Los Lagos del Serrano este verano vistos desde la zona de aparcamiento que existe junto a los pisos
Los Lagos del Serrano este verano vistos desde la zona de aparcamiento que existe junto a los pisos - P. Y. B.

SevillaLos vecinos de los Lagos del Serrano alertan del bajo nivel del agua

Ignoran las causas por las que ofrecen una imagen similar a la de los años de gran sequía

Pedro Ybarra Bores
SevillaActualizado:

Si este verano se acerca a los Lagos del Serrano —en el término municipal de Guillena— podrá comprobar con asombro como se ha retirado la orilla, convirtiendo en zona de pastos los terrenos que normalmente oculta el agua. «Impresionante» y «tristeza» son los términos utilizados por quienes por allí suelen pasear tras comprobar la situación en la que se encuentran.

Para el presidente de la Comunidad de Propietarios de la Fase I de la urbanización de los Lagos del Serrano, Rafael Cabrera, «una situación como la actual no la habíamos visto desde hace veinte años. Hemos tenido que ampliar 500 metros de acometida de agua y desplazamiento de la balsa donde se aspira el agua potable para poder tener agua, lo que ha supuesto una inversión de 15.000 euros. Y además vamos a tener que realizar otra inversión similar en breve», narra Cabrera.

«Nadie nos echa una mano»

«Ni el Ayuntamiento de Guillena, ni nadie nos echa una mano aquí. Estamos completamente desamparados y la situación esta no se ha dado nunca desde que vivo aquí. Nunca ha existido este problema de forma tan grave. No sabemos exactamente porqué están abriendo tanto las presa cuando en otros pantanos no hay tanto descenso de agua como aquí», asegura.

«Las tomas de agua en los lagos las tenemos tanto El Ronquillo, Castilblanco de los Arroyos y nosotros, pero las balsas de los municipios tienen muchos más kilómetros de tuberías y se encuentran en zonas con agua más clara. Dentro de nuestras posibilidades hemos metido 500 metros de nuevas tuberías y vamos a procurar meter otros quinientos, pero siempre en la cuota de agua que tenemos en la comunidad», declara.

«Es la primera vez que veo una situación así en casi veinte años. Nunca he visto el nivel tan bajo. Ahora tenemos que hacer un gasto importante que se nos va a quedar en nada porque hemos tenido que meter 500 metros de tuberías. Este gasto adicional que hemos tenido que realizar este verano con los 500 metros de tubería, más acometida eléctrica y mover la balsa, fue realizado a mediados del mes de julio, y ahora vamos a tener que volver a meter otros 500 metros más porque de nuevo se nos está quedando la balsa sin agua», añade. «Este hecho nos ha supuesto una inversión de 15.000 euros que vamos a tener que duplicar». «Es el primer año en el que hemos tenido que mover la balsa desde los casi 20 años que llevo aquí. Lo preocupante es que en menos de un mes se ha retirado el agua otros 500 metros y a lo que ves ahora en el pantano habría que restar todos los lodos que están al fondo», afirma.

«Los lagos tienen más de 1.500 habitantes en verano y nadie parece recordar una situación similar. Hemos pedido una cita con el alcalde de Guillena, pero de momento no nos recibe». Actualmente el principal problema de la urbanización es el agua y el problema de la seguridad», declara.

Las causas

Muchos son los rumores que circulan por la zona entre bañistas y vecinos sobre la causa que ha provocado el descenso del agua que presentan los lagos este año, aunque nadie confirma realmente cuáles han sido éstas. Hasta el momento, ninguna empresa o administración ha asumido la responsabilidad de este hecho. «Además hemos estado tres días sin aguas porque bombeamos gran parte de lodo», manifiesta. «Estamos desamparados. Nadie nos echa una mano. Hemos pedido tener una reunión con el Ayuntamiento de Guillena y todavía no nos han atendido desde hace un mes que solicitamos una reunión. Tenemos un nivel de inseguridad total», dice

«Aquí todo va a costa de nuestro bolsillo, porque nadie invierte un euro en los Lagos. Lo único que hacemos es pagar mucho IBI e impuestos. El agua, la basura,... todo lo pagamos nosotros. Esto es como gobernar un pueblo de 553 parcelas que se traducen en unos 1.500 habitantes durante los meses de verano», concluye.