José González Garrido en la sede sevillana de Galgus
José González Garrido en la sede sevillana de Galgus - ROCÍO RUZ
ENTREVISTA

«A los sevillanos nos falta ambición pese a salir mejor preparados que los alemanes»

El ingeniero José González Garrido, fundador de Galgus, dice que «nos sobra talento y conocimiento pero fallamos en idiomas y actitud»

SEVILLAActualizado:

José González Garrido (Pedrera, Sevilla, 1982) es fundador y CEO de Galgus, una empresa tecnológica con sede en Camas que ha ganado numerosos premios nacionales e internacionales, entre ellos el Emprendedor XXI, que otorgan la Caixa y el Ministerio de Industria, el premio a la mejor scaleup tecnológica europea en infraestructuras tecnológicas y el prestigioso galardón internacional a la innovación de EIT Digital que recibió en Nueva York.

Esta compañía sevillana, que acaba de abrir una sede en Norteamérica, está especializada en gestionar redes wifi en lugares con gran densidad de usuarios como aviones, barcos, trenes y hoteles. Quedaron finalistas el pasado año en el premio a la mejor pyme española. González Garrido ha trabajado en Dresde, Hamburgo, Berlín y Edimburgo.

¿Echaba de menos el sol de Sevilla en Irlanda?

Yo siempre digo que cada ciudad del mundo tiene cosas magníficas y otras no tan buenas y que uno tiene que enfocarse hacia las cosas buenas de cada ciudad. En Sevilla tenemos un clima magnífico. Estamos en enero y tenemos un sol estupendo y 18 grados. En Irlanda, en verano, cuesta mucho que salga un día como el de hoy. En Alemania no le digo nada.

¿Empatizó más con los irlandeses que con los alemanes?

Los irlandeses son más sencillos, cercanos y accesibles. Son muy buena gente y te ayudan mucho. Les encanta la música y son más parecidos a nosotros. Los alemanes necesitan más tiempo para abrirte sus puertas pero luego cuidan mucho las relaciones.

¿Qué echa de menos de Alemania?

Los Alpes. Cuando vivía en Munich me iba en bici a lo largo de un río y me bañaba en un lago, aunque aquí te puedes bañar en la playa. Cada sitio tiene cosas únicas.

¿Los sevillanos salimos de la Universidad tan preparados como los alemanes?

A nivel tecnológico, la gente sale más preparada aquí que de Irlanda o Alemania. Tengo compañeros que han estudiado Telecomunicaciones en facultades alemanas y que no tienen el nivel de los ingenieros que han estudiado en Sevilla. Sí nos falta un poco en presentaciones en público, como hacen los anglosajones. A nivel de conocimiento, no tenemos nada que envidiarles, al contrario. Pero a nivel de idiomas perdemos mucho. Los alemanes no estudian mucha gramática inglesa pero saben hablarlo y lo entienden perfectamente.

Usted procede de la Sierra Sur de Sevilla, ¿nos falta a los sevillanos un poco de ambición?

Sí. No tenemos, en general, mentalidad de emprendimiento ni de crear negocios ni de buscar oportunidades. Falta un poco de actitud. La crisis económica, de manera un poco violenta, ha ayudado a despertarse la gente. Unos ingleses van a la Sierra de Huelva, ven las castañas y se les ocurre hacer mermelada de castañas y se las venden a otros ingleses y crean un negocio. ¿Por qué no se nos ha ocurrido a nosotros darle ese valor añadido a las castañas y no venderlas a un kilo el euro sino el tarrito de mermelada a cuatro? En el norte son mucho más ambiciosos que nosotros, pero para tener una empresa hay que tener paciencia y trabajar mucho para triunfar. El trabajo y la perserverancia son las claves. Talento no nos falta pero sí un poco de actitud.

¿Las empresas alemanas son tan verticales y con la jerarquía tan señalada como las españolas?

En España hay mucha titulitis, con los master y demás, y en las empresas existe otro tipo de titulitis, la de los cargos que cada uno ocupa en la compañía. En las empresas tecnológicas estadounidenses y alemanas todo es más horizontal, aunque también tienen su jerarquía. Pero ellos lo enfocan más como un organigrama de responsabilidades, para saber quién se ocupa de que cosa más que de saber quién es jefe de quién.

¿Son tan cuadriculados los ingenieros como les pintan?

Es un cliché que no se ajusta a la realidad. Creo que la de ingeniero es una de las profesiones más creativas que hay.

Me dicen que en su empresa están contando constantemente «chistes de ingenieros».

Es verdad.

¿Alguno que podamos entender quienes no somos ingenieros?

Son chistes de ingenieros.