Una mujer pasea a sus perros por la Alameda de Hércules
Una mujer pasea a sus perros por la Alameda de Hércules - RAÚL DOBLADO

La Policía vigilará de paisano a quienes «olvidan» las cacas de su perro en la acera

El delegado de Seguridad, Juan Carlos Cabrera, crea una nueva patrulla para perseguir esta conducta incívica e imponer sanciones que van hasta los 300 euros

SEVILLAActualizado:

El Ayuntamiento ha decidido poner fin por la vía coercitiva a la costumbre que tienen muchos propietarios de perros en Sevilla de dejar los excrementos de sus animales en las aceras. La normativa obliga a los dueños a recoger las defecaciones y depositarlas en un contenedor, pero no todo el mundo cumple esta exigencia, lo que provoca que muchas calles de la ciudad sean intransitables a pie. El gobierno de Juan Espadas lleva tiempo adoptando medidas para acabar con esta conducta incívica, como campañas informativas, construcción de «pipicanes» para que los perros hagan sus necesidades en espacios acotados para ello, reparto de bolsitas para la recogida de los excrementos o el anuncio de multas a quienes no cumplan la norma. Sin embargo, la actitud de muchos propietarios no ha mejorado, por lo que la Delegación de Seguridad que dirige Juan Carlos Cabrera ha dado un paso más y ha creado una patrulla de agentes de paisano que vigilará toda la ciudad, con especial atención a las zonas donde se han recibido más quejas, para cazar «in fraganti» a los propietarios de perros que dejan defecar a sus animales en plena calle y luego se marchan sin recoger los restos.

La Policía simplemente aplicará la ordenanza vigente. La única diferencia es que no se hará notar en la zona para poder detectar con más certeza quiénes la infringen de manera asidua, ya que ante los agentes de uniforme todo el mundo se comporta como marca la norma, pero en cuanto se despeja la zona, los excrementos vuelven a ser habituales en las aceras.

La Ordenanza de Limpieza Pública del Ayuntamiento dice exactamente en su capítulo cinco, que versa sobre la «tenencia de animales en la Vía Pública», lo siguiente: «Los propietarios son directamente responsables de los daños y/o afecciones a personas y cosas y de cualquier acción que ocasione suciedad en la vía pública». Además, en el artículo 27, dedicado a las «obligaciones de los propietarios o tenedores», se afirma que «los propietarios o tenedores deberán, de forma inmediata, retirar y recoger los excrementos que estos realicen sobre elementos de la vía pública, debiendo igualmente, proceder a la limpieza de la zona que hubiesen ensuciado». Pero todavía son muchos los que no cumplen esta exigencia. Tanto es así que tanto el Defensor del Pueblo Andaluz como el del Ciudadano de Sevilla han emitido ya varias quejas de oficio para que se lleven a cabo medidas más drásticas contra este hábito.

En el informe del anterior defensor, José Barranca, se llegaron a exponer afirmaciones muy directas sobre este asunto: «El Ayuntamiento ha puesto en marcha planes para tratar de mitigar y paliar estas prácticas malsanas y desagradables, pero esto es un mal permanente y endémico que aqueja a nuestra ciudad y a diario podemos asistir al deplorable espectáculo de observar las aceras, parques y jardines llenos de excrementos de perros». El Defensor celebra que en los últimos años «se han puesto en práctica campañas de sensibilización y concienciación, planes informativos, trabajos conjuntos con Lipasam, Policía Local y Distritos, se han colocado placas disuasorias y de advertencia, se ha tratado de lograr la colaboración vecinal...», pero los resultados no llegan. Por lo tanto, el gobierno municipal endurecerá la vigilancia y comenzará una batida de multas que eviten este problema. Los dueños de perros cazados sin recoger los excrementos se enfrentan a sanciones de hasta 300 euros.

La patrulla canina de paisano es una idea que ya se aplica en otras ciudades como Málaga y que ha dado buenos resultados.