Manuel Molina en el hospital Virgen del Rocio
Manuel Molina en el hospital Virgen del Rocio - Rocío Ruz
SALUD

«Podemos reducir las listas de espera eliminando los tiempos muertos en los quirófanos»

El nuevo gerente del Virgen del Rocío constata que las mayores demoras se dan en cirugía bariátrica, cirugía plástica y oftalmología, donde «el anterior Gobierno no incluyó en las listas a unos cinco mil pacientes que esperaban operarse»

SevillaActualizado:

Manuel Molina Muñoz (Granada, 1959) es el nuevo director gerente del Virgen del Rocío, el hospital de referencia para 557.576 personas residentes en Sevilla. Licenciado en Medicina, Molina fue subdirector general de los Servicios Centrales del Insalud y viceconsejero de Salud de la Comunidad de Madrid, donde gestionó 34 hospitales y 425 centros de atención primaria.

¿Cómo se plantea el Virgen del Rocío reducir las listas de espera?

Queremos estar a cero y ése es nuestro objetivo. En general, el Virgen del Rocío está mejor que otros hospitales, pero tenemos algunos cuellos de botella en algunas áreas, por ejemplo, en cirugía bariátrica contra la obesidad. Se pueden operar muy pocos semanalmente y exige un preoperatorio muy complejo. Tenemos un plan para reducir las listas de espera en estas patologías. El tiempo de demora máximo establecido, según la patología, oscila entre 30 y 180 días, y en otras no rige un plazo máximo por Decreto.

¿En qué especialidades se encuentran las mayores demoras quirúrgicas?

En cirugía plástica también hay un cuello de botella. En vasectomía hay médicos que se acogen a la objeción de conciencia y eso nos demora los plazos. En oftalmología también debemos mejorar mucho porque hemos detectado cinco mil pacientes que no estaban incluidos en las listas porque estaban pendientes de una segunda consulta oftalmológica y pasan muchos meses entre una y otra.

¿Estos cinco mil forman parte de los «desaparecidos» de las listas de espera del anterior Gobierno?

Sí, forma parte de ese colectivo suprimido de las listas oficiales. También había muchos metidos en cajones que se declaraban temporalmente no programables por diversos motivos.

¿Cree que se pueden reducir las listas de espera sin contratar más médicos?

En el momento en que se evalúa el itinerario y se analiza el proceso se pueden optimizar los resultados. Si se empieza a operar a las 8,15 en vez de a las 9,30, por ejemplo, se ahorra una hora. Hay que estudiar cuánto tiempo se tarda en dejar un quirófano en condiciones para la siguiente operación y si logramos reducirlo, se pueden programar, a lo mejor, seis operaciones de cataratas en una mañana en vez de cinco. Hay tiempos muertos que se pueden suprimir.

¿La universalización de la asistencia o las distintas mejoras en las prestaciones se hizo sin dotarla de los recursos humanos y materiales necesarios?

La sanidad pública tiene la obligación de atender las necesidades de salud de los ciudadanos. Muchas veces tenemos la sensación de que cuando iniciamos algún programa nuevo como detección precoz del cáncer de colon no contamos con los recursos nuevos necesarios para afrontarlo. Mi deber es solicitar que se incremente el personal para estos nuevos programas y pelearlo con mis jefes. Para eso estamos los gerentes. Hay que pedir los medios y, por supuesto, justificarlo en todos los casos.