Una rata buscando comida en el estanque de los patos de Miraflores - ABC

Las ratas «campan a sus anchas» en el Parque de Miraflores

Estos roedores se pueden ver por decenas en el entorno del estanque

Antonio Periáñez
SevillaActualizado:

«Si usted es testigo de la presencia de ratas en la vía pública puede ponerse en contacto con nosotros a través del 112 teléfono de emergencia o a través del correo electrónico zoosanitario@sevilla.org. La incidencia será notificada a nuestro departamento correspondiente. Nuestros técnicos municipales valorarán el caso y planificaran el operativo» informa el Zoosanitario de Sevilla. Sin embargo, algo debe pasar. El operativo no funciona pues las ratas siguen campando a sus anchas en el Parque de Miraflores.

La Rattus norvegicus, o rata de alcantarilla, se ha convertido ya en una especie habitual entre la fauna que puebla el estanque artificial del Parque de Miraflores. Entre las ocas, los patos, las palomas y las carpas que cohabitan en este espacio verde del Distrito Norte, los roedores crecen, comen y se reproducen ante la atónita mirada de las familias que acuden al parque a pasar un jornada de juegos.

Porque para muchos pequeños de esta parte de la ciudad, la manera más divertida para pasar la tarde es alimentar a los patos y peces que llenan de vida y colorido el lago del Miraflores. Decenas de niños se agolpan a los pies del estanque lanzando trocitos de pan que son devorados por las aves acuáticas y por ratas «como gatos» que salen entre los cañizos. Y no se trata de una, dos o tres, sino decenas de ellas.

Las ratas son ya una plaga en este parque. Salen a plena luz del día, correteando entre palomas, para atrapar el trocito de migajón duro a la hora de la merienda. Y lo hacen con total impunidad, podría decirse que con alevosía, sino fuera porque se trata de un simple roedor. Como si estuvieran domesticadas.

«Mira, mira, por ahí va otra con una galleta», «niño quítate de ahí, que por ahí hay más», «qué asco, vámonos de aquí, vayan a morderte» son algunas de las frases que se escuchan en la orilla del antiguo cauce del Tagarete.

«Llegados al canal artificial, creado para recuperar las señas de identidad de la zona, observamos la presencia de un lago, que en su alrededor nos va ofreciendo plátanos de sombra, acacias blancas, carrizos (Phragmites australis) y tarajes. Desde aquí comenzamos a ascender acompañados por pinares de pino piñonero, acacias negras, algarrobos, palos rosas, moreras hasta llegar al lago chico» dice la web de Parque de Parques y Jardines. De lo que no informa esta página de internet es de que hay que tener precaución por la presencia de ratas.

La salmonela, la leptospirosis, la enfermedad de Weil o el hantavirus son solo varias de las enfermedades que pueden transmitir las ratas de alcantarilla, que puede tener hasta cincuenta crías al año. Según información oficial publicada por el Zoosanitario, el plan de actuación para luchar contra esta plaga consiste en «desarrollar una estrategia alternativa al uso tradicional de biocidas como método de control para las plagas de roedores y palomas, mediante la gestión de depredadores naturales en la ciudad de Sevilla».

Cierre temporal del estanque

Debido el crecimiento exponencial de la población de roedores en los alrededores del estanque, el Ayuntamiento de Sevilla ha informado a ABC que «procederá en los próximos días al cierre parcial del entorno del lago para realizar una actuación integral, planificada y preventiva de control».

Durante este tiempo se procederá a la colocación de cajas-trampa de seguridad con cebos específicos a partir de rodenticidas «para que no puedan acceder personas o cualquier otro tipo de animales». Esta actuación contempla el aforamiento de la zona determinada para minimizar riesgos sin necesidad de clausurar el resto de la instalación y sin comprometer la seguridad de usuarios ni de mascotas.

Este tratamiento aconseja la clausura temporal de esta zona del recinto durante al menos tres semanas para evitar riesgos sobre las personas y mascotas por posible exposición a los productos usados (rodenticidas). Se trata del periodo de tiempo que los profesionales señalan como el más efectivo.