El infiltrado en la familia del Cuco asiste al juicio celebrado en Sevilla este viernes - J. FLORES / VÍDEO: EP
CASO MARTA DEL CASTILLO

La Policía tilda de «delincuente» al supuesto confidente del caso Marta del Castillo

Los agentes del Grupo de Menores desacreditan a Pablo Bonilla durante el juicio a los padres del Cuco

SEVILLAActualizado:

La Policía ha desacreditado al supuesto confidente Pablo Bonilla tildándolo de «delincuente» que cuenta «paparruchas», en el juicio celebrado hoy en Sevilla contra los padres del Cuco por haber quebrantado éste el alejamiento de la familia de Marta del Castillo cuando aún era menor.

Bonilla ha asegurado que un coche camuflado de la Policía les seguía

Los dos policías del Grupo de Menores (Grume) que han comparecido como testigos han descalificado la labor como confidente de Bonilla coincidiendo en que lo que aportaba «no era del todo creíble» y que siempre carecía de relevancia, a la vez que han desvinculado a la Policía de su situación el día de los hechos juzgados.

Ése día, 14 de noviembre de 2010, Pablo Bonilla iba al volante del coche en el que también viajaban Francisco Javier García Marín, El Cuco -menor implicado en la muerte y desaparición del cuerpo de Marta del Castillo- y los padres de éste, Rosalía García Marín y Ángel Romero, juzgados hoy, al igual que Bonilla, por propiciar el quebrantamiento de medida cautelar de no acercarse a menos de 50 kilómetros a la familia de Marta del Castillo.

El Cuco
El Cuco - JUAN FLORES

Aquel día, cuando el Cuco aún era menor y disfrutaba de un permiso de salida de seis horas del Centro de Menores en el que se hallaba en Cádiz, fueron detenidos por un control de la Policía Nacional a poco más de veinte kilómetros de Sevilla en la autopista que conecta con Cádiz, en dirección a Sevilla.

En la vista celebrada hoy Bonilla se ha presentado como confidente policial, con registro en el Ministerio del Interior, y confidente habitual de la UDYCO de Sevilla, y como infiltrado en el ambiente familiar del Cuco, y ha afirmado que alertó al Grume de que el día de la detención los padres del Cuco se disponían a trasladarlo a Sevilla para darle una sorpresa y elevarle el ánimo.

Bonilla ha asegurado que un coche camuflado de la Policía les seguía, que el control policial estaba previsto y les aguardaba en la autopista, que la policía instaló en su coche una radio-baliza para controlarlo en todo momento y que él mismo llevaba instrucciones de conducir el coche para evitar cualquier intento de fuga por parte del Cuco o generar situaciones peligrosas para terceras personas.

La versión de la Policía

Pero todas esas explicaciones han sido echadas por tierra por la jefa del GRUME, por otro policía de ese grupo y hasta por el policía de uniforme que actuó como responsable del control que los detuvo.

Según la Policía, ni otros coches policiales camuflados actuaron ese día, ni Bonilla seguía instrucción policial alguna, ni su coche llevaba radio-baliza, ni el control policial les esperaba, ya que era ordinario, rutinario y se les paró de manera aleatoria.

El padre del Cuco
El padre del Cuco - EFE

El policía del Grume que ha llegado a calificar de «delincuente» a Bonilla ha recordado que posee antecedentes policiales, que fue él quien se presentó ante los agentes ofreciéndose como confidente, que nunca ha informado de nada relevante pero sí de «paparruchas» y, sobre la alerta que Bonilla les dio de que el Cuco quebrantaría la medida cautelar, dijo que se la tomaron con las mismas precauciones que se tomaban toda la información del supuesto confidente.

¿Ha cobrado el confidente?

Bonilla, a preguntas de los abogados, ha asegurado no haber cobrado nunca de las televisiones en las que ha contado cosas del caso y a la pregunta de si lo hace del Ministerio de Interior ha preferido no contestar.

Uso de su derecho a no declarar han hecho el Cuco y su padre, mientras que su madre ha afirmado que el día de la detención Bonilla los llevaba a un cumpleaños en Las Cabezas de San Juan (Sevilla), que se pasó la salida y ya no pudo retornar por la autopista, hasta que los paró el control policial.

Indignación en la familia de Marta

Familiares de Marta del Castillo, al término de la vista, han lamentado que Bonilla haya recibido ese maltrato por parte de la policía, circunstancia que también ha resaltado el abogado del supuesto confidente, quien ha llegado a afirmar que se le juzgaba por un delito inexistente, ya que el de quebrantamiento de medida cautelar «es un delito de propia mano» y no se puede ser colaborador necesario para ese quebrantamiento.

La petición fiscal es de multas de casi 6.500 euros para los tres adultos que acompañaban al Cuco el día que se aproximó a Sevilla.