PATRIMONIO

El Real Alcázar de Sevilla se ha convertido en una mina de oro para el Ayuntamiento

Desde 1996 ha ingresado en las arcas municipales unos 20 millones de euros

El Alcázar de Sevilla, un palacio mudéjar abierto al mundo

S - EVILLAActualizado:

La mayoría de las empresas y organismos autónomos del Ayuntamiento de Sevilla son una ruina, salvo una excepción. El Real Alcázar de Sevilla se ha convertido en la gallina de los huevos de oro del Ayuntamiento hispalense al ingresar anualmente 8 millones de euros y generar unos beneficios anuales de más de un millón. Su situación es tan boyante que en estos momentos acumula más de 10 millones de euros de tesorería gracias a los beneficios acumulados de varios años. En no pocas ocasiones, el Ayuntamiento ha «saqueado» sus cuentas para pagar gastos corrientes, aliviando así las arcas municipales. Hasta 20 millones de euros ha recibido el Ayuntamiento del Alcázar desde hace veinte años, según fuentes consultadas por ABC. Mientras tanto, hay obras sin realizar en el Alcázar y los trabajadores se quejan de que la plantilla de mantenimiento no crece en la misma proporción que los turistas.

1995

El Ayuntamiento de Sevilla se dio cuenta de que el Alcázar era una auténtica mina de oro y en 1995, siendo Soledad Becerril alcaldesa, lo convierte en un organismo autónomo, de modo que su Patronato administra sus ingresos y gastos, y gestiona este monumento nacional, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1987.

1996

El Ayuntamiento decidió en 1996 que el Alcázar aportara anualmente a las arcas municipales una canon fijo de 60 millones de las antiguas pesetas (equivalente a 360.000 euros hoy sin una actualización). Desde 1996 a 1999 el Real Alcázar estuvo ingresando en las arcas municipales ese canon, dinero que el Ayuntamiento se ocupaba de cobrar puntualmente el 2 de enero de cada año.

1999

En 1999 el canon fijo de 360.000 euros que el Alcázar debía pagar al Ayuntamiento de Sevilla cada año se redujo a 180.000 euros (30 millones de las antiguas pesetas).

2004

En 2004, con el socialista Alfredo Sánchez Monteseirín en la Alcaldía, desaparece un canon que no parecía tener mucho sentido, según fuentes consultadas por ABC.

2005

En 2005 el Pleno del Ayuntamiento aprobó que el Patronato del Real Alcázar se ocupara de la conservación de la Casa Consistorial, lo que provocó una fuerte crisis en ese organismo, hasta el punto de que dimitieron como patronos la exalcaldesa Soledad Becerril y el catedrático de Historia del Arte Vicente Lleó. El Real Alcázar comenzó entonces a pagar desde el mantenimiento de los ascensores de la Casa Consistorial, situada en la Plaza Nueva, hasta la sustitución de lámparas que se fundían, el acceso de minusválidos, la renovación de la climatización o de las instalaciones eléctricas. Así, con el dinero del Real Alcázar se pagó, por ejemplo, la restauración de la fachada del Ayuntamiento, la Sala de Justicia -donde se celebran los plenos- o la escalera renacentista de la Casa Consistorial.

2008

Cuando José María Cabeza abandona en 2008 la dirección del Real Alcázar tras 18 años al frente del monumento, el superávit acumulado alcanzaba los 8 millones de euros.

2009

Con la crisis del ladrillo y la disminución de ingresos del Ayuntamiento, el Gobierno de Sánchez Monteseirín decide en 2009 «saquear» las cuentas del Real Alcázar y desviar 6 millones de euros de su superávit acumulado durante años para dedicarlos a gastos corrientes del Ayuntamiento.

2011

En 2011, el Ayuntamiento decide que el Alcázar no estaba para pagar los gastos corrientes, aunque sí el mantenimiento de edificios histórico-artísticos de su propiedad. Por esa razón, el Alcázar envía cada año al Ayuntamiento un millón de euros al Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS), dinero que se destina al Museo de la Cerámica de Triana, el Castillo de San Jorge y el Antiquarium de Metropol Parasol (la entrada al Real Alcázar permite visitar también esos restos arqueológicos de la Plaza de la Encarnación).

2013

El Real Alcázar alcanza unos fondos propios de 17 millones de euros, de los que 10,5 millones correspondían al superávit de ejercicios anteriores. Sólo ese año logró un beneficio de 1,9 millones de euros. La liquidez del Alcázar es, por tanto, indiscutible.

2015

En 2015 visitaron el Real Alcázar 1,4 millones de turistas, un 20% más que hace cinco años. El personal de administración y contratas de servicios crece pero no el de mantenimiento, como peones o jardineros. No pocos critican además que el Alcázar acumule 10 millones de euros de superávit y dedique dinero a la fachada del Ayuntamiento mientras descuida las tareas de mantenimiento del monumento, lo que permite ver hierbas en algunas cornisas o desconchones en la parte externa del Palacio Gótico o los pabellones de los jardines.

2016

En 2016, el Real Alcázar, cuyo alcaide es el socialista Bernardo Bueno, prevé ingresar 8,3 millones de euros por la venta de entradas o concesiones administrativas, así como por los intereres que le rentan los depósitos que tiene en el banco, según el presupuesto.

Susana Serrano, edil de Participa Sevilla, critica el hecho de que los ingresos no dejen de crecer, mientras que la plantilla dedicada a mantenimiento no para de menguar. De los 8 millones de euros que ingresa, el Alcázar prevé destinar este año a personal propio 2,3 millones de euros; 2,7 millones a bienes corrientes y servicios; 1,3 millones a transferencias corrientes y 1,6 millones a inversión asociadas al funcionamiento de los servicios.

La directora del Real Alcázar, Isabel Rodríguez, gastará este año 1,6 millones en conservación preventiva y obras. Entre la conservación preventiva se incluyen filtros solares que eviten el deterioro de tapices, preservación de los pavimentos mudéjares, control de las oscilaciones térmicas en el corredor alto del Palacio de la Montería, protección de rayos ultravioletas aplicados a los muebles del Palacio Gótico.... Dentro de las obras a realizar este año se citan la adecuación del semisótano y museografía en el Palacio de Pedro I, restauración del Cenador del León, obras de seguridad integral, fachada de la Casa Consistorial, restauración de los tapices de Bacarisas, limpieza de la techumbre de la Sala de la Justicia, restauración de la Fuente de la Danza, alicatados del Palacio Mudéjar, artesonados del Palacio Gótico y mantenimiento de la cúpula y ventanas del Salón de Embajadores).