La Policía investiga el destino final de los 200 millones que los clientes de «Sousa y González» denuncian por estafa

SEVILLA. José Luis Losa
Actualizado:

La Policía Nacional mantiene abierta las investigaciones para conocer el posible paradero de los 200 millones de pesetas cuya estafa han denunciado los clientes de la sociedad «Sousa y González».

Desde que ABC publicara la presunta estafa, cada día son más los casos que se conocen de pequeños inversores que despositaron sus ahorros en esta sociedad fantasma -ya que fue disuelta en 1989-.

TREINTA CASOS YA

Ayer mismo, la agencia Efe cifraba en una treintena los casos denunciados hasta la fecha, que están siendo acumulados en el Juzgado de Instrucción Número 13 de Sevilla, que preside la magistrada Auxiliadora Echávarri. Esta sala ha solicitado datos al Ministerio de Economía sobre la autorización para operar con que contaba esta firma.

El abogado José Luis Arredondo, que lleva el caso para una madre y sus dos hijos a los que presuntamente se estafó 29 millones de pesetas, asegura que las informaciones recabadas hasta ahora sólo han permitido localizar una casa comprada por uno de los denunciados, José María G. P., en Dos Hermanas y escriturada a nombre de sus hijos como bienes para hacer frente a las posibles reclamaciones de los demandantes.

Por otra parte, se están investigando en diversas entidades financieras los movimientos tanto de José María G. P. y Manuel S. D. como de sus esposas, Ana María P. A. y María Rosario S. B. -que también figuraban como socias de la firma- y otros familiares, con objeto de encontrar el destino final del dinero supuestamente recibido de los clientes y nunca invertido en bolsa.

No obstante, la querella interpuesta por esta familia no inculpa al segundo de los socios, Manuel S. D., al considerar que no tuvo conocimiento de las actuaciones que llevaba José María G. P.

POSIBLE ORIGEN

Fuentes cercanas a los acusados consideran que parte del dinero supuestamente defraudado pudo «perderse» en dos negocios fallidos abiertos por la esposa de este acusado, Ana María P. A. en Dos Hermanas, concretamente en una tienda de muebles y un horno-confitería, cuyas deudas le habría llevado a estas actuaciones ilegales para conseguir dinero.

Sin embargo, el proceso sigue en fase de instrucción y aún habrá que esperar algún tiempo para conocer la decisión judicial al respecto. Tampoco se descarta que en los próximos días salgan nuevos pequeños ahorradores defraudados que desconocían la supuesta ilegalidad de esta firma.