Entrevista
«Para un joven conseguir un contrato decente en España es como ir a los Juegos del Hambre»
El investigador y doctor en Biociencias Moleculares Jesús Victorino Santas, uno de los tres mejores expedientes de su promoción en la Olavide, lleva en paro seis meses tras formarse en genética en Estados Unidos

Jesús Victorino Santos (Sevilla, 1992) acabó el bachillerato con matrícula de honor y mantuvo esa línea en la universidad, donde se graduó en Biotecnología por la Pablo de Olavide con uno de los tres mejores expedientes de su promoción. Doctor en Biociencias ... Moleculares por la Autónoma de Madrid y experto en genética, representará a España en la competición internacional del festival de ciencia de Cheltenham (Reino Unido), tras salir victorioso del certamen nacional de monólogos científicos Fabmelab que se celebró el pasado mes en Madrid. La Reina Letizia le entregó el trofeo en un acto al que también asistieron la ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant , y el director del British Council, Mark Howard.
¿Qué le dijo la Reina cuando le entregó el premio?
Me dio la enhorabuena y me preguntó cómo me sentía. Pero estaba muy emocionado y no podía hablar. Mis padres estaban en el patio de butacas y fue muy emocionante.
Su padre es albañil y su madre empleada del hogar.
Yo vivo en Padre Pío y siempre he estudiado con beca. A mí me encanta hablar en público pero nunca me había subido a un escenario delante de tanto público. He escrito artículos de divulgación y algún que otro cuento científico pero nunca había hecho un monólogo. Mis doce compañeros (los finalistas del certamen) lo hicieron muy bien y pudo ganar cualquiera de ellos, incluso de los sesenta que empezaron en las rondas. Pero gané yo y no me lo creía.
Siempre ha sido buen estudiante aunque no presuma de ello. Sacó una de las notas de Selectividad más altas de Sevilla y ha mantenido ese nivel en la universidad.
Mi hermana mayor, que hizo Enfermería y trabaja en Inglaterra, fue la primera en toda mi familia, incluyendo primos, que llegó a la Universidad. Y yo fui el segundo. Es algo de lo que estoy lógicamente orgulloso pero no me gusta mucho hablar de mis notas. Gracias a ellas pude hacer Biotecnología.
Empezó la carrera en 2010, cuando de Madrid hacia el sur sólo había Biotecnología en la Olavide.
Por eso tuve compañeros de toda España. En mi promoción había muchos extremeños, gente de Castilla-La Mancha y algunos de Madrid. En esa época había muy pocas facultades donde pudiera estudiarse Biotecnología en España.
Decía que siempre estudió con beca. ¿Son generosas las becas en España?
No lo son en casi ningún lugar del mundo. En tercero de la carrera me hubiera gustado mucho irme de Erasmus a Francia pero disminuyeron la cuantía de las becas de 900 euros a 300-400 al mes. Se daban, además, después de volver y mi padre se acababa de quedar en paro. No pude irme.
Pero luego sí pudo irse. Y a Estados Unidos.
Al año siguiente pude ir a un centro de investigación de Nuevo México gracias a las becas Atlanticus, que me pagaron todo salvo el billete del avión. La opción de ir a Canadá y a Australia, como quería, era económicamente inviable porque no me daba casi para comer y por eso elegí Nuevo México. Fue una experiencia muy bonita que me enriqueció muchísimo porque conocí a muchos estudiantes americanos-mexicanos.
¿Sabía inglés?
Eso creía pero cuando allí me di cuenta de que no. Pude perfeccionarlo mucho en Estados Unidos.
¿Qué hizo cuando volvió?
Pensé en irme de nuevo fuera de España para ampliar mi formación pero no encontré una beca adecuada. Finalmente fui a Madrid con una beca del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares. Pude hacer un máster en Biomedicina y conocer distintos grupos de investigación. También pude hacer prácticas en el laboratorio de Miguel Manzanares, donde finalmente hice mi tesis doctoral sobre fibrilación auricular. He trabajado en genética de levaduras, en genética de plantas y en genética aplicada a la medicina.
Supongo que en su grupo de investigación habrá visto de todo.
Realmente un poco de todo porque en seis años te da tiempo de ver muchas cosas. No tenía nada interesante en Sevilla y en el Cenyt logré una beca bastante buena para jóvenes. que me permitió hacer el máster y mantenerme un año en Madrid. También me permitió trabajar y avanzar mucho en investigación. Me sentía un privilegiado.
¿Cuanto es una buena beca para usted?
Al final no llega a mil euros al mes, pero en otros sitios es menos y con esta se podía hacer el doctorado los años que necesitara. Fueron cinco y uno casi se siente rico. Afortunado
Pero mil euros al mes es casi el salario mínimo en España.
En el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo trabajaba en un laboratorio de genética de levaduras pero mi situación era muy precaria. Lo que no sabía es que tenía enfrente a una eminencia en genética de enfermedades y desarrollo embrionario como Skarmeta. Ese científico, que era del CSIC, no daba clases en la Pablo de Olavide. Pero, contestando a su pregunta, yo tenía un buen currículo y necesitaba independizarme. Y era imposible independizarse con los contratos que me ofrecían.
¿Cómo calificaría el trato que da España a sus investigadores?
La situación de la investigación en España es un poco desastre por la precariedad y da casi igual el currículo que tengas. A los jóvenes que nos gusta la investigación y la universidad pública, tratar de conseguir un contrato decente es como unos Juegos del Hambre, una pirámide en cuya base hay digamos unos diez mil estudiantes predoctorales en España. Para el siguiente escalón resulta que sólo caben cinco mil y que los otros cinco mil irán fuera. Yo llegaré quizá al siguiente escalón pero sé que para seguir escalando hasta conseguir ese contrato voy a tener que competir de una manera insana y brutal.
Supongo que ese estrés competitivo afectará a la calidad de la investigación.
Sí, claro que afecta, porque la pirámide continúa adelgazando y los puestos no precarios que hay en la universidad son muy limitados. Me encantaría aportar mi granito de arena al sector público, en el que me he formado, pero es muy difícil en España. Por eso la gente se va a otros países como Alemania o a Reino Unido, Francia o Estados Unidos, con unas condiciones que son mucho mejores que las de mi país. Y con esa estabilidad se pueden plantear formar incluso grupos nuevos de investigación.
¿Cree que volverán algún día esas personas que se van de España?
Francamente lo veo muy difícil porque supone un retroceso muy grande en condiciones laborales y económicas.
¿Es culpa de los políticos?
Los políticos sólo piensan en los votos de las siguientes elecciones. Su política es muy cortoplacista y eso es incompatible con la investigación. La investigación aplicada no da resultados en cuatro años y la básica menos todavía. Pero hay que financiarla porque los frutos que dé merecerán la pena, aunque tarden diez, quince o veinte años. Los países que la financien son los que se han hecho más ricos y desarrollados.
¿La situación de la investigación del sector privado en España es parecida a la del sector público?
Es peor. Hay muy poca investigación en España en todos los campos. Apenas hay I+D+i aquí. Yo podría hacer en otros países europeos investigación, desarrollo e innovación en multinacionales, pero las que hay en España apenas hacen investigación. Las plantas de investigación de las multinacionales están principalmente en Suiza o Estados Unidos.
Ha ganado premios, tiene un expediente académico extraordinario y currículo envidiable, pero está en paro...
Llevo seis meses en paro y me da mucha tristeza no encontrar un trabajo que me dé estabilidad económica a largo plazo. Me gusta mucho estudiar y aprender pero considero que no debería seguir estudiando eternamente para conseguir una estabilidad económica. Pronto cumpliré 29 años.
¿Y sus amigos?
Mis amigos más cercanos cambian de trabajo cada dos o tres meses de media. No se puede planear nada de futuro cuando no sabes dónde vas a estar de aquí a Navidad.
¿Le invitan a dar charlas sobre divulgación científica?
Sí. Y me encanta ese campo pero no está considerado una profesión por quienes te piden que la impartas, puesto que no te pagan ni un euro por ellas. Yo puedo hacer una gala benéfica una vez al año pero no todas porque entonces no puedo comer. Lo primero que me preguntó todo el mundo cuando gané Fabmelab era cuánto dinero tenía el premio. Y les dije que el premio es honorífico y no tiene dotación económica. Que ni siquiera la internacional de este festival científico tenga dotación económica demuestra la estima que se tiene por la divulgación científica. Me hacen entrevistas y estoy disfrutando de estas semanas pero con esto no puede comer ni independizarme de mis padres.
Le he escuchado decir que no cree en la igualdad de oportunidades pero se ha formado de manera excelente gracias a su esfuerzo y a las becas.
No quiero que se confunda mi éxito académico con la igualdad de oportunidades. Yo soy una anécdota de mi barrio. En mi instituto, en mi calle, en mi barrio, el absentismo y el fracaso escolar es absoluto. Y hay gente que ha trabajado mucho y que por circunstancias familiares ha suspendido una vez y pierde la beca y ya no puede seguir estudiando. Los sistemas de becas tienen en cuenta las condiciones económicas pero no las familiares.
¿A qué se refiere exactamente?
A que, por ejemplo, una chica de una familia monoparental tenga que ir a llevar a su hermano al colegio y pierda la primera hora de clase. Esto le puede llevar a suspender una asignatura y perder la beca. También me refiero a que las condiciones de estudio no son las mismas.
¿Donde estudiaba cuando iba al instituto y a la universidad?
Nunca he tenido un cuarto para estudiar pero casi nadie lo tiene en mi barrio. Mis padres apagaban la tele para que pudiera estudiar pero eso no lo hacen muchos padres. La biblioteca más cercana de mi barrio está a una hora y media andando. Ahora me he hecho una especie de estudio en un trastero pero la fibra óptica no llega a mi barrio y yo la necesito para mi trabajo.
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