Balcón de la calle Alemanes con ropa puesta a secar
Balcón de la calle Alemanes con ropa puesta a secar - ABC
Convivencia

Ropa tendida frente a la Catedral de Sevilla

Vecinos de la zona piden normas de convivencia para preservar la imagen de Sevilla

La Catedral de Sevilla: todo (o casi) lo que hay que saber

Amalia F.Lérida
SevillaActualizado:

Una de las cosas buenas del verano es que la ropa se seca enseguida, sobre todo si la ponemos a solear en el balcón. Y eso es lo que parecen haber aprendido algunos moradores del centro histórico de Sevilla que tienden impunemente la colada donde se tercie.

Si en junio fue en un apartamento turístico del barrio de Santa Cruz, situado en la plaza del mismo nombre, el pasado martes pudieron verse las prendas dispuestas sobre la barandilla de una terraza frente por frente a la Catedral de Sevilla, en la calle Alemanes.

La presidenta de la asociación de vecinos Amigos del Barrio Santa Cruz, María José del Rey Guanter, ha insistido en que una imagen así no se puede tolerar y que hay que instaurar unas normas de convivencia en la zona «porque estamos a favor del turismo, de los turistas, y de fomentarlo y engrandecerlo para Sevilla, dada la importancia que tiene para la ciudad».

De hecho, la asociación lleva tiempo trabajando con el Ayuntamiento y los sectores implicados en unas normas de convivencia que deben regir.

Tendedero en la plaza de Santa Cruz
Tendedero en la plaza de Santa Cruz - ABC

«El de la plaza de Santa Cruz —siguió— sí es un apartamento turístico pero el de Alemanes no lo sé aunque lo más probable es que lo sea porque nadie que tenga su casa va a tender así en el balcón». La líder vecinal de Santa Cruz afirma que ha visto imágenes de ropa tendida en la avenida de la Constitución y en la calle Mezquita y quiere dejar claro que hay muy buena disposición por parte del Ayuntamiento en que situaciones así, que le quitan lustre a Sevilla, no se produzcan.

«Una imagen así no se puede tolerar. Hay que instaurar unas normas de convivencia en la zona»

También tiene ese talante el portavoz en Sevilla de la Asociación de Viviendas Turísticas de Andalucía (Avva), David Moreno. «Nosotros —dijo a ABC— estamos en contra de todo esto y a favor de que se controle y persiga y de que haya por escrito en el contrato unas normas de régimen interno que deben estar expuestas en esas viviendas. Normas sobre horario, uso de zonas comunes, ruidos y demás cuestiones básicas en la convivencia que son de sentido común». Moreno hace un llamamiento a los empresarios del sector para que cumplan con esos requisitos, dadas las mejoras que se están alcanzando en este tipo de actividad pues «ya la oferta ilegal de viviendas turísticas es casi nula y la conflictividad en las comunidades de vecinos, anecdótica».

Sevilla tiene un total de 19.000 plazas en viviendas turísticas que se corresponden con 4.119 licencias activas a fecha de 12 de marzo de 2019 y después de haberse dado de baja desde 2016 por falta de rentabilidad un millar de autorizaciones relativas a 3.500 plazas. Uno de los problemas que tiene la vivienda turística en la actualidad es la falta de datos fehacientes — «no figuran ni en el Instituto Nacional de Estadística»— y por eso la Avva solicitó a la Junta de Andalucía la creación de un Observatorio de la Vivienda Turística y muestra en todo momento su disposición para colaborar y mejorar la oferta reglada, erradicando la que no lo esté.

«La oferta ilegal de viviendas turísticas es casi nula y la conflictividad en las comunidades de vecinos, anecdótica».

Porque este colectivo tiene muy claras las ventajas de las viviendas turísticas para Sevilla y la necesidad de que estén reguladas y formen parte de la oferta de la ciudad. El peso que tiene en la economía es indiscutible si se tiene en cuenta que «en los últimos dos años ha generado más de 124.000 millones de euros en España y más de 18.600 en Andalucía, según los datos del V Barómetro del Alquiler Vacacional de HomeAway y la Universidad de Salamanca». Además, según señala, Moreno, en base a dicho estudio, Andalucía absorbe más del 43% de la demanda de vivienda turística de España.