Una persona juega en una de las máquinas de un salón de juego
Una persona juega en una de las máquinas de un salón de juego - ABC
Sucesos

Precintado un segundo salón de juego en menos de una semana en la capital

La Policía Local inspecciona un local ubicado en un garaje en la zona de Cerro-Amate que, bajo la apariencia de un bar

Sevilla Actualizado: Guardar
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La Policía Local de Sevilla, adscrita a la Delegación de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores del Ayuntamiento, ha precintado un segundo salón ilegal en la capital dedicado al juego en menos de una semana.

En un comunicado emitido a Europa Press, el Ayuntamiento ha informado de que en la madrugada del pasado sábado, agentes de paisano de la Unidad Línea Verde de la Policía Local inspeccionaron un local ubicado en un garaje en la zona de Cerro-Amate que, bajo la apariencia de un bar, realizaba la actividad de bingo, careciendo de licencia para actividad alguna. Además, tenía la acometida de luz enganchada a la red de forma ilegal y no disponía de extintores.

Durante la madrugada del pasado sábado, los agentes también precintaron otro local en la calle Marqués de Nervión por carecer de los extintores obligatorios.

Estas actuaciones se enmarcan en un total de 25 inspecciones realizadas en distintos establecimientos de la ciudad. En ocho de estas inspecciones se han iniciado expedientes sancionadores.

En uno de estos establecimientos, situado en la calle Recaredo, que fue denunciado por incumplir el horario de cierre, se produjo un altercado entre dos jóvenes y otros clientes. Cuando los agentes intervinieron en la pelea, en la que ya se había producido un lesionado, uno de los causantes del altercado agredió a los agentes, procediendo tras esto a su detención y siendo trasladado hasta dependencias policiales para ser puesto a disposición judicial.

Durante el fin de semana, la Policía Local ha realizado un total de 522 pruebas de alcoholemia en controles preventivos, de las que sólo ocho (1,53%) fueron positivas y de éstas solo una alcanzó el límite penal. Un 98,5 por ciento de las pruebas de alcoholemia fueron negativas.