La originalidad de Tim Burton no ha podido salvar, sin embargo, esta película. ABC

El planeta de los simios: La historia interminable

El planeta de los simios. Nacionalidad: USA, 2001. Dirección: Tim Burton. Guión: William Boyles Jr., Lawrence Konner, Mark Rosenthal, sobre la novela original de Pierre Boulle. Intérpretes: Mark Whalberg, Tim Roth, Helena Bonham Carter, Michael Clarke Duncan, Paul Giamatti, Estella Warren, K. Kristofferson, David Warner. Música: Danny Elfman.

Por Federico Casado Reina
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Quitando las anécdotas en las similitudes entre hombres y simios, y aún más, entre una cierta atracción atávica entre primates -nosotros evidentemente lo somos, salvando la zoofilia-, la novela original del francés Pierre Boulle de lo que realmente trataba era de las paradojas temporales y de cómo determinados acontecimientos podrían haber cambiado el curso de la historia. Imagínense, por ejemplo, que Hitler hubiera decidido no dedicarse a la política, sino a la pintura, como era su idea original. También podríamos fantasear, por ejemplo, que Colón nunca hubiera llegado a América.

Todos estos hechos habrían escrito una historia de la humanidad completamente diferente a la que ahora conocemos. Exactamente eso se planteó en el texto original: ¿Y si una guerra nuclear destrozara la actual civilización y con los humanos sometidos a una regresión, los simios lograran establecerse como especie dominante?. La soberbia película que Franklin J. Schaffner dirigió en 1968, además de perfilar este futuro posible, también tenía una enorme broma final que descubría la irracionalidad de la especie humana, en la todavía existente paranoia sesentera de la amenaza atómica.

Tal y como la primera adaptación de la novela era un producto de su tiempo, ahora Tim Burton también hace lo propio: los temas raciales se han mezclado con mucha más sutilidad que antaño, en una mucho más compleja red social donde todas las especies de simios están integradas en diferentes roles, y los humanos son sus esclavos y no han perdido su capacidad de hablar. Científicamente, en esta nueva versión hay bastantes más "fallos" que en la antigua, ya que los saltos temporales -que haberlos, haylos- son bastante más sorprendentes -por injustificables, a veces- y la "evolución genética" está en una más que discutible situación por parte de los simios.

Eliminada la gran sorpresa final de la película protagonizada por Charlton Heston -que también aparece, en esta ocasión como un viejo chimpancé- el film de Burton ha querido rizar el rizo y comenzar una nueva franquicia de películas, como ya sucedió en el pasado pero, lamentablemente, se ha quedado en las anécdotas más superficiales, tales como vestuario, maquillaje, secuencias de acción -todas ellas sencillamente perfectas- dando una gran espectacularidad a la película, pero quitándole buena parte de la parábola argumental que era lo realmente importante de la historia. Además, ni Mark Whalberg tiene el carisma suficiente para protagonizar una saga de filmes centrados en los simios -aunque ya ha firmado la segunda parte-, ni el guión -visto lo visto- es capaz de soportar varias secuelas.

Desgraciadamente, este «Planeta de los simios» tiene todas las pautas de la actual cinematografía de Hollywood por encargo, con la salvedad que en esta ocasión ha sido el visionario Burton el encargado del entuerto, que ha conservado buena parte de la originalidad de este autor, pero que no se ha salvado de la visión mercantilista de los ejecutivos de las multinacionales. ¿Espectacular? Mucho. ¿Interesante? Menos. ¿Inteligente? Todavía menos. ¿Perecedera? Por completo. Desgraciadamente, aunque la historia se repita... nuestros nietos habrán olvidado estos simios.