Zona céntrica de Sevilla con sus veladores repletos
Zona céntrica de Sevilla con sus veladores repletos - RAÚL DOBLADO
ACTUALIZACIÓN DEL PADRÓN

Sevilla no detiene su sangría demográfica y cae por debajo de los 690.000 habitantes

Mientras que la capital andaluza pierde 1.132 censados, los municipios de la periferia siguen en alza

SEVILLAActualizado:

La capital andaluza sigue en depresión demográfica. La revisión del padrón a 1 de enero de 2017, hecha pública ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), confirma que Sevilla no logra variar la tendencia negativa de los últimos años y sigue perdiendo población. De hecho, baja ya de la barrera de los 690.000 habitantes, que ya supuso el año pasado un «suelo» destacable. La ciudad, cuarta de España en este terreno y que contabilizaba más de 704.000 vecinos empadronados en 2005 y 2006, presenta hoy día un total de 689.434 personas empadronadas, frente a las 690.566 de la misma fecha de 2016, con lo que ha perdido 1.132 habitantes empadronados en un año.

Con estas cifras de los dos últimos años, Sevilla cae definitivamente a los niveles demográficos previos a la Exposición Universal de 1992. Los 689.434 habitantes vienen a rematar runa cadena de siete años seguidos de descenso, partiendo con la referencia del año 2010, cuando volvió a lograrse un pico de población de 704.198. Por aquel entonces, desde el Ayuntamiento se apuntaba que iban a tomarse medidas para que la crisis económica, que ya había estallado, no tuviera efectos en el padrón, ya que estar por encima de los 700.000 habitantes permite a una ciudad gozar de beneficios económicos por ser considerada «gran ciudad». Sin embargo, las iniciativas que los distintos gobiernos municipales (tanto de socialistas como de populares) dijeron que iban a poner en marcha para revisar y reforzar el censo no han surtido efecto y la caída ha sido constante desde entonces. En 2011 ya se bajó a 703.021; en 2012 el padrón se quedó en 702.355; un año después, en 700.169; y en 2014 se traspasó, aunque en bajada, la famosa barrera y la cantidad de personas registradas se situó en 696.676; en 2015 fueron ya 693.878, mientras que en el último año que se había registrado hasta ahora, 2016, la población de Sevilla capital se había quedado en las citadas 690.566 personas; actualmente ya hay más de diez mil personas de diferencia con la anhelada cifra de 700.000 habitantes.

Bajar de los 700.000 supuso, de hecho, que el número de concejales de la Corporación pasara de 33 ediles a los 31 actuales, además de perder otras ventajas económicas y reconocimientos por tratarse de «gran ciudad», algo que ya sólo queda limitado a Madrid, Barcelona y Valencia. Se da la circunstancia, además, de que esas tres urbes principales de España han logrado frenar el ligero descenso que también venían sufriendo en general y ya desde las estadísticas de 2016 muestran una subida de población que se consolida en esta actualización del padrón, con lo que se destacan más como referentes demográficos y se alejan de la cuarta capital, Sevilla. Especialmente las dos principales: Madrid sube 17.440 habitantes y pasa a tener 3.182.981, mientras que Barcelona se coloca en 1.620.809 después de aumentar en 12.063 censados. Valencia invierte su tendencia positiva, eso sí, y desciende 2.393 habitantes, quedándose en 787.808 empadronados.

Estancamiento general

El caso de Valencia refrenda que, al contrario de lo que sucede con las dos principales urbes, las ciudades del segundo escalón de la demografía nacional siguen sufriendo un descenso poblacional o, como poco, un estancamiento. Ocurre con la capital levantina y con la andaluza, pero también pasó hasta el mismo año pasado con Zaragoza, la quinta ciudad española que mantuvo hasta 2016 su cuesta abajo desenfrenada desde que celebrara su Expo 2008 y se quedó en los 661.108; ahora pasa a 664.938 censados después de un intenso trabajo de revisión municipal. Málaga, sexta ciudad española, perdió apenas 120 habitantes en 2016 tras años de subidas y ahora se mantiene estancada (pierde siete simbólicos habitantes), confirmando su frenazo sobre los 569.000 censados. Le siguen a algo más de distancia en ese escalafón de capitales de provincia, y en este orden, Murcia, Palma, Las Palmas, Bilbao, Alicante y Córdoba, con las tres primeras presentando subidas y las tres siguientes, bajadas. Ese cuadro completa las doce primeras capitales de provincia.

El auge de la periferia

Eso sí, otra tendencia de los últimos años se consolida a tenor de las cifras actualizadas a 1 de enero de 2017. Mientras que en la capital la población no deja de bajar, en los municipios de la periferia, los más cercanos a la gran ciudad, el número de empadronados no deja de subir. Este hecho subraya el fenómeno incesante de la marcha de población a «ciudades dormitorio» donde hay más vivienda a precios más bajos que en la capital. El caso paradigmático es Dos Hermanas, que ya está entre las 50 mayores poblaciones de España. La actualización de cifras señala que la localidad nazarena ha aumentado en otros 696 habitantes en un año, situándose ya en 132.551 personas.

La tercera población de la provincia es Alcalá de Guadaíra, que afianza posiciones tras superar el año pasado la barrera de los 75.000 habitantes, lo que le otorgó algunas ventajas económicas que retiene al aumentar su padrón en otras 26 personas en esta revisión y quedarse en 75.106. También se consolidan con ligeros crecimientos la cuarta localidad, Utrera, y la quinta, Mairena del Aljarafe, que sube otros 431 habitantes —quedándose en 45.471 personas— y supone, junto con Dos Hermanas, uno de los mejores ejemplos de subidas constantes de los últimos años apoyadas en la enorme cantidad de viviendas construidas. Después de estos municipios aparecen, por número de moradores, Écija (prácticamente el único ejemplo de descenso), La Rinconada, Los Palacios, Coria del Río, Carmona, Morón de la Frontera, Lebrija, Camas y Tomares; este último supera ya los 25.000 pobladores, ejemplificando también ese ascenso de las «ciudades dormitorio». La provincia tiene en total1.939.527 habitantes, una cifra similar a la del año anterior aunque con una levísima bajada (228 personas).