Sala de uno de los aceleradores lineales de radioterapia en el Hospital Quirónsalud Infanta Luisa
Sala de uno de los aceleradores lineales de radioterapia en el Hospital Quirónsalud Infanta Luisa - ABC
Sanidad

Sevilla registrará uno de cada cinco nuevos casos de cáncer en Andalucía

La Asociación Española Contra el Cáncer prevé más de 10.000 casos en la provincia durante este año

SevillaActualizado:

Lasenfermedades oncológicas continúan siendo una de las principales causas tanto de morbilidad, esto es, la proporción de personas que enferman en un sitio y tiempo determinado, como de mortalidad a nivel mundial. La incidencia de tumores ha aumentado desde los 14 millones en 2012 a los 18 en 2018. También en España el cáncer es una de las principales causas de morbilidad. Así, se prevé que la incidencia en este año en curso alcance a unas 280.000 personas, según la Sociedad Española de Oncología Médica. En Sevilla, este año 2019, se registrarán más de diez mil casos nuevos, uno de cada cinco de los que se darán a nivel andaluz, según la previsión de la Asociación Española Contra el Cáncer.

De forma paralela al aumento de la incidencia en procesos oncológicos, los avances médicos han servido para echar el freno a la mortalidad, reduciendo las cifras de manera importante. La acción preventiva, las campañas de diagnóstico precoz y los relevantes adelantos terapéuticos han conseguido, en todo el territorio nacional, que la superviviencia de los pacientes con cáncer se encuentre en torno al 53 por ciento a los cinco años.

Entre estos avances puestos a disposición de los pacientes oncológicos, recientemente el Hospital Quirónsalud Infanta Luisa, por ejemplo, ha implantado un sistema nuevo, conocido como «Monaco 5.11», para reducir los tiempos de planificación en tratamientos de radioterapia, que lo sitúa a la vanguardia en oncología radioterapéutica y el tratamiento integral contra el cáncer.

De otro lado, desde hace un lustro este centro hospitalario realiza la SBRT (radioterapia estereotáxica extracraneal), una técnica de radioterapia de alta precisión que permite administrar en pocas sesiones dosis muy altas de irradiación, muy eficaces contra el tumor y con mínimos efectos secundarios en los pacientes.

La radioterapia constituye una de las principales modalidades de tratamiento del cáncer en cualquier localización corporal, ya sea administrada como tratamiento único o en combinación con otras opciones terapéuticas, como son la cirugía y la quimioterapia. Para tal fin, se emplean radiaciones ionizantes para destruir las células cancerosas, al mismo tiempo que se protegen los tejidos sanos adyacentes.

Dosis muy altas y mínimos efectos

Esta radiación se administrará utilizando diferentes técnicas según la localización y el estadio del tumor, así como la intención del tratamiento, pudiendo variar tanto la dosis de radiación como el número de sesiones.

El avance tecnológico de las últimas décadas va dirigido al desarrollo de técnicas de imagen guiada de los aceleradores lineales, a la evolución en los sistemas de planificación y al mejor conocimiento de la respuesta del tumor y de los tejidos sanos a la radiación. Todo esto ha impulsado aún más a la radioterapia como uno de los pilares fundamentales del tratamiento contra el cáncer.

Estos adelantos, unidos a la mejora en los métodos de inmovilización de los pacientes, tan importantes para conseguir la mayor precisión posible a la hora de impartir la dosis de radiación al tumor, están posibilitando tratamientos con resultados muy prometedores y aquí se encuentra la técnica SBRT, iniciada en la década de los 90 del siglo pasado.

Se emplea principalmente para el tratamiento de tumores primarios en estadios tempranos y para pacientes con enfermedad tumoral oligometastásica, esto es, pacientes que tienen cinco o menos metástasis, menores en general de cinco centímetros y con el tumor primario controlado. Estos enfermos componen uno de los grupos que más se benefician de esta técnica ya que puede alcanzarse el control local de la enfermedad, lo que influye tanto en la supervivencia global como en la calidad de vida. Entre las localizaciones que pueden abordarse con SBRT están las metástasis pulmonares, hepáticas o vertebrales.

Una de las más comunes y que tiene más morbilidad son las metástasis vertebrales, que son desarrolladas por entre el 40 y el 50 por ciento de los pacientes con cáncer a lo largo de su enfermedad. Pueden causar dolor y complicaciones neurológicas pudiendo experimentar los pacientes una disminución de la calidad de vida.

Tradicionalmente, el tratamiento radioterápico de elección para pacientes con sintomatología de tumor vertebral ha sido el tratamiento paliativo. Aunque es efectivo en la mejora de la sintomatología producida por el tumor, tiene un escaso control local de la enfermedad bajo, parámetro que puede mejorar notablemente administrando tratamientos de SBRT, con la que se logra impartir con gran precisión altas dosis de radiación a la metástasis con efectos secundarios casi inexistentes, consiguiendo un doble objetivo: controlar el dolor a la vez que se detiene la progresión de la enfermedad, según subrayan la radioterapeuta Julia Montañés y la radiofísico Beatriz Mateo.

Para poder considerar la SBRT vertebral como opción de tratamiento es necesario tener en cuenta una serie de consideraciones tanto clínicas como técnicas: una cuidada selección del paciente que pueda beneficiarse de esta técnica y la evaluación del riesgo de compromiso neurológico y posibles toxicidades.

Un nuevo sistema de planificación para reducir los tiempos de los tratamientos y los efectos

El sistema Monaco 5.11, puesto en marcha por el Servicio de Radiofísica y Protección Radiológica del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa, dirigido por los radiofísicos Rafael Linares y Beatriz Mateo, es una herramienta de última generación con el que este centro hospitalario busca reducir los plazos previos al tratamiento de radioterapia contra el cáncer y, por supuesto, los efectos sobre los pacientes.

Rafael Linares, Julia Montañés y Beatriz Mateo
Rafael Linares, Julia Montañés y Beatriz Mateo - ABC

De forma previa a recibir un tratamiento de radioterapia, los profesionales sanitarios deben llevar a cabo una correcta localización y determinación del tumor a tratar. Y a partir de ésta, diseñar un plan personalizado para el volumen específico que va a ser irradiado en el paciente. Esta fase es conocida como planificación de tratamiento.

Este potente programa de planificación permite una mayor precisión en la configuración de la estructura del tumor y una mejor definición de la zona a tratar, así como una mejor protección de los órganos sanos.

Todo ello, gracias a la posibilidad de la fusión de imágenes tomadas de TAC o resonancias, incluso la gestión de estudios TAC en cuatro dimensiones para tener en cuenta el desplazamiento de los tumores debido al movimiento respiratorio.

Beneficia a 700 pacientes al año

Según subraya a este periódico Beatriz Mateo, con este sistema de planificación «se consigue una mejor definición de la zona a tratar y una mejor protección de los órganos sanos, consiguiendo una mayor dosis en el tumor, lo que repercute directamente en una mejora de la posibilidad de curación del cáncer con menos efectos secundarios».

«Se trata del sistema más preciso existente en la actualidad, permitiendo un incremento sin precedentes en la calidad de los tratamientos», precisa el radiofísico del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa Rafael Linares.

De esta forma, el Servicio de Radiofísica y Protección Radiológico obtiene una excepcional mejora en la calidad y rapidez de la planificación y una disminución drástica de los tiempos de optimización de los tratamientos más complejos. Esta nueva herramienta de planificación beneficiará a unos 700 pacientes al año en este centro hospitalario privado de la capital andaluza, «al reducir los plazos desde primera consulta hasta la puesta en marcha del tratamiento casi a la mitad».