Imagen de las ramas retiradas en el Alcázar
Imagen de las ramas retiradas en el Alcázar - ABC
Accidente mortal

La rama caída del Alcázar estaba sana, pero el árbol tenía termitas

La empresa que analizó el palo borracho detectó pudriciones, aunque un informe de hace una semana las descarta en la rama que cayó sobre ocho personas

Alberto García Reyes
SevillaActualizado:

La caída de una rama de uno de los dos ejemplares de ceiba speciosa (palo borracho) que hay en la entrada del Alcázar sobre ocho visitantes el pasado 16 de mayo ha provocado una polémica política tras la muerte de uno de los afectados por el accidente.

Ciudadanos y el PP han acusado al máximo responsable del monumento, Antonio Muñoz, de falta de mantenimiento en el arbolado mientras que el socialista ha asegurado desde el primer momento que todos los informes sobre el ejemplar desprendido indican que estaba en perfecto estado.

Detalle de una de las ramas podridas retiradas del árbol que provocó el accidente
Detalle de una de las ramas podridas retiradas del árbol que provocó el accidente - ABC

La oposición le ha recriminado en las últimas semanas falta de transparencia y ha solicitado ver un informe de la empresa Tratamientos Agrícolas Brenes, una petición que se ha encontrado con una respuesta llamativa por parte del Ayuntamiento: la convocatoria de un consejo extraordinario del Patronato del Alcázar el próximo 7 de septiembre para «informar a los miembros del Patronato sobre las graves acusaciones vertidas en los últimos días por los representantes de los Grupos Políticos del Partido Popular y Ciudadanos y que a juicio del gobierno municipal ignoran lo debatido en el seno de este órgano en su última sesión y dañan la imagen del monumento sin fundamento ni causa alguna».

El primer informe habla de pudriciones y termitas
El primer informe habla de pudriciones y termitas - ABC

ABC ha tenido acceso al expediente sobre el que ha girado la disputa este verano. Y la realidad es que es bastante contradictorio. Tratamientos Agrícolas Brenes emitió un primer informe unos días después de la caída de la rama que terminaría provocando la muerte de un visitante y en él aseguraba que, tras realizar una poda de apantallamiento para reducir la carga de peso y tener mejor visibilidad para el diagnóstico, hubo que realizar una poda de seguridad porque al hacer «un reconocimiento más exhaustivo del estado del árbol», se detectaron «ramas con pudriciones, termitas, roturas en ramas de distintos calibre y ramas cruzadas que impiden el normal crecimiento del árbol».

El problema se subsanó, pero las conclusiones del informe eran, en principio, comprometedoras para el Alcázar y sus responsables. De hecho, se instaba al monumento a «realizar revisiones periódicas a ambos ejemplares» de palo borracho situados en el acceso «para ejecutar una posible futura poda» ante los problemas detectados. Este informe, por cierto, está firmado por la ingeniera técnica agrícola Silvia D. B.

El segundo informe destaca la rama sana que se cayó
El segundo informe destaca la rama sana que se cayó - ABC

Sin embargo, la directora del Alcázar, Isabel Rodríguez, solicitó a la empresa otro informe acerca de la rama desprendida en concreto después de toda la polémica generada. Ese documento, que también está en poder de este periódico, está fechado el 24 de agosto, hace apenas cinco días, a instancias de la directora y con fines «aclaratorios».

Tiene dos párrafos. El primero dice, literalmente, lo siguiente: «Observamos que el tronco de la rama accidentada concretamente, de unos 10 centímetros de diámetro, estaba sana, sin síntomas de termitas ni pudriciones. La rama pequeña que cayó sobre dicho tronco estaba en las mismas condiciones, sana y sin pudriciones». Tras adjuntar unas fotos que demuestran el estado de esta rama, añade: «Respecto del informe emitido por nuestra empresa después de la poda de dicho ejemplar, matizar y aclarar que las ramas eliminadas eran ramas secas, puntuales, que no eran representativas del estado del árbol, encontrándose éste sano y en buenas condiciones».

Este segundo informe, realizado tres meses después del original y en mitad de una fuerte discusión política, no está firmado por la perito agrícola que hizo el primero. Simplemente tiene el sello de la empresa y una rúbrica sin identificar.

En todo caso, los especialistas que han revisado el ejemplar y han actuado sobre él confirman que la rama que ocasionó el accidente en el que falleció una persona estaba sana, aunque el resto del árbol tenía bastantes pudriciones y termitas, lo que podría haber provocado males mayores en el futuro de no haber actuado de urgencia, ya que se trata de un palo borracho de más de 30 metros de altura que se encuentra en el acceso al monumento, una zona por la que pasan cada día unas cinco mil personas. Pero políticamente no se ha resuelto nada.