En el Ayuntamiento se guardaron ayer cinco minutos de silencio en repulsa por el asesinato de Rosario Gallego en la barriada de Monteflor - FOTO: EFE - JUAN FERRERAS / VÍDEO: atlas

Segunda mujer degollada en Sevilla en menos de cuarenta y ocho horas

La víctima, de 26 años, fue encontrada ayer en su domicilio de Estepa, donde presuntamente la acuchilló el viernes su compañero sentimental, de sólo 20 años

sevilla Actualizado:

Una joven de 26 años, vecina de Estepa e identificada como Ana María F. G., se ha convertido en la segunda víctima de un caso de violencia de género conocido en la provincia de Sevilla en menos de cuarenta y ocho horas, tras la muerte, el pasado domingo, de Rosario Gallego, asesinada por su esposo en la barriada sevillana de Monteflor.

Ambos casos, por lo que ha trascendido, tienen dramáticas coincidencias, pues la joven habría sufrido un profundo corte en el cuello, como Rosario, y su compañero sentimental, igual que el marido de esta última, habría atentado contra su vida. Sólo así se explica que el presunto homicida, M.A.R.P., de tan sólo 20 años, fuese hallado el domingo por la noche en el fondo de un barranco en la zona de Los Canterones, junto a su coche y con una pierna rota.

Aun habiéndose conocido ayer, en puridad, el asesinato de Ana María fue el primero de ambos, ya que las primeras impresiones tras el hallazgo del cadáver de la joven es que pudo haber muerto en torno al pasado viernes. De hecho, aunque tampoco se descarta que se saliera accidentalmente de la carretera mientras huía, los investigadores apuntan a que su compañero sentimental intentó quitarse la vida el mismo día y ha permanecido en el fondo del barranco desde entonces, hasta que lo encontraron unos vecinos y lo trasladaron a Urgencias de Estepa, desde donde fue remitido al Hospital de Osuna, ya que tenía roto el fémur de una de sus piernas. Allí permanece en calidad de detenido desde que ayer se conociera el hallazgo del cuerpo sin vida de Rosa María.

La muerte de la joven fue descubierta ayer mismo, durante la inspección ocular que la Guardia Civil realizó a la vivienda que la pareja ocupaba, en la calle Granados de Estepa. Tal inspección fue fruto de la previa denuncia presentada por el padre de la muchacha, un policía local de Estepa, que puso en conocimiento de la Benemérita que no tenía noticia alguna de su hija desde hacía varios días.

Aunque no han trascendido demasiados detalles del hecho, la Guardia Civil sólo confirmó ayer que la víctima presentaba «evidentes» signos de violencia, cuya etiología no confirmó. Se ha sabido, no obstante que Ana María había sido degollada y que presentaba algunas otras lesiones.

Si bien este nuevo hecho reviste todas las características de un nuevo caso de violencia de género, no se tiene constancia de que hubiera sido adoptada ninguna medida de protección hacia la joven fallecida, de la que se sabe que tenía problemas de adicción a las drogas, al igual que su compañero sentimental.

De la investigación se ha hecho cargo el Equipo Mujer Menor (Emume) de la Guardia Civil.

La muerte de la joven Ana María F. G. eleva a 13 las ocurridas por violencia doméstica en España en lo que va de año y es la segunda en la provincia de Sevilla después de la de Rosario Gallego, cuyo cadáver recibió sepultura ayer en Sevilla. Tras la inhumación, su cuñado, José Bernabé, se refirió a ella como una mujer que sufrió maltrato psicológico desde que se casó, aunque nunca denunció por no dañar a sus hijos. Bernabé consideró que Rosario y Valeriano formaban un matrimonio normal sólo de puertas para afuera y siempre iban juntos «porque él no le dejaba ir sola a ningún lado».

Según desveló el cuñado de Rosario a EP, hace algunos meses que ella decidió «quitarse ese peso de encima» y comenzó a ir al psicólogo.