Antonio Ramos practica uno de sus deportes favoritos todos los fines de semana en el río
Antonio Ramos practica uno de sus deportes favoritos todos los fines de semana en el río - ABC

El piragüista que salvó a un niño en el Guadalquivir: «Cualquiera hubiera hecho lo que yo hice»

Antonio Ramos salvó la vida de un niño que cayó al agua desde una embarcación el domingo en el río Guadalquivir

SEVILLAActualizado:

Antonio Ramos, el héroe que salvó la vida de un niño en el río Guadalquivir el pasado domingo, vive en San Fernando (Cádiz), pero se desplaza a Sevilla los fines de semana para ver a sus hijos. Hace 6 ó 7 años se asoció al Club Sevillano de Piragüismo, aunque como el mismo confiesa «toda mi vida lo he practicado. Empecé a practicarlo en Algeciras, después en Cádiz, y actualmente en Sevilla, desde el año 2011 ó 2012», añade.

A sus 48 años, este ingeniero técnico, padre de dos hijos, trabaja de lunes a viernes en San Fernando, aunque se traslada a Sevilla todos los fines de semana, momento que aprovecha también para practicar el piragüismo. «Siempre he hecho mucho deporte, intento correr todos los días y los fines de semana suelo remar un par de horas al día», dice.

Normalmente su rutina de entrenamiento es la misma todos los fines de semana. Desde el Club de Piragüismo va remando hacia el puente del Alamillo, de allí hasta el Club Náutico y regresa, distancia que hace en unas dos horas. «Lo hago normalmente los dos días, el sábado y el domingo», afirma.

«No me lo pensé»

Antonio Ramos
Antonio Ramos - ABC

El pasado domingo «era un domingo como otro cualquiera», pero «cuando regresaba del Club Náutico y me acercaba al puente de Triana, empecé a ver a mucha gente que me hacía señales hacia una parte del río y me percaté de que había una persona en el agua». Antonio reconoce que «en un principio no sabía qué es lo que pasaba o quién era, aunque por el contexto me di cuenta de que se trataba de un accidente», dice.

«No me lo pensé. A medida que me acercaba me di cuenta de que había un niño de unos 8 ó 9 años en el agua. Fui hacia donde estaba e intenté tranquilizarlo y que se apoyara en la piragua. Yo quería subirlo a la piragua y llevarlo a la orilla, pero el niño estaba muy asustado aunque con una actitud valiente. Intentó subirse y eso hizo que la piragua volcara así que le dije que se agarrara al cuello con la intención de irnos a la orilla», continúa.

«Se agarró a mi cuello»

«Entonces lo cogí, se agarró a mi cuello y empecé a nadar para llevarlo a la orilla. Cuando estaba a punto de llegar me di cuenta de que desde la barca me avisaban para tirarme un salvavidas y de que allí estaban sus padres. Le puse el salvavidas al niño y lo subieron al barco».

El «héroe de la piragua», como es conocido por muchos desde el domingo, confiesa que «al niño lo vi cansado. Mi actitud fue la de querer salvar al chaval. No me planteé otra cosa. Nunca me había visto en una situación como esa. Es la primera vez en la que me ocurre algo así», añade.

Antonio Ramos confiesa que «en el mismo momento que ocurrió todo los padres quisieron agradecérmelo y me invitaron a subir a la embarcación. Pero dada la situación, sin saber si la piragua estaba hundida o no, en ese momento buscaba cierta normalidad».

Agradecimiento

Lo que quiere dejar claro este deportista es que «quiero agradecer a todo el mundo que estaba allí enviándome mensajes y aplaudiendo, porque en esos momentos no era consciente de lo que realmente sucedía. Quiero aprovechar esta oportunidad también para dar las gracias por el ánimo y por todas las muestras de apoyo del público que allí había», dice.

Antonio reconoce que le ha «sorprendido mucho la repercusión. Cuando este lunes fui al trabajo pensé que era un día normal, pero es el primer día de mi vida en el que me llama la radio, la televisión y la prensa. Nunca me había pasado», dice. «Agradezco la atención de los medios, pero no me siento merecedor de lo que está ocurriendo. Cualquiera hubiera hecho lo que yo hice. Cualquier piragüista lo hubiera hecho también», concluye.