Hospital Infantil Virgen del Rocío
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Sevilla«La doctora le dijo a mi hija que había padres que dormían a las niñas y abusaban de ellas»

La pediatra acusada de la «invención» de un abuso a una menor niega que manipulara el parte

SevillaActualizado:

El juicio a la pediatra del hospital Virgen del Rocío acusada de la «invención» de un caso de abuso sexual, la doctora M.C.A., se ha celebrado hoy en la Audiencia de Sevilla rodeado de una gran expectación. Se trata de la doctora para quien el fiscal pide tres años y un mes por delitos de falsedad en documento mercantil en concurso con un delito de simulación que se ha sentado en la mañana de este martes en el banquillo en la Audiencia de Sevilla.

M.C.A. ha negado las acusaciones que la Fiscalía presenta contra ella. Ha negado que manipulara o cambiara el parte médico en el que se hacia constar el supuesto abuso o incluso que insinuara que estos abusos se produjeron en el ámbito familiar. Según el fiscal, la doctora «sin conocimiento del médico que firma el parte y sin existir evidencias de delito contra la libertad sexual completó el parte que envió al juzgado, señalando los apartados relativos a agresión sexual y maltrato sin que el médico que lo firmaba hubiese hecho alusión a esas circunstancias». Preguntada por el fiscal por este aspecto, la acusada ha dicho que el parte lo hicieron entre los cuatro y que «no tenía consciencia» de haber marcado esas cruces aunque le parecen correctas.

En una sala de vistas repleta y llena de otros médicos que han acudido a apoyar a la doctora, y en la que el juez no ha permitido hacer fotos, M.C. A., de la unidad de gestión clínica de pediatría y responsable de la unidad de pediatría social del Virgen del Rocío, ha contestado a las preguntas del fiscal durante más de media hora negando las acusaciones que se le formulan.

La doctora, a la que han arropado algunos de sus compañeros de trabajo, ha relatado que en marzo de 2015 el coordinador de la unidad le avisó de que tenía en consulta una paciente con una infección de transmisión sexual para que bajara a valorarla. Que cuando llegó allí se encontró a la niña, que entonces tenía 14 años, con su madre y tres médicos. Les informaron de que habían detectado una enfermedad de transmisión sexual y le explicaron lo que suponía. Y que, como la chica había negado haber tenido relaciones sexuales y teniendo en cuenta aquí había sufrido una situación de acoso escolar grave que había narrado la madre, consideraron que podría haber sospecha de abuso sexual.

Luego, como la paciente y su madre estaban nerviosas, las llevó a otra sala para que le preguntasen las dudas que tenia. Y les dijo que necesitan saber si alguien le había hecho daño. Y que cuando la pequeña le preguntó si podía haberle pasado estando dormida, ella le dijo que era difícil pero que podía ser posible pero ha negado que le dijera que hay niñas que cuando se duermen abusan de ellas.

La doctora ha admitido que dijo que «no hacía falta» que le hiciera otra prueba para verificar que los resultados eran correctos porque la que le habían hecho y que había dado positivo al herpes de transmisión sexual era cien por cien fiable.

Aportación contundente

El fiscal ha insistido al preguntarle cómo se explicaba la doctora que el análisis diera negativo cuando se le hizo de nuevo en mayo. La doctora se ha defendido asegurando que el herpes, cuando se contagia, sólo aparece una vez y al cabo de dos semanas, esa úlcera desaparece y la piel queda sana aunque el virus sigue viviendo y es para toda la vida.

Sin embargo, el testimonio de la madre de la niña, que entonces tenía sólo catorce años, ha sido contundente en sus acusaciones contra la facultativo. Ha explicado que cuando llegaron al hospital Virgen del Rocío en marzo de 2015 los médicos le comunicaron que su hija tenía un herpes, una enfermedad de transmisión sexual.

Como la niña, que se enfrentaba a una situación de gran estrés porque había tenido que ser cambiada de colegio tras sufrir acoso escolar, negó haber tenido relaciones sexuales, la pediatra insistió en que esa enfermedad sólo podía contagiarse por transmisión sexual.

Según el testimonio de la progenitora, la doctora C.M.A. le dijo que podían haber abusado de ella. «Decían que tenía que ser por transmisión sexual. Pese a que la niña reiteraba que no había mantenido relaciones, la pediatra insistía en que habían abusado de ella. Se puso a llorar y la doctora le dijo que debía tener la mente abierta porque había niñas que se dormían y los padres abusaban de ellas». Ha relatado la madre durante su testimonio.

«Ni un beso»

La madre ha calificado como «despropósito» lo ocurrido recalcando que a los 14 años su hija «ni siquiera se había dado un beso con nadie».

En este sentido la progenitora mantiene que incluso la pediatra le señaló con un calendario los posibles días en los que la niña pudo haber tenido relaciones. «La doctora dijo que podían haber abusado de ella», ha recalcado la madre.

Por su parte, el padre ha dicho que su hija nunca se negó a que le hicieran la exploración y que la doctora le habló de maltrato y agresión sexual. Los testimonios de varios médicos que elaboraron el informe con la doctora acusada no han aclarado demasiado las cosas ya que han dicho que no recordaban quien fue el que puso la x en la casilla de malos tratos y agresiones sexuales.

La niña, que ahora tiene 18 años y cuyo testimonio estaba previsto en el juicio, no ha comparecido finalmente porque el juez así lo ha solicitado para evitar tener que hacerle pasar por un momento tan delicado y revivir todo lo ocurrido. Al final el fiscal ha elevado a definitivas sus conclusiones aunque ha solicitado el indulto parcial por considerar «desproporcionado» que la doctora pueda entrar en prisión si es condenada a los tres años y medio que se piden contra ella. El juicio ha quedado visto para sentencia.