Calle Mesones, en Constantina, con apenas viandantes durante la mañana
Calle Mesones, en Constantina, con apenas viandantes durante la mañana - María López
EL RETO DEMOGRÁFICO

La sombra de la despoblación rural avanza en las dos sierras de Sevilla

La Sierra Norte ha perdido un 8% de sus vecinos en los diez últimos años y la Sur en torno al 6%. Varios pueblos se van a acoger a planes contra la caída del censo

SevillaActualizado:

La despoblación en el ámbito rural no es sólo un asunto de pueblos de la Meseta con casas de piedra. Aunque con menor intensidad, el fenómeno también empieza a hacer mella en la Andalucía de los muros encalados e incluso en sus provincias donde antes sonaba a problema lejano, como Sevilla. Los nuevos datos que publicó hace varios días el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) sobre movimiento natural de la población (defunciones, nacimientos y matrimonios) han hecho saltar las alarmas. En todo el país se produjeron en el primer semestre del año un 2,1% más defunciones que en el mismo periodo del año anterior, algo que se debió sobre todo a la alta mortalidad del mes de enero, pero ese incremento de las muertes ha sido incluso más agudo a escala regional, con una variación del 5,3% de un semestre a otro, la segunda más alta de toda España sólo por detrás de las Canarias.

La provincia de Sevilla se ha librado de ese aumento de la mortalidad según las estadísticas, eso sí, aunque el problema de la despoblación se mantiene de fondo estructural más allá de la coyuntura de las cifras semestrales. Entre enero y junio de 2018 se registraron en la provincia 8.525 defunciones, lo que apenas supone una veintena más que el mismo periodo de 2017 y una variación de un ínfimo 0,2%, lejos de esa media nacional. La provincia tiende al envejecimiento, si bien sigue por debajo de otras provincias españolas, especialmente las del interior.

Más que los fallecimientos, resulta realmente preocupante el bajo nivel de nacimientos en ese análisis demográfico sevillano. En el primer semestre de este año han nacido en la provincia un total de 8.214 niños, lo que supone 360 menos que en los seis primeros meses de 2017, cuando llegaron a ser 8.574. La bajada es del 4,2%, un registro más que significativo. El crecimiento vegetativo de Sevilla (número de nacimientos menos número de fallecimientos) ha sido negativo en el primer semestre del año que ahora concluye: murieron 311 personas más de las que nacieron. Si se analiza el mismo periodo del año pasado, el balance fue de 67 personas más, una cifra positiva que contrasta con esta caída. Con todo, Sevilla está también por debajo de la caída de nacimientos nacional, de un 5,8%, en una tendencia que se viene registrando desde hace ya bastantes años en todo el territorio nacional. El descenso de nacimientos en Andalucía ha sido del 5,4%, también más pronunciado que en Sevilla.

Al norte y al sur

A pesar de que las estadísticas son aún mejores que en otros lugares, en la provincia se han puesto ya en marcha medidas para afrontar el reto demográfico y que pueden aplicarse a alguno de los municipios donde la caída de la población es más acentuada. Ese cambio demográfico empieza ya a afectar al equilibrio económico, social, cultural, territorial o ambiental. En la provincia de Sevilla, la Sierra Norte es la comarca con mayor despoblación, con una bajada del 8% en la última década motivada, entre otros factores, por el descenso de la natalidad y la emigración de los jóvenes hacia el área metropolitana hispalense. También ha perdido población la Sierra Sur, aunque a un ritmo algo menor, en torno al 6% en esta etapa. Los diez municipios sevillanos en los que más ha bajado la población porcentualmente en la última década son El Madroño (que baja un 19,5% y encabeza esta lista); Villanueva de San Juan (16,2%); San Nicolás del Puerto (12%); Guadalcanal (11,2%); Las Navas de la Concepción (10,4%); Coripe (10,2%); Almadén de la Plata (9,7%); Constantina (9,6%); El Castillo de las Guardas (9,5%) y Pruna (9,4%).

Para combatir la despoblación, el Gobierno central ha aprobado una serie de ayudas y subvenciones para que municipios como El Madroño, el que más habitantes pierde en términos proporcionales, frenen la despoblación en ese entorno rural. La provincia de Sevilla cuenta con 43 municipios con menos de 5.000 habitantes que podrán beneficiarse de subvenciones dirigidas a «afrontar el reto demográfico en municipios pequeños aprobadas por el Gobierno a través de un Real Decreto». Esas ayudas se destinarán a aquellos proyectos que aumenten la empleabilidad y el emprendimiento de jóvenes que habiten o vayan a habitar en municipios que no formen parte de una gran área urbana y que tengan una población inferior o igual a los 5.000 habitantes, o una población comprendida entre los 5.001 y los 10.000 habitantes, siempre que estos últimos presenten un saldo demográfico negativo en la última década. Las solicitudes de los ayuntamientos se pueden presentar hasta la primera semana de febrero o, en su caso, hasta que se agote el presupuesto disponible.

El empleo, esencial

La Diputación Provincial está estudiando ya articular también una línea de ayudas para hacer frente a este problema, ya que hasta el momento no ha tenido planes específicos creados para frenar el despoblamiento rural. Eso sí, desde esta institución señalan que «de manera transversal, todo lo que se hace se orienta al equilibrio territorial y a la fijar la población en el territorio. Las políticas que se llevan a cabo serían un freno para el despoblamiento rural, sobre todo al centrar la acción fundamental en municipios menores de 20.000 habitantes». Hay planes como el Pfoea —el antiguo PER— o el Supera destinados a la creación de empleo en los municipios, «la base para afianzar la población». Pero también planes de turismo o el plan director de juventud , el plan de senderos, el plan director de juventud se orientan a evitar el éxodo rural y a incentivar la vida en los pueblos.

Eso sí, en la provincia en general la población ha crecido en 90.259 personas durante la última década, al pasar de 1.849.268 habitantes en 2007 a 1.939.527 habitantes en 2017, especialmente en los municipios del área metropolitana y núcleos cercanos a Sevilla capital: Dos Hermanas, Alcalá de Guadaíra, Mairena del Aljarafe, La Rinconada… La población de Espartinas, por ejemplo, ha subido nada menos que un 47% en este decenio, mientras que la de Palomares lo ha hecho un 46%. Ambas son las que más han engordado demográficamente hablando e ilustran a la perfección ese auge del extrarradio hispalense.