El alunicero fue detenido por última vez en el barrio de Los Remedios donde se escondió durante una persecución
El alunicero fue detenido por última vez en el barrio de Los Remedios donde se escondió durante una persecución - ABC

SevillaEl jefe del peligroso clan de los Mikhailovich se refugia en las Tres Mil Viviendas para evitar la cárcel

La Justicia lo reclama para que cumpla una pena de tres años de prisión por atentado a agente de la autoridad

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La Policía Nacional intentó este lunes dar caza, una vez más, al jefe de los aluniceros del clan de los Mikhailovich a quien la Justicia lo reclama para que cumpla una pena de tres años de prisión por un delito de atentado a agente de la autoridad. José C. M. consiguió burlar a los agentes y la última vez que lo vieron se internaba en el barrio de las Tres Mil Viviendas, donde tiene su base de operaciones el clan. Cerca de las nueve de la noche, a José C. M., también conocido como Cheito, se le perdió la pista.

Las entradas y salidas constante de prisión de este individuo son alarmantes y reflejan el problema que existe con este perfil de delincuentes reincidentes. El pasado 18 de septiembre, la Policía Local y Nacional lo detenía en un operativo que peinó a contrarreloj el barrio de los Remedios. Cheíto junto a otras cuatro personas habían tratado de escapar de la Guardia Civil que los detectó a bordo de un vehículo robado en Gines. Y la fuga iniciada en el Aljarafe terminó en la capital.

Tres días después de aquello fue enviado a prisión provisional por la ejecución de hasta 21 robos, la mayoría cometidos mediante el método del alunizaje. Sin embargo, el juzgado de Instrucción 15 de Sevilla lo ponía en libertad a la espera de juicio el pasado 12 de noviembre. No había pasado ni dos meses entre rejas.

Ahora la Justicia lo reclama para que cumpla una pena de tres años de prisión dictada por el juzgado de lo Penal 12 de Sevilla. Este lunes fue localizado en un Seat Altea en Montequinto y cuando los agentes fueron a darle el alto, se dio a la fuga.

Una investigación del grupo III de la Udyco considera a este individuo uno de los aluniceros más activos de Sevilla y uno de los responsables directos de la oleada que desangró el comercio sevillano el año pasado.