Tanques del Ejército español pasando por el Paseo Colón en el día de las Fuerzas Armadas
Tanques del Ejército español pasando por el Paseo Colón en el día de las Fuerzas Armadas - EFE/Raúl Caro
Sevilla

Sevilla reorganiza sus servicios para acoger un macroevento por semana

La ciudad, con una intensa agenda de actos públicos, pone a prueba en este semestre su capacidad de albergar acontecimientos extraordinarios

SevillaActualizado:

Sevilla ha dado un paso al frente y se ha posicionado en el mapa como una ciudad acogedora de grandes eventos. Durante este primer semestre de 2019, a la ya de por sí intensa agenda de acontecimientos públicos y periódicos, se le ha sumado una cantidad inédita de macroeventos extraordinarios que han puesto a prueba la capacidad que tiene la capital para absorberlos.

Desde enero hasta junio, no ha habido un respiro en el calendario de actividades de la ciudad. Se ha celebrado una veintena de acontecimientos de gran repercusión económica, social y con afección directa en la vía pública, en las 25 semanas que llevamos de año. Esto supone una media de uno por semana, lo que ha obligado a las administraciones a reorganizar sus servicios para conseguir que se lleven a cabo con todas las garantías, pero también ha abierto un debate sobre si es sostenible mantener una dinámica tan alta con la actual infraestructura municipal.

En esta primera parte del año, la ciudad ha albergado una decena de eventos singulares como congresos internacionales, acontecimientos deportivos, militares y conciertos de primer orden. La gala de los premios Goya, el foro de gobiernos locales, el congreso mundial sobre conservación de patrimonio, la Cumbre Mundial del Turismo, la final de la Copa del Rey, el desfile del Día de las Fuerzas Armadas o los conciertos de Alejandro Sanz y Manuel Carrasco (que se celebra este viernes), se han sumado en este primer semestre a un calendario que comenzó con la Cabalgata de Reyes Magos y que siguió con el maratón, la Semana Santa, la Feria, el Rocío y, ahora, el Corpus y el Orgullo Gay.

Impacto económico

El esfuerzo que ha hecho la ciudad por acoger de forma exitosa estos eventos ha dado sus frutos, hasta el punto de que algunos de ellos como la Cumbre Mundial del Turismo dejó 2.500 millones de euros de ingresos directos, además de la imagen que proyectó al exterior con la visita del expresidente estadounidense Barack Obama. Lo mismo ocurrió con la final de la Copa del Rey, con doce millones, o Interestellar, el mismo fin de semana, con diez.

Esto, sumado a los datos récord del turismo en la ciudad, ha hecho que las grandes cadenas hoteleras apuesten por abrir nuevos establecimientos, por lo que la oferta está aumentando de forma considerable logrando, además, mantener un precio medio por habitación de unos 90-100 euros por noche.

En el debate abierto sobre las repercusiones positivas y negativas que tiene el crecimiento de la imagen exterior de la ciudad, reflejado en la cada vez mayor acogida de grandes eventos (quedan por celebrarse este año algunos como la gala de la MTV , la de la Guía Michelín o la Feria del Lujo), también entran en juego las carencias. Porque, pese al impacto económico de estas celebraciones, la plantilla de servicios públicos sigue siendo corta y obliga a la administración local a redoblar esfuerzos con las productividades, además del evidente problema enquistado de Sevilla: la movilidad.

Autorregulación

Esta agenda de acontecimientos en la ciudad ha ido in crescendo durante el primer mandato del socialista Juan Espadas en el Ayuntamiento. Si en 2015 fueron 743 los eventos que albergó la capital en el primer semestre del año; en 2016 fueron 844 y, en 2017, más de 1.000. En 2018, durante este mismo periodo, la cifra se elevó exponencialmente hasta los 2.400, según los datos facilitados a ABC por el Consistorio, que aún no tiene el número total de 2019, aunque la línea continúa hacia arriba. Aquí se engloban todos los eventos, de mayor o menor repercusión, que han sido atendidos por los servicios municipales. Y, en todos los casos, la mitad de ellos han sido religiosos.

Más allá de las fiestas mayores como la Semana Santa o el Corpus, y de la salida de las hermandades del Rocío de la capital, el calendario cofradiero en la ciudad es tan amplio que desde las autoridades públicas y eclesiásticas se ha llamado a la autorregulación.

Hay días, concretamente los fines de semana, donde se llegan a celebrar más de una veintena de procesiones, como ha ocurrido en mayo y en estas primeras semanas de junio. El Ayuntamiento da cobertura no sólo a las hermandades «oficiales», sino también a las cruces de mayo y las salidas de las consideradas «ilegales» o «civiles», ya que no dependen de la Iglesia.

Llama la atención que, además, éstas coincidan con macroeventos de diversa índole que se han celebrado en Sevilla. Por ejemplo, el día que tuvo lugar la final de la Copa de Su Majestad el Rey entre el FC Barcelona y el Valencia CF en el estadio Benito Villamarín, cuando también el Monasterio de la Cartuja acogía el multitudinario festival de música Interestellar; hubo también unas diez procesiones pese a que el Ayuntamiento les solicitó por escrito que cambiaran la fecha.

Por el escenario que es Sevilla pueden pasar los más grandes artistas. La pregunta es, ¿a qué precio?