Turistas fotografiando la Catedral de Sevilla
Turistas fotografiando la Catedral de Sevilla - Juan Flores
Turismo

La tasa turística de un euro, caballo de batalla de Espadas

El gravamen que quiere aplicarse en Sevilla sería de los más bajos de Europa

E.Barba
SevillaActualizado:

El alcalde de Sevilla, el socialista Juan Espadas, ha insistido en los dos últimos años en la necesidad que tiene la ciudad de que sus hoteles y alojamientos apliquen la tasa turística (un euro por persona y noche) para poder desarrollar una promoción «a la altura en la que ya está Sevilla» gracias a una recaudación de en torno a siete millones al año que se lograría. El gobierno municipal socialista ha recalcado en múltiples ocasiones que esta tasa funciona en muchas ciudades europeas que son referentes como destinos turísticos, pero se ha encontrado con la oposición de los hoteleros y de la propia Junta de Andalucía, competente para desarrollar la tasa y que se ha puesto de perfil en todo momento ante esta iniciativa que se quiere implantar también en Granada y que en el caso de Sevilla estaría entre los más económicos de Europa: sería similar a la que ya disponen los hoteles de Lisboa, de un euro.

En España la tasa se cobra tanto en Cataluña como en las Baleares, que fueron pioneros en su aplicación. En el primer caso, se abona desde 2012 y varía entre los 0,45 y los 2,25 euros por persona y día según la categoría del alojamiento y su ubicación, aunque el límite se establece en una semana. En Barcelona es más caro y por una habitación en un cuatro estrellas, la tasa es de 1,10 al día. La capital catalana ya se ha planteado incluso cobrar a quienes visitan la ciudad y no pernoctan haciendo pagar también a los «turistas de paso». Baleares, por su parte, retomó en 2016 la ecotasa después de haberla aplicado en 2002 y 2003. El impuesto tiene un precio de entre 0,25 y 2 euros por visitante y noche, según la categoría del establecimiento, y se reduce para estancias superiores a los ocho días y en temporada baja.

Fuera de España la aplicación de la tasa está muy extendida. En Italia cada ciudad sigue un modelo, pero casi todas la aplican. Para los hoteles de cinco y cuatro estrellas, en Roma se pagan tres euros. En el resto de categorías, equivale a dos euros por persona y noche. En Florencia y Milán se cobra un euro por persona y noche por cada estrella que tenga el hotel, mientras que en Venecia la tasa varía en función de la temporada, las categoría del hotel y la zona en la que se encuentre. En temporada alta, se cobra un euro por estrella y noche.

Como en Italia, en Bélgica este impuesto depende también del municipio y de la categoría del alojamiento. La tasa turística en Bruselas es más alta que en el resto del país, oscilando entre los 2,15 euros de los hoteles de una estrella y los 8,75 euros en los de cinco. En Amsterdam, la tasa turística también se hace por porcentaje, con un 5% del precio de la habitación, mientras que en Viena se abona el 3% de ese precio. En Bélgica, este impuesto depende del municipio y de la categoría del alojamiento.