Sala Gesell instalada en los juzgados de Sevilla
Sala Gesell instalada en los juzgados de Sevilla - Raúl Doblado
Justicia

La sala Gesell facilita la declaración «protegida» de más de 25 víctimas vulnerables en sus primeros meses

Esta cámara acondicianada para interrogar, principalmente, a menores y personas con discapacidad se puso en marcha en septiembre de 2018 en el juzgado de guardia de Sevilla

SevillaActualizado:

El Estatuto de la Víctima, cuya entrada en vigor tuvo lugar en octubre de 2015, supuso un antes y un después en la protección de las personas que habían sufrido algún tipo de hechos delictivos a lo largo de su vida, sobre todo, para aquellas víctimas vulnerables con necesidades de especial protección, algo que determinan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o por los órganos judiciales.

Y entre estas medidas, se contempla la disposición de espacios adecuados para la entrevista a menores y personas con discapacidad que han sido víctimas o testigo de maltrato grave o de delitos sexuales, así como que estas declaraciones puedan ser recogidas a través de medios audiovisuales y realizadas por profesionales espacializados. Aquí surge lo que se conoce como cámara o sala Gesell.

En Sevilla, instalada en las dependencias del Servicio de Asistencia a Víctimas en Andalucía (SAVA) en el juzgado de guardia del edificio que alberga la Audiencia Provincial, en el Prado de San Sebastián, la sala Gesell se puso en funcionamiento a lo largo del mes de septiembre del pasado 2018, por lo que está a punto de alcanzar su primer año.

Durante este tiempo, esta habitación acondicionada ha acogido el interrogatorio o declaración de más de 25 víctimas especialmente vulnerables, esto es, aquellas sobre las que recae un mayor riesgo de sufrir una victimización secundaria o re-victimización provocada por el sistema judicial. Éste es el verdadero propósito de este instrumento habitacional, poder tomar declaración a estas personas en un entorno «amigable» y en el que se permite la grabación de la misma.

Precisamente, el artículo 21.b del Estatuto de la Víctima señala que con el fin de evitar la victimización secundaria, se recibirá declaración a la víctima «el menor número de veces posible y únicamente cuando resulte estrictamente necesario». Además, el artículo 26 expresa que las declaraciones recibidas durante la fase de investigación serán grabadas por medios audiovisuales y podrán ser reproducidas en el juicio en los casos y condiciones determinadas por la Ley de Enjuicimiento Criminal. Estamos ante la prueba preconstituida y que ayuda a garantizar la protección de la víctima frente, entre otras cuestiones, a la persona presunta autora del delito.

Profesionales del Instituto de Medicina Legal

La sala Gesell toma su nombre del pediatra y psicólogo estadounidenseArnold Gesell quien concibiera la creación de una habitación en la que poder observar el comportamiento de los niños sin que nadie le pudiera perturbar.

Tras pasar la puerta del juzgado de guardia, a la izquierda, se encuentra la delegación en Sevilla del Servicio de Asistencia a Víctimas en Andalucía. Allí, justo al entrar y también a la izquierda, hay dos puertas que dan acceso a dos habitáculos separados por un espejo. Es la sala Gesell. En el primero y más grande de los dos espacios existe una mesa y varias sillas, así como un equipo de sonido y de grabación.

Tras el espejo y con acceso por la segunda de las puertas, se encuentra una habitación sencilla y más pequeña. Una mesa redonda en el centro y dos sillas. Un armario con algunos peluches y juegos de mesa.

Estas dos habitaciones o espacios conforman la cámara Gesell. El espejo que las separa es unidireccional para que el menor o la persona con discapacidad que se sienta en la zona más pequeña no vea que nadie lo observa desde el otro lado. Así, se sentirá más tranquilo durante su declaración.

Sandra Millán, coordinadora en Sevilla del Servicio de Asistencia a Víctimas en Andalucía, explica a ABC el funcionamiento de la sala Gesell, que gestiona el Decanato de los juzgados sevillanos, en colaboración con el Instituto de Medicina Legal (IML) de la capital y el SAVA.

La declaración de la víctima debe realizarse cuanto antes para evitar interferencias externas

En Sevilla, estas entrevistas o interrogatorios con las víctimas de delitos especialmente vulnerables, que han sufrido generalmente violencia sexual, doméstica o de género, corren a cargo de profesionales, principalmente del ámbito de la psicología, del Instituto de Medicina Legal. Minutos antes de comenzar la entrevista propiamente dicha, estos profesionales mantienen un encuentro más informal con la víctima y su entorno para poco a poco ir ganándose su confianza.

En este punto, Millán defiende la necesidad de que sean profesionales especialistas quienes aborden, por ejemplo, a personas con discapacidad, a las que «fiscales, jueces o abogados no están acostumbrados a preguntar». «Tiene más garantía si la prueba la realiza un profesional», ha añadido.

A continuación, víctima y entrevistador pasan al espacio previsto para ellos dos en la cámara Gesell. Al otro lado se encuentran juez, fiscal y abogados de las partes, quienes, a través del sistema de sonido, podrán escuchar toda la conversación del menor o persona con discapacidad con el profesional del IML, quien preguntará sobre los hechos que se investigan o juzgan en base a una serie de cuestiones que le trasladan las partes del procedimiento. También pueden mantener una interlocución con el profesional.

Durante la entrevista con la víctima, que será grabada para ser usada como prueba preconstituida o como base de cualquier informe pericial, el profesional irá abordando con el menor o la persona con discapacidad desde temas más superficiales hasta los hechos en sí con el propósito de elaborar el relato de los hechos. El proceso completo puede durar por encima de las dos horas.

Hay que intentar que la declaración a una víctima vulnerable se realice cuanto antes dentro del procedimiento judicial abierto, con el único fin de que esta persona pueda comenzar rápido su recuperación. «Cuanto antes pase el mal trago de revivir la experiencia traumática que ha vivido, antes va a iniciar su periodo de recuperación», según Millán.

Medidas invididualizada

De esta manera también se evitaría la posible interferencia en la víctima de variables externas que puedan afectar al testimonio, como el paso del tiempo, las exploraciones por parte de otros profesionales que pudieran elaborar otro relato o las presiones del entorno familiar.

La entrevista en la sala Gesell y que la grabación de la declaración de la víctima quede como prueba preconstituida busca concentrar todas las entrevistas que hubiera que hacerle en una sola, evitando nuevos abordajes a esta persona. «La protección de la víctima y velar por el cumplimiento de sus derechos» son los objetivos del uso de la cámara Gesell.

Sandra Millán, quien junto a otros cuatro profesionales desarrollan su labor en las dos oficinas del SAVA en Sevilla, donde atienden a todas las víctimas sea cual sea el delito que han sufrido, defiende que cada víctima requiere de medidas de protección concretas, adaptándose a las necesidades de cada una, recogidas en un plan individual de actuación. De hecho, hay víctimas, que podrían considerarse vulnerables, que quieren enfrentarse a la situación, «siempre y cuando se garantice su seguridad y protección. Quieren explicar los hechos ante el tribunal, quieren sentirse fuertes y les reconforta».