Este miércoles se ha celebrado en Sevilla la X edición de LQDVI - Juan José Úbeda

Sevilla celebra la X edición de «Lo Que De Verdad Importa»

Más de 1.000 jóvenes asisten en la capital andaluza este miércoles a las conferencias de Daniel Caverzaschi, Lucía Lantaro y Pepe Romano en el Palacio de Exposiciones y Congresos

SevillaActualizado:

Gran ambiente desde primeras horas de la mañana en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla (Fibes) durante la celebración este miércoles de la décima edición en la capital andaluza del congreso para jóvenes «Lo Que De Verdad Importa» (LQDVI).

Ante un auditorio lleno de público, más de 1.000 jóvenes permanecían entusiasmados en sus sillones tarareando las canciones que sonaban por los altavoces antes de escuchar las tres nuevas historias solidarias y siempre sorprendentes que protagonizaban la décima edición de este congreso.

A las 9.30 horas de la mañana, Pilar Cánovas, directora Internacional y de Relaciones Institucionales de la Fundación LQDVI, explicaba sobre el escenario que en esta ocasión el logo es de color verde porque la fundación «se ha querido comprometer con el medio ambiente», antes de dar paso a un vídeo realizado por un artista de arte arena.

Los patrocinadores celebraron el aniversario con un baile
Los patrocinadores celebraron el aniversario con un baile - Juan José Úbeda

El cantante Haze, presidente de honor de la fundación LQDVI en Sevilla, tampoco quiso perderse esta edición, y destacó durante su intervención que «la educación en valores es algo importantísimo» antes de dar la bienvenida a todos. Sorprendente también fue el baile con el que los patrocinadores celebraron el X aniversario sobre el escenario antes de la tarta y el cumpleaños feliz que sonó en toda la sala

A continuación intervino Manuel Contreras, subdirector de ABC de Sevilla, quien señaló que «para nosotros siempre es un placer dar noticias buenas», refiriéndose al décimo aniversario del congreso. Hizo referencia también a la importancia del compromiso de los jóvenes. «Cumplir diez años es consolidar un proyecto muy necesario en la sociedad actual. «El ejemplo que dais es fundamental» y recordó que en el año 2019 también estará de celebración al cumplir 90 años. A continuación participaron también María Ángeles Rodríguez de Trujillo, directora de la Fundación Cruzcampo e Isabel de Villota, de Cantabria Labs.

A las 10.05 comenzó la intervención de Daniel Caverzaschi, una de las promesas del deporte paralímpico español. Nació con una malformación en las piernas, lo que no le ha impedido alcanzar su sueño de jugar al tenis para llegar a ser número 1 Nacional y el 14 a nivel mundial.

«Todos tenemos discapacidades»

Comenzó su presentación con «trailers» de películas de Tarantino para pedirle al director que haga cine protagonizado por un discapacitado como héroe e ilustró su conferencia con un anuncio de tráfico que mostraba la imagen actual del discapacitado. «Nunca crecí viendo a un discapacitado como héroe de una película, como referente. La discapacidad es un problema que no vemos y todos tenemos discapacidades. Lo mío es visible. La gente se compadece. Con actitud, orgullo y amor propio no nos para nadie», afirmaba.

«No puedo parar de agradecer a mis padres la educación q me dieron. Siempre fui uno más, siempre hice mucho deporte y hasta los 14 ó 15 años competí en esquí y tenis.Tuve una educación dura, mi padre fue muy duro. Mi discapacidad y la educación me han hecho desarrollar valores a los que otros niños no han estado expuestos. Hoy soy tenista profesional y he vivido experiencias que no se pueden pagar con dinero aunque también ha sido duro compaginar los estudios. En la universidad me arriesgué para los Juegos de Londres 2012 y estudié como nunca en mi vida. Al final aprobé todo ese año».

Intervención de Daniel Caverzaschi
Intervención de Daniel Caverzaschi - Juan José Úbeda

El tenista compartió con los presentes cómo el momento más duro de su vida fue en el 2014, último año de carrera en el que entregó su tesis y falleció su padre. «Al final saqué las mejores notas. No sé cómo lo hice. Fue el momento más feliz de mi vida hasta entonces. Decidí dedicarme al tenis en silla con experiencias inolvidables, como compartir pista de juego con Nadal», contó. «Estuve a punto de dejar el tenis en 2014, pero jamás me he arrepentido de dedicarme a ello. Siempre me marco objetivos. No hay peor derrota que aquella mal aprovechada, y hay que hacer autoanálisis, reflexionar sobre ver dónde podemos mejorar», dijo a los jóvenes mientras la pantalla proyectaba su lema «Llegaré más tarde, pero llegaré más lejos».

«Ese año está siendo muy duro porque la silla por la que apostamos no me estaba acompañando. Ahora vengo de un torneo en Brasil, he ganado el torneo más grande de mi vida y no quería ir. Estoy feliz, en el ranking más alto de mi vida, el tercero del mundo. Estoy aquí para eliminar el estereotipo de la discapacidad. Encuentro más ventajas que desventajas», eran los principales mensajes que lanzaba. «El mayor freno para un discapacitado es la barrera social y uno de mis objetivos es luchar contra el estereotipo de la discapacidad. Es una cuestión de actitud.

«Mi sueño es el ser el número 1 y entrar en los ocho mejores del mundo. Intento disfrutar el camino. La meta es el camino. El tenis en silla no se conoce mucho y es uno de los deportes más profesionalizados que hay».

«Lucho para que una discapacidad se considere un problema como cualquier otro, y para que haya un héroe con discapacidad en una película de Tarantino. Por una sociedad diversa y sin complejos. Que cada uno de nosotros luchemos por nuestros sueños, que es lo que de verdad importa», dijo para concluir. Tras su intervención, fue entrevistado por Ana Ballesteros, de la Fundación Randstad.

Un momento de la intervención de Daniel Caverzaschi
Un momento de la intervención de Daniel Caverzaschi - Juan José Úbeda

Homenaje a María de Villota

A continuación habló Inma Pérez de Ecoembes sobre «basuraleza», término acuñado dentro del Proyecto Lidera. María Franco, directora de la Fundación LQDVI, recordó que la cita de Sevilla en realidad «no son diez años, sino once, porque un año no se pudo celebrar por el fallecimiento de María Villota», momento en el que se produjo el mayor aplauso de la jornada. Además de los congresos en las ocho ciudades y seis países, la directora recordó otros proyectos como el «que hacemos con la fundación en para escuchar a las personas mayores (El libro de tu vida), y presentó la segunda edición de Yob, que se desarrolla en la provincia de Cádiz.

Llegó entonces el momento del reconocimiento a University y Solidarity, un equipo de jóvenes sevillano ganador del concurso historias en red sobre generaciones interconectadas, talleres con la tercera edad de pintura, ocio... Y con un grupo de niños del barrio de Los Pajaritos, cuyas historias trasladándose a los ancianos, quienes reconocieron la labor de su profesor Gabriel Moreno, impulsor fallecido recientemente.

«Los niños me contagiaron su valentía»

A las 12 comenzó Lucía Lantero, la segunda ponente. Comenzó su intervención contando «un cuento sobre una isla del Caribe que comparten dos naciones. Haití, uno de los países más pobres del mundo. Pobreza que pasa de generación en generación. Los niños son regalados y acaban siendo muchos niños esclavos», afirmó.

Lucía llegó al país para un voluntariado de tres meses y se encontró «con estos héroes (niños abandonados) que me contagiaron su valentía. Poco a poco nos empezaron a contar su historia. Me di cuenta que si no me quedaba allí nadie iba a sacar a estos niños de la calle. Para ello se encontró con muchas dificultades. De todos los miedos, me di cuenta que mi mayor miedo era fallar a los niños», dijo.

«Empezó el compromiso con Alexis (un amigo francés). Empezamos los dos con el proyecto. Luchar por los niños sabiendo que iba a tener que dedicar toda mi vida a ello era mi compromiso. Decidimos alquilar una casa. En Haití ir al cole es un privilegio. Y nadie quería que nuestros niños estuvieran con ellos por la estigmatización que tenían en sus propios colegios. Y tuvimos que montar el nuestro, uniformes, libros...» narró

Lucía Lantero en el escenario de Fibes
Lucía Lantero en el escenario de Fibes - Juan José Übeda

Y comenzó su lucha por impartir valores: «no se pega a los niños, se les motiva; se llega a la hora..». Una vez pudieron construir una casa la dueña les pidió siete veces más y no era viable. «Y los cascos azules nos dejaron unas tiendas de campaña «y tuvimos que empezar otra vez desde cero».

Lantero recordó como a través de crowdfunding la gente anónima donó para el orfelinato los 72.000 euros que necesitábamos. Recordó ante un auditorio emocionado y enmudecido la historia de Nelson, «el primer niño que tuvimos a quien le pegaron dos tiros porque hay bandas que se toman la justicia por su mano. Por ello nuestra nueva escuela lleva su nombre»

«Llevo viviendo un milagro ocho años. Todos quieren venir a nuestro colegio, tienen la media más alta de la zona. Se ha dado la vuelta a la tortilla». «Hoy soy huérfano pero mañana puedo ser presidente. Me esforzaré por alcanzar mi sueño», decía la letra de la canción final compuesta por los niños de su hogar en Haití.

A continuación intervino José María González, de la Fundación SM, antes de dar paso a un joven llamado Guzmán para dar el mensaje de tráfico de este año: «El 32 por ciento de los accidentes de tráfico están provocados por el móvil. El mejor mensaje, como el mejor conductor, es el que llega», fueron sus mensajes.

«Siete ó ocho años fumé marihuana a diario»

La última ponencia comenzó a las 13.13 a cargo de Pepe Romano, exalcohólico y exadicto. Mexicano, nieto de abuelo español. Tercero de cuatro, en su familia no hay adictos. «No tuve ejemplo de alcoholismo de niño. A los 13 años tuvo su primer contacto con el alcohol al comprar una botella de tequila. Acabé inconsciente, fue mi primer contacto. No sé si me gustó o no porque no lo recuerdo. La fama que me provoco entonces en el colegio aquel hecho me gustó», recordaba. «Era tímido y me di cuenta que con alcohol ya no me daba miedo. Me sentía más simpático y galán y me funcionaba».

Dejó claro que «no estoy en contra del alcohol, pero hay gente que le hace daño el alcohol. Empecé a beber más seguido y con la marihuana. La primera vez que probé la marihuana fue en un ambiente diferente. Siete o ocho años fumé marihuana todos los días», dijo. El mejicano narró cómo «me gustaba mucho el fútbol, era el más estudioso de la escuela y empecé a dejar de estudiar, a dejar e fútbol... En mi casa no sabían que hacer y cada vez está más seguido mi consumo».

Empezó a tener problemas en la escuela, le echaron y sus padres le enviaron a una escuela militar de Estados Unidos. «Allí desde el primer día muy mal. Desde el primer día una pesadilla con problemas desde el primer día».«No tenía dinero, robaba a mis padres en el negocio familiar o casa para seguir consumiendo. Mis amigos eran como yo, que estaban en lo mismo», narraba.

«En el alcohol hay el que usa, el que abusa y el enfermo. Lo malo es que del que abusa al enfermo no hay un alcoholímetro y no hay regreso. Yo pasé la línea aquella vez con el tequila», recordó.

Pasó a la cocaína y a los hongos alucinógenos, y «gracias a Dios el inyectarme siempre me dio mucho miedo y nunca lo hice, me fumaba la heroína». «Sabemos la destrucción que causa en una familia un adicto. Lo que toca lo hace mierda, lo contrario de Midas, porque no tienes la capacidad de nada».

«Mientras más droga más vacío»

«Empecé con las relaciones sexuales, tras ello crees que el vacío lo llenan las cosas materiales, y tampoco. Entonces qué lo llena? Más droga... Tienes que estar mal para sentirte bien. Todo el día tenía que estar drogado porque la realidad no me gustaba», dijo.

Pepe Romano
Pepe Romano - Juan José Úbeda

«Mi vida era una mentira»

Pepe Romano recordó el día en el que murieron seis amigos y pasaron cosas «que no eran agradables. Me rompieron la nariz seis o siete veces, broncas...no funcionaban mis relaciones de pareja porque mi vida era una mentira».

Confesó que «llegué a pensar en quitarme la vida». Hasta que fue a un centro de rehabilitación a los 21 años donde le dijeron que «según la OMS era una enfermedad. Es algo que no se cura. El viernes pasado cumplí 30 años sin beber una copa. Tengo 51», señaló ants de ser interrumpido por un gran aplauso.

«Justo antes de entrar conocí a una niña y la mandaron a Suiza para alejarla de mí. Es una enfermedad de pérdida. Cuando decido ir a rehabilitación consigo el teléfono de la novia y le digo si arreglo mi vida nos vemos en un año. Al año empecé este proceso muy difícil y vuelvo, me caso y hoy tengo cuatro hijos increíbles con esta persona». «Tenía pavor a vivir sin drogas. Ahora soy adicto a los deportes adictivos. Me metí a hacer maratones... Con la obsesión que tenía para drogarme puedo hacer lo que quiero. Pero se que no puedo volver a drogarme. Hoy lo que más vale en mi vida es mi pasado. Disfruto con las cosas que antes no veía...», señalaba.

«¿Qué puedes hacer por alguien? Eso te debe dejar este congreso. El más beneficiado vas a ser tú, no la otra persona. Conocer a testimonios como la de hoy es un regalo te de Dios. Hay vida después de la rehabilitación... Aunque la mayoría de los casos no viven para contarlo», añadió. Concluyó su intervención leyendo la carta que escribió con 21 años el último día de la rehabilitación y que todavía lleva en su cartera. «Me di cuenta de que tuve que vivir lo que viví para vivir lo que vivo hoy», dijo para concluir.