una de las formas de analizar los pies - ABC
HAY LESIONES QUE PUEDEN TENER SU ORIGEN EN LOS PIES

Para estar sano hay que caminar bien

El Hospital Victoria Eugenia de Sevilla de Cruz Roja aplica la Biomecánica Funcional Global

SEVILLAActualizado:

Hay lesiones como las afonías o faringitis de repetición que pueden tener un origen en el pie. O la repercusión de la menopausia y sus cambios hormonales con dolor en la almohadilla delantera, en las rodillas y en la espalda.

No pisar correctamente supone microtraumatismos de repetición a cada paso que damos. Eso, durante años, facilita la aparición de lesiones. Las más comunes son: lumbalgias bajas de repetición, dolor cervical, rodillas y, por supuesto, dolores en las plantas de los pies tanto en el talón como en la zona anterior de la almohadilla plantar.

En el Hospital Victoria Eugenia de Sevilla, de Cruz Roja Española, están aplicando un concepto único y pionero para conocer cómo son los pies y las pisadas y su repercusión en el organismo y así poner los medios adecuados «porque resulta curioso comprobar a diario en consulta, que donde le duele al paciente rara vez es el origen del problema», dice el doctor Manuel Pereira Domínguez.

Es el director del área de Biomecánica del Deporte de dicho centro sanitario y creador de dicha forma de trabajar denominada Biomecánica Funcional Global. Se basa en analizar al paciente desde un punto de vista holístico, en el que todo está relacionado pues «toda persona es un ser bio-psico-endocrino-inmuno-social. Es decir, todos estos factores en mayor o menor medida van a influir en la aparición y persistencia de una patología o lesión».

«Nuestra función —sigue— es ser muy exhaustivos en la valoración biomecánica, en su tratamiento y en saber cuándo derivar al resto de especialistas con informes muy concretos que ayuden a una rápida y eficaz resolución del problema».

Por ejemplo, según señala, una mujer en fase menopáusica con afonías de repetición y dolor en la zona anterior de la planta del pie, sobre todo cuando usa tacones, no es de extrañar que desarrolle un cuadro de lumbalgia baja de repetición cuando permanece de pie varios minutos sin moverse o de dolor en el borde anterointerno de la rodilla y que todo ello pueda tener un origen biomecánico motivado por un adelantamiento del centro de gravedad corporal.

Este concepto «desgraciadamente no se está aplicando en la Sanidad Pública, en donde se sigue recurriendo a sistemas convencionales que en muchos casos no ayudan al paciente».

Dice el doctor Pereira que actualmente los estudios biomecánicos en su mayoría suelen ser realizados por podólogos, personal sanitario que a día de hoy sigue sin estar incluido en el Sistema Andaluz de Salud (hay una propuesta aprobada a finales de 2016 para su incorporación en 2017 para prestar servicio puntual a pacientes diabéticos, pero que nada tiene que ver con atención biomecánica).

«Indudablemente los pies juegan un papel esencial en este tipo de estudios y por eso los podólogos tienen mucho que decir, pero los pies sólo suponen 52 de los 206 huesos del cuerpo y, por tanto, por encima del tobillo hay muchas estructuras que analizar. Algunos médicos rehabilitadores y traumatólogos e, incluso, fisioterapeutas emplean de forma privada los estudios biomecánicos como herramienta diagnóstica y terapéutica, pero suelen carecer de formación específica en biomecánica del pie y sus repercusiones en cadena cinética ascendente y descendente».

Llevar plantillas es una de las indicaciones que tienen que seguir al pie de la letra los pacientes y, en este sentido, Pereira destaca que «la persona que recibe, explora y diagnostica al paciente debería ser la misma que diseña y adapta las plantillas, lo que requiere una formación, medios técnicos, espacio y tiempo del que lamentablemente pocos profesionales poseen».

También es fundamental emplear los materiales adaptados a las necesidades de cada persona. Este experto comenta que se sigue viendo en consulta plantillas extremadamente duras, gruesas, en ocasiones imposibles de introducir en los zapatos o peor aún, con cuñas y alzas donde no procede colocarlas. «Hay personas que han utilizado multitud de plantillas prescritas por la Seguridad Social y, a pesar de renovarlas cada año, siguen con el mismo problema», añade.

«¿Por qué quien me prescribe la plantilla no es el mismo que me las confecciona y adapta?¿Alguna vez alguien se ha leído una prescripción de plantillas?», se pregunta el doctor y añade: «Todavía no he visto ninguna en la que en base a la patología del paciente, se especifique la densidad exacta de material en cada zona o qué altura concreta deben llevar los elementos que la componen. Por tanto, es una decisión que se deja en manos del ortopeda, el cual no es personal sanitario. Esta responsabilidad no debería recaer en este profesional, y esto no lo digo yo, lo manifiestan ellos mismos en reiteradas ocasiones. Todos mis respetos por tanto para el personal de ortopedia que conoce sus limitaciones y respeta sus competencias».

A pesar de que la salud de los pies de los sevillanos «es bastante aceptable» y se preocupan por buscar soluciones al dolor de pie, «la gente se sorprendería —termina el doctor— al comprobar lo que se puede obtener de un estudio de Biomecánica Funcional Global, una herramienta diagnóstica, preventiva y terapéutica que toda persona debería hacerse una vez en la vida».