Piezas realizadas en los talleres de Tecade
Piezas realizadas en los talleres de Tecade - J. J. Úbeda
Industria

Proyectos extranjeros y más empleo, el empuje de la industria del Puerto de Sevilla

Las empresas del polígono Astilleros, tienen en plantilla a más de medio millar de profesionales y cuentan con encargos para reforzarlos en 2019

SevillaActualizado:

El polo industrial que ha crecido en el suelo de los antiguos astilleros de Sevilla da empleo a más de medio millar de trabajadores de forma estable y a otros tantos eventuales durante los picos de actividad. Desde que las factorías comenzaron a salir al mercado exterior se ha diversificado la producción y el alcance de los proyectos en los que participan, el último ha sido el puente New Champlain de Montreal, de casi tres kilómetros y medio de largo, para el que fabricaron los elementos de refuerzo que soportan el tablero. El encargo puso a prueba la capacidad de la industria sevillana y los nervios de sus responsables.

Megusa

Las entregas de material y la organización de los fletes precisaron de un esfuerzo titánico, como reconoce Cristina Silvestre, encargada del departamento técnico de Metalúrgica del Guadalquivir (Megusa). Superar el reto les permite hoy acceder a nuevos contratos en Europa y Sudamérica de los que esperan pronto buenas noticias.

Mientras tanto, continúan centrados en el mercado nacional y se podría decir que hasta vecino. De la factoría sevillana ha salido gran parte de la cubierta del centro comercial Lagoh, que se construye en Palmas Altas, también la pasarela peatonal para el carril bici que comunica Olivares y Villanueva del Ariscal y otro acceso para Las Palmas de Gran Canarias que conecta el puerto con la ciudad.

«Estamos muy satisfechos con la buena marcha de los encargos porque eso demuestra que hacemos las cosas bien», destaca Silvestre. «El objetivo —continúa— es seguir haciéndonos con nuevos contratos y reforzar la plantilla». Actualmente cuentan con un equipo permanente de cincuenta personas y en momentos de picos han llegado a los ochenta.

Una de las piezas fabricada en Megusa
Una de las piezas fabricada en Megusa - Raúl Doblado

Tecade

En las mismas anda la vecina Tecade, que fue el principal proveedor del megapuente canadiense, para el que desarrolló más de 22.000 toneladas de acero. «Un encargo de este tipo no se logra todos los días», pero vuelven a estar en marcha, señala el máximo responsable de la compañía, Antonio Camino, quien tomó hace tiempo el testigo de su padre.

De cara a 2019 tiene pendiente un puente emblemático para Bilbao de 94 metros, que ya está firmado y que se ensamblará en la fábrica del Puerto sevillano. «La salida va a ser espectacular, porque quedará prácticamente terminado sólo para instalarlo en el destino», aclara. También espera cerrar en estos días los acuerdos para nuevos encargos que garantizarán la carga de trabajo durante buena parte del año. Sin embargo, se muestra prudente en los detalles, pues «la contratación en este sector es lenta y está sujeta a requisitos muy exigentes», recalca el empresario, que tiene a 180 trabajadores en plantilla en el polígono Astilleros y ha llegado a emplear a 400 en los momentos de mayor actividad.

GRI

A pocos metros, la faena es intensa en el interior de la nave de GRI, filial del grupo madrileño Gonvarri, especializada en la fabricación de torres eólicas. La planta, que abrió sus puertas hace poco más de un año, se encuentra a pleno rendimiento y con encargos que garantizarán la actividad durante todo 2019. Según ha podido saber este medio, hay alrededor de 250 profesionales entre los operarios y el equipo de ingeniería que trabaja en varios prototipos, entre ellos en una gran estructura para un parque eólico marino del norte de Europa.

La situación es esperanzadora en un sector, que está llamado a convertirse en el único proveedor de energía. De aquí a 2032 casi un tercio de la que se produzca ha de proceder de fuentes renovables, lo que obligará a acelerar la instalación de parques eólicos y fotovoltáicos en los próximos años. Los grandes grupos empiezan a pisar el acelerador y ya han solicitado pedidos Gamesa, General Electric, el fabricante de palas eólicas Vestas y hasta Navantia, que acaba de diversificar su producción y ha entrado de lleno en el negocio offshore para proyectos eólicos marinos.

Uno de los barcos reparados en Astilleros del Guadalquivir
Uno de los barcos reparados en Astilleros del Guadalquivir - Juan Flores

Astilleros del Guadalquivir

El sector naval también cierra la cartera de pedidos estos días que garantiza la actividad al menos hasta la próxima primavera. A lo largo de 2018 han entrado en el dique seco quince buques, tres más de lo previsto y se han atendido servicios en varios puertos españoles a petición de los clientes. El nuevo rumbo de Astilleros va por la especialización en reparaciones y mantenimiento, frente a la construcción, donde ya no pueden ser competitivos.

Juan Manuel Cuenca es el responsable de la planta sevillana desde hace dos años. Llegó con la entrada del capital extranjero que ha logrado reflotar la firma Astilleros del Guadalquivir y pone en marcha una nueva estrategia centrada en salir al exterior. Explica el jefe del departamento técnico que «el éxito no es solo cuantitativo, también cualitativo, pues estamos pujando por buques de más envergadura». Uno de los más grandes es un gasero de 120 metros de eslora, todo un reto dadas las elevadas exigencias de seguridad de este tipo de barcos. «Tanto la calidad del trabajo como el tiempo son fundamentales cuando asumimos estos encargos», aclara Cuenca.

Otra de las pruebas que el astillero ha superado es la puesta a punto de varios ferries de navieras como Balearia, Ultramar y África Marroco que han generado un mayor número de contrataciones. «Estamos recuperando a antiguos trabajadores de Astilleros de Sevilla que tuvieron que marcharse de aquí por la reconversión naval», aseguró. Y la intención es seguir ampliando la cartera de pedidos para que el equipo crezca.

El responsable de las atarazanas del Puerto tiene previstas acciones comerciales en Londres, Holanda, Alemania, Noruega, Singapur, Grecia, Chipre y, por supuesto, dentro de las fronteras españolas para mostrar la capacidad. Se muestra convencido de que es posible multiplicar la producción y que este próximo año será determinante para ello.