El control de seguridad será ampliado para mejorar la fluidez de pasajeros
El control de seguridad será ampliado para mejorar la fluidez de pasajeros - J. SPÍNOLA

Así será la «nueva» terminal del aeropuerto de Sevilla tras la ampliación que empezará en 2019

Aena ha sacado a licitación una ambiciosa reforma por 33 millones, que se realizará en varias fases, y que acabará en 2021

SevillaActualizado:

El aeropuerto de San Pablo sufrirá una gran transformación a partir de 2019, la mayor desde que en 1991 entrara en servicio el nuevo aeródromo con motivo de la Exposición Universal de 1992. Aena anunció ayer que ha sacado a licitación por 33 millones de euros la reforma y ampliación de la terminal de pasajeros, que arrancará en el primer semestre de 2019 y que tendrá un plazo de ejecución de 30 meses. Las obras serán compatibles con la operativa habitual del aeropuerto, ya que se programará en varias fases.

La empresa pública pretende con este ambicioso proyecto preparar el aeropuerto de Sevilla para un futuro crecimiento, así como adaptarlo a la transformación de la operativa de las aerolíneas en los últimos años. Igualmente, adecuará la infraestructura a las nuevas normativas en materia de accesibilidad y contraincendios y, fundamentalmente, mejorar el confort de los pasajeros. Por ello, según aseguró Aena en una nota, «los trabajos se orientarán a agilizar y hacer más confortables los procesos aeroportuarios que afectan al viajero, así como a diversificar y mejorar la calidad de los servicios que se ofrecen».

Con un presupuesto de 32.995.538 euros, se trata de una inversión «estratégica» en el marco del Documento de Regulación Aeroportuaria, por lo que «se trata de la actuación más ambiciosa que se acometerá en el aeródromo sevillano en casi tres décadas y permitirá modernizar las instalaciones, además de optimizar sus capacidades operativas».

La zona sur

Aena informó con una escueta nota en qué consistirán las obras, ya que pretende dar a conocer el proyecto completo una vez que sean adjudicadas. No obstante, sí ha explicado que se ampliará el edificio por la zona sur, con la incorporación de un nuevo vestíbulo de llegadas. En este mismo espacio se reconfigurará la sala de recogida de equipajes y se instalarán tres nuevas pasarelas de embarque. Entre otras mejores, se incrementará el espacio para la actividad comercial y de restauración.

Esto supondrá que la primera planta de esta zona sur se amplíe en 4.000 metros cuadrados, de forma que se aprovechará para agrandar la zona de embarque. Y, también, hará que el espacio comercial cuente con 4.500 metros cuadrados. Y, respecto a las propias salas de embarque, serán dotadas de 1.700 metros cuadrados más de lo que tienen actualmente.

La sala de recogida de equipajes del aeropuerto de Sevilla
La sala de recogida de equipajes del aeropuerto de Sevilla - V. GÓMEZ

La zona norte

Respecto a la zona norte de la terminal, las obras permitirán dotar de un mayor espacio para los embarques y desembarques y de una zona de control de pasaportes adaptada a los nuevos requerimientos normativos. El control de seguridad -que ganará 500 metros- tendrá, así, cuatro filtros dobles y se eliminarán salas de preembarque para facilitar la circulación. Otra de las mejoras que se acometerán será la reordenación de la plataforma de estacionamiento de aeronaves, con el fin de reducir la distancia que recorren los pasajeros en aquellos vuelos que requieren de un embarque a pie.

Con esta gran reforma del edificio que proyectara Rafael Moneo, la sala de recogida de equipajes -que aumentará en 775 metros cuadrados- tendrá cinco cintas para para los vuelos procedentes de la zona Schengen y otras dos para los de fuera de la Unión Europea, que podrán ser adaptados en caso de necesidad.

Para poder llevar a cabo de estos trabajos, Aena desembolsará otros 389.400 euros para la redacción del proyecto. Por otra parte, se ha adjudicado la asistencia técnica para el control y seguimiento de los trabajos, por 179.928 euros, a lo que se suman otros 950.191 euros en concepto de asistencia técnica para la gestión y dirección de obras.

Diez millones de pasajeros

El director del aeropuerto de San Pablo, Jesús Caballero, aseguró en una entrevista a ABC de Sevilla el pasado mes de mayo que el aeródromo permitirá recibir «diez millones de pasajeros» a partir de finales de 2021, cuando las obras de ampliación de la terminal se encuentren próximas a su conclusión. De esta forma, se duplicará la afluencia de viajeros que ya el año pasado supuso un récord, con 5,1 millones durante 2017, y que se espera que en este 2018 se incremente.

Actualmente, el aeropuerto de Sevilla puede asumir los seis millones de pasajeros, en el contexto actual, que es el que más crece de toda Europa sólo por detrás del de Nápoles y el de Creta. Por ello, para Aena supone un reto esta ampliación, ya que tendrá que compatibilizar las obras con el aeropuerto funcionando al límite casi de su capacidad.

El auge de las compañías de bajo coste ha tenido una consecuencia directa sobre el volumen de viajeros que utilizan el aeródromo hispalense. El próximo reto, como comentó Caballero en este periódico, es convencer a alguna de estas aerolíneas para crear una ruta Sevilla-Nueva York, lo que supondría otro gran impulso para la ciudad.

Treinta años después de que el por entonces ministro de Obras Públicas, Josep Borrell -hoy de Exteriores-, inaugurara el aeropuerto de Sevilla en los prolegómenos de la Expo, la terminal estará por fin adaptada para las necesidades de una ciudad en la que el turismo está viviendo un momento dulce. En 1991, la apertura del nuevo aeropuerto supuso un desembolso de quince mil millones de las antiguas pesetas (90 millones de euros al cambio), con el objetivo de que absorbiera hasta nueve mil pasajeros diarios.