Javier Sobrino en su tienda
Javier Sobrino en su tienda - Juan Flores
ENTREVISTA

Sobrino: «La camisa que nunca le molesta a un torero es con la que corta orejas»

El empresario y camisero Javier Sobrino cuenta entre sus clientes con muchos matadores de toros: «No hay ninguno igual a otro», dice

SevillaActualizado:

Javier Sobrino (Sevilla, 1963) es el último gran camisero de Sevilla y uno de los pocos de España capaces de hacer cien por cien a mano la prensa masculina por excelencia. Este sevillano del Museo lleva más de tres décadas en un negocio, el de la ropa a medida, del que el «low cost» apenas ha dejado supervivientes en la capital andaluza. Toreros, aristócratas, artistas, cantantes, chefs televisivos y empresarios de distintos lugares del país figuran entre sus clientes, pero no sólo ellos. También visitan su tienda personas con un poder adquisitivo limitado que buscan trajes y camisas les queden como un guante. Sobrino tiene clientes, contra lo que pudiera pensarse, en todas las clases sociales. Fue hermano mayor del Museo.

Entre sus clientes tiene a muchos toreros. ¿Son muy exigentes o caprichosos?

Cada torero tiene su particularidad para vestirse. No hay uno igual a otro. En las camisas que usan para torear hay muchas posibilidades. Algunos les gusta cogerse el corbatín con elástico para poder moverse mejor; hay quien le gusta los cuellos más duros; otros prefieren los cuellos más altos. Hay quien le gusta llevar el puño muy ajustado para que no se enganche con el estoque. Si ves las camisas que han utilizado en varias corridas se ve qué partes desgastan más y las costuras que tienen.

Supongo que la superstición en los momentos más críticos de una corrida alcanza también a la ropa que llevan.

Supongo que sí, pero lo que tengo claro es que la camisa que más cómoda le queda es la que se quitan después de haber cortado una oreja. Recuerdo un mozo de espadas que me transmitió un día una queja del maestro por la incomodidad de una camisa que yo le había hecho y le contesté que eso era porque no había cortado oreja. Y me dijo que tenía razón: «Que cuando cortaba oreja nunca se quejaba de la camisa».

Acaba de empezar la Feria de Abril, aunque ya sea mayo. ¿Cómo se debe ir vestido al real?

Con un buen traje y una buena camisa se va bien a cualquier lado, pero yo soy partidario de que se vaya en corbata. Es una tradición desde hace muchos años. No tiene por qué ser un traje, puede ser una chaqueta y un pantalón. A partir de ahí, se debe ir conforme a la personalidad y estilo de cada uno. Hay gente que va a la feria y se vuelve loco. La chaqueta de lino blanca color crudito de toda la vida está volviendo a ponerse de moda. La discreción en el vestir no se debe perder en la Feria, pero sí se puede romper un poco con un pañuelo y una corbata más atrevida.