El alcalde, Juan Espadas, en el último Pleno del Ayuntamiento
El alcalde, Juan Espadas, en el último Pleno del Ayuntamiento - Vanessa Gómez

El PSOE pide a Juan Espadas que coloque en el Ayuntamiento de Sevilla a ex altos cargos de la Junta

El alcalde ha fichado al que fuera secretario general de Organización del Territorio de Susana Díaz, Rafael Márquez, y a la secretaria general de Presidencia, María Teresa García de Casasola

SevillaActualizado:

El segundo escalafón del Ayuntamiento de Sevilla se está renovando después de las elecciones municipales con mucha tranquilidad. Juan Espadas asignó las áreas de gobierno para este mandato sólo unos días después de su investidura y anunció algunos fichajes, como el del nuevo gerente de Urbanismo, al que reclutó del recién caído gobierno de Susana Díaz en la Junta. Rafael Márquez Berral, que sustituye a Ignacio Pozuelo —ahora responsable de Patrimonio— había sido gerente provincial en Cádiz de la Empresa Pública de Suelo de Andalucía, director general de la Agencia Andaluza de la Energía, director general de Urbanismo de la Junta y, por último, secretario general de Ordenación del Territorio y Sostenibilidad con rango de viceconsejero. Es decir, un relevante cargo del susanismo.

Poco después nombró directora general de Estadística, Control y Seguimiento Presupuestario a María Teresa García de Casasola, última directora general de Presidencia de la Junta del PSOE. En principio, ahí terminaban los fichajes de la antigua Junta, pero según ha podido confirmar este periódico de fuentes municipales, el partido sigue haciendo multitud de ofrecimientos a Espadas para que «integre» en su proyecto a otros miembros del antiguo gobierno que se han quedado sin actividad, aunque el alcalde ha decidido tomarse con calma todos los nombramientos directivos que quedan por hacer y, de momento, mantiene al mismo equipo que estaba en el anterior mandato en la mayoría de los organismos, a pesar de que baraja hacer cambios.

La pérdida de poder del PSOE en Andalucía ha provocado que su gigantesco tejido de directivos afines se haya desmantelado y muchos de estos altos cargos le están pidiendo al partido una salida. Históricamente, la Diputación ha sido el lugar de reubicación de alcaldes que perdieron el poder y de otros socialistas desplazados de sus puestos en la Junta, una responsabilidad que el organismo provincial podía asumir porque el PSOE mantenía toda su infraestructura en la administración autonómica.

Sin embargo, tras la caída de su gobierno y la llegada al poder de Juan Manuel Moreno gracias a su pacto con Ciudadanos y Vox, todo el armazón socialista, inflado con numerosos entes dirigidos por militantes, se ha venido abajo y ahora muchos de esos afiliados que sólo tienen en su vida laboral puestos públicos están presionando a los alcaldes que han conservado el mando para que les busque un sitio. Esto ha provocado un problema inesperado en el Ayuntamiento de Sevilla, ya que Juan Espadas es en estos momentos el socialista con más poder de toda Andalucía.

Su plan no contemplaba esta circunstancia y el alcalde había incluso tentado a algunas personas independientes para que ocuparan puestos directivos en las empresas municipales en las que quería hacer una renovación, pero por el momento no habrá cambios y, en principio, los movimientos que pudieran producirse se dejarán para septiembre, por lo que siguen en sus puestos todos los cargos que estaban en el mandato anterior, salvo el ya citado gerente de Urbanismo.

En este caso, Espadas juega con una ventaja, ya que al ser su segundo mandato puede mantener en funciones a todos los anteriores cargos sin necesidad de firmar una resolución. Es decir, todos aquellos directivos que estaban nombrados continúan mientras no se les destituya expresamente porque, si no se les comunica el cese, no se necesita hacer nombramientos para que sigan. Eso permite ir tomando decisiones sin la presión inmediata de tener que ocupar una sede vacante.

Durante estos dos meses, se ha destituido y renombrado a aquellos que por cambios en sus competencias así lo requerían, como la mano derecha de Espadas, María José Segura que cambia de Dirección General, ya que su área se denominará ahora Innovación Organizativa y Planificación de Recursos, o Juan Tomás de Aragón, que amplió sus competencias de Coordinación General. Igualmente pasa con Carmen Castreño, que ha dejado de ser concejal y ha sido nombrada coordinadora general de las Empresas Municipales.

Por otro lado van las nuevas incorporaciones, como las de Gaspar Llanes en Planificación Estratégica, Antonio Rodríguez como director general de Alcaldía y la citada María Teresa García de Casasola, que junto con el de Urbanismo son de momento las nuevas caras del Ayuntamiento. El resto de entidades continúan con las mismas personas al frente.

En el caso de las empresas municipales, por ejemplo, todos funcionan con plenas capacidades y se va actualizando su renovación conforme se convocan sus juntas generales y consejos de administración, lo que ya ha ocurrido en Emasesa, Tussam, Lipasam, Agencia Tributaria, IMD o ICAS… Pero esto no quiere decir que todos vayan a permanecer durante todo el mandato. Se pueden hacer renovaciones y, de hecho, hay previstas algunas, pero fuentes municipales aseguran que no habrá más incorporaciones procedentes de la Junta de Andalucía: «El grueso del gobierno local ya está constituido y lo que ocurra, si ocurre, responderá a pequeñas modificaciones que se decidan en marcha», indican. Mientras tanto, el partido sigue ofreciendo a los que se han quedado en la calle después del cambio en la Junta.