Árboles talados en la avenida Eduardo Dato
Árboles talados en la avenida Eduardo Dato - ABC

Sevilla tiene 6.100 árboles menos que en 2015 y 27.000 alcorques vacíos

Un informe de la Red Ciudadana, asumido por el Pleno del Ayuntamiento, detalla la situación «extrema» de la ciudad, que incumple la ratio mínima de la OMS

Alberto García Reyes
SevillaActualizado:

Sevilla no cumple los criterios de la Organización Mundial de la Salud en lo que respecta a zonas verdes. Es más, está muy lejos de hacerlo. A pesar de ser una de las ciudades más cálidas de España, las administraciones públicas han ido eliminando arbolado en los últimos años y en estos momentos la capital andaluza cuenta con 135.000 árboles, casi cien mil menos de los que estipula la OMS, que sitúa la ratio mínima en un árbol por cada tres habitantes, lo que implicaría que en Sevilla tendría que haber 233.000. ABC ha tenido acceso a un informe de la Red Ciudadana, plataforma independiente formada por expertos en medio ambiente, entregado al Ayuntamiento de Sevilla en el que se detalla el estado del arbolado calle por calle haciendo una comparación histórica. El documento superpone fotografías del Archivo Municipal con otras tomadas en la actualidad para demostrar que la pérdida de árboles es continua y que sólo en los últimos cuatro años se han talado 6.100. Además, esta organización ha hecho un inventario de alcorques vacíos y ha contabilizado nada menos que 27.000 «con o sin tocones, con marras, pavimentados o cegados por empresas municipales y de suministros, Gerencia de Urbanismo, distritos municipales, constructoras, bares, comercios…». Es decir, la administración pública es responsable de esta situación no sólo por acción, sino también por omisión, ya que muchos negocios privados están eliminando árboles del viario que estorban para su actividad sin que se estén tomando medidas coercitivas, según explica el pormenorizado informe, cuya elaboración ha requerido meses de trabajo.

Mientras se estaban elaborando estos datos, el propio Ayuntamiento asumió en el Pleno la situación, concretamente el 27 de julio del año pasado, y acordó tomar medidas urgentes para ampliar las zonas de sombra natural. Entre los puntos aprobados en aquel Pleno se decidió crear una Mesa del Árbol «como espacio de trabajo sobre la definición y el seguimiento del modelo de gestión y de las actuaciones concretas sobre el arbolado viario y las zonas verdes, facilitando a los miembros de la misma toda la información relativa a estudios de evaluación de riesgos y peligrosidad, inventario de talas, fichas individualizadas de apeos…». Un año después, dicha Mesa aún no ha dado resultados. Otra de las medidas acordadas fue la puesta en marcha de un fichero unificado con el inventario de talas efectuados «con datos concretos de nivel de peligrosidad, especie, ubicación exacta, distrito afectado y fecha de tala, integrando la información de los datos de apeos realizados con medios propios municipales, los llevados a cabo por las empresas contratadas para la conservación de zonas verdes y arbolado o las efectuadas por empresas adjudicatarias de contratos específicos de talas». Tampoco esto se ha publicado todavía.

El gobierno del socialista Juan Espadas ha sido el que más árboles ha eliminado en décadas, una situación que achaca a la «mala conservación» llevada a cabo por sus antecesores, que «obliga ahora» a retirar árboles «que se encuentran en nivel de riesgo 4 o severo» a causa de diversas enfermedades. En el anterior mandato se vivió una crisis con el arbolado con continuos desprendimientos, algunos de los cuales generaron peligrosos accidentes, como el del Alcázar, donde la caída de un ejemplar de palo borracho provocó varios heridos y la muerte de un visitante. Espadas, que había acusado a su predecesor, Juan Ignacio Zoido, de llevar a cabo «arboricidios» como el de la calle Almirante Lobo, ha talado en su primer mandato 6.100 árboles, según indica con todo detalle el informe de la Red Ciudadana. Además, este documento asegura que el 15 por ciento de la superficie de las zonas verdes recogidas por el Plan General de Ordenación Urbana está pavimentada y que hay «varios ejemplos extremos», como Marqués de Contadero (94 por ciento de la superficie pavimentada), Paseo de Colón (91,5 por ciento) o los Jardines del Muelle de Nueva York (90 por ciento).

Sólo en un año «fueron eliminados 125.000 metros cuadrados de zonas verdes, según el análisis comparativo de los datos recogidos en los Anuarios Estadísticos de Sevilla 2016 y 2017», subraya el documento, que asegura que Sevilla no es una ciudad verde «ni saludable, ni sostenible» porque pierde arbolado a un ritmo frenético a pesar de contar «con temperaturas muy elevadas durante buena parte del año y con elevados índices de contaminación en avenidas del barrio de Nervión, en determinados puntos de la Ronda Histórica y en algunas conexiones de la SE-30». El gobierno de Espadas intenta responder a esto con una modificación de su estructura para este mandato y la creación de un área de Transición Ecológica, a cuyo frente ha puesto al concejal David Guevara, pero los datos son incuestionables. Sevilla está perdiendo pulmón.