Situación que ocupará el nuevo muelle de ocio y restauración que se creará en el Puerto de Sevilla en los próximos años
Situación que ocupará el nuevo muelle de ocio y restauración que se creará en el Puerto de Sevilla en los próximos años - ABC

El Puerto de Sevilla creará un muelle comercial y de ocio en las naves de Las Razas

El proyecto incorporará tiendas, espacios culturales y restauración, además de nuevos amarres para yates, a semejanza del Muelle Uno de Málaga

SevillaActualizado:

El muelle de Tablada se transformará en una amplia zona de ocio y restauración, con puntos de atraque para megayates a imagen del Muelle Uno de Málaga. El proyecto, en el que ya trabaja la Autoridad Portuaria de Sevilla, será la culminación de esa integración puerto-ciudad de la que se viene hablando desde hace más de dos décadas con escaso avance. El punto de partida de esta iniciativa es la rehabilitación de las naves regionalistas de la avenida de Las Razas y los tinglados portuarios, como confirma a ABC el presidente de institución gestora, Rafael Carmona.

Este ambicioso desarrollo urbanístico viene aparejado a la ejecución del gran auditorio de conciertos Sevilla Park, cuyos terrenos se encuentran situados en la otra orilla y que está pendiente de la aprobación del plan especial. Precisamente en ese documento se incluirá la creación del muelle comercial y de ocio para facilitar así su tramitación. «Vamos por buen camino, pero ni lo uno ni lo otro va a ser inmediato», recalca el máximo responsable del Puerto, quien confía en iniciar los primeros movimientos en un plazo de unos dos años.

El nombre para este nuevo entorno que se creará con el traslado de las actividades industriales hacia la Dársena del Cuarto parece que también está decidido. Será «Distrito urbano-portuario», que quedará delimitado entre los puentes del Centenario y de las Delicias, tal como lo recoge el Plan Estratégico 2025, que se aprobó durante la gestión de Manuel Gracia y que marcará la ruta del próximo lustro.

Durante la presentación de este documento se anunciaron las intenciones, pero no con este nivel de detalle con el que ahora lo explica el nuevo presidente de la Autoridad Portuaria. Carmona destaca que este espacio «necesita de inversión pública y privada» para que sea una realidad. Pero las cuentas del Puerto siguen todavía francamente hipotecadas con el pago de la obra de la esclusa. No obstante, se ha encontrado una vía para iniciar los primeros desarrollos mediante la venta de las parcelas de la avenida de Las Razas que están en manos de la institución. A este respecto, aclara que «estos terrenos son los que se encuentran en la acera que no da al río y que o bien están baldíos o prestan servicio como aparcamiento». «Se pueden vender de forma directa, porque están desafectados, es decir, no pertenecen al dominio portuario», señala. De lo contrario, sería imposible su enajenación y sólo admitiría la cesión mediante concesiones administrativas.

Una de las naves de Las Razas
Una de las naves de Las Razas - Raúl Doblado

«Con la financiación que obtengamos de la venta queremos modernizar el Puerto», continua Carmona. Pero no sólo para crear este muelle de ocio, también para seguir mejorando la terminal de mercancías y actividades pesadas de la Dársena del Cuarto, donde se reubicarán los depósitos de combustible de CLH, una operación que es fundamental para la construcción de Sevilla Park.

Más atraques

Otro de los nuevos servicios que se integrarán en el Distrito urbano-portuario es una marina con más puntos de amarre para embarcaciones de recreo a los pies el gran auditorio y en la margen contraria, una zona de atraques para megayates. «Así avanzamos hasta la lámina de agua, como en el Muelle Uno, que es el modelo que hemos seguido para esta intervención», señala Carmona, consciente de que la capacidad de atraques del Club Náutico es limitada y no cubre toda la demanda.

«Sin duda, el primer paso será la rehabilitación de las naves del 29, que son un auténtico patrimonio industrial. Hemos recibido numerosas peticiones para usarlas como lugar de celebraciones o para instalar oficinas», señala el presidente de la Autoridad Portuaria y, por el momento, ese es el uso que se le está dando. Pero convertirse hoy en inquilino no garantiza la permanencia cuando se empiece a transformar el muelle de Tablada. «Los contratos que tenemos en vigor están en precario y se renuevan cada año. Así se le ha comunicado a los que llevan ya más tiempo —como UGT y CC OO, que tienen allí sus centros de formación— y a los que acaban de entrar como Noon», indica. Los que sean compatibles con los usos podrán permanecer, pero los demás tendrán que dejar las instalaciones, que luego se ocuparán mediante concesiones administrativas.

Con los tinglados portuarios ocurrirá lo mismo. Estas instalaciones son mucho menos conocidas por los sevillanos, al situarse justo detrás. Los diseñó el ingeniero José Luis de Casso antes de la Exposición Iberoamericana de 1929 para sustituir a los antiguos barracones portuarios y hasta hoy han prestado servicio como almacén. La estructura es sencilla y carecen de cerramiento exterior, lo que da más flexibilidad para los futuros usos.

Entre las naves y los tinglados se mantendrá la calle que los separa, que conservará su nombre actual: avenida de Guadalorce. Será una vía peatonal de convivencia y de actividades económicas con comercios, restauración y ociM´agao. «Por ahí queremos que la ciudad abrace al Puerto», destaca Carmona.

Todo eso se completará igualmente con el desarrollo que ya se ha llevado a cabo en el muelle de las Delicias con la terminal de cruceros, el Acuario y los restaurantes que funcionan en el entorno y se aumentan con las nuevas concesiones. La última iniciativa vinculada a esa integración puerto-ciudad, que ya cuenta con licencia de obra, será la creación del Jardín de las Cigarreras en la orilla de Los Remedios, que revitalizará esa última parcela libre que quedaba junto a las instalaciones del Círculo Mercantil.