Mercado del barrio del Arenal de Sevilla - ABC

¿Qué tienen en común el barrio del Arenal y la Alhambra de Granada?

Las murallas y puertas de acceso han condicionado el desarrollo urbanístico de Sevilla desde la Edad Media

SEVILLAActualizado:

La ciudad de Sevilla es como un antiguo pergamino sobre el que se reescribe una y otra vez a lo largo de la historia, y en el que van quedando trazos desdibujados que se confunden con los nuevos. Y el barrio del Arenal podría ser un fragmento de ese pergamino, cuyos párrafos están delimitados por la antigua muralla y su puerta almohade.

Porque para comprender el desarrollo urbanístico de una ciudad hay que poner el foco en los elementos que determinan su evolución, más allá de los ríos o los accidentes geográficos. Esto es: las murallas y sus puertas, pues son los que han marcado los límites entre lo que es ciudad, el interior, y lo que no lo es, el exterior.

En el caso de la Puerta del Arenal, como elemento articulador de los caminos de entrada y salida de la ciudad durante la Edad Media, su originaria puerta de entrada ha dejado una huella imborrable en la configuración del barrio que permanece hasta hoy.

Santa Catalina, y las calles que la circundan «es un gran abanico, en círculo, que tanto interior como exteriormente estaba en las puertas de la primitiva muralla romana. Pero hay un hecho muy notable y muy destacable y es que en el mundo islámico, en el mundo musulmán, las puertas no eran rectas, no eran de paso directo, eran en recodo. O bien en recodo simple en forma de ele, o bien en múltiples recodos» explica a ABC José María Lerdo de Tejada, profesor de Urbanismo de la Universidad de Sevilla.

Según el profesor Lerdo de Tejada, la puerta originaria del Arenal, del periodo almohade, tenía el acceso en forma de recodo, tal y como se puede ver también en la Puerta de la Justicia de la Alhambra de Granada o en la Puerta de Santiago de Jerez de la Frontera.

El recodo como elemento defensivo

«¿Qué ocurría en estos casos? Que el punto de llegada de las calles a esta puerta no coincidía con el punto de salida de los caminos o de las calles exteriores a la puerta. Y hoy cuando vemos la planta del Arenal, vemos que la calle García de Vinuesa no coincide con Antonia Díaz. Ni el abanico que parte de Adriano y Antonia Díaz no coincide con el de Harinas y García de Vinuesa. ¿Por qué? Precisamente porque esas puertas no eran rectas, sino que eran en recodo» explica José María Lerdo.

Vista aérea del barrio del Arenal
Vista aérea del barrio del Arenal - ABC

Un ejemplo muy parecido se produjo en lo que hoy se conoce como Postigo del Aceite, aunque como apunta este profesor de Urbanismo, «en este caso, la calle San Diego, Arfe y Dos de Mayo van directas, en abanico, al postigo. Es seguramente porque la antigua puerta del aceite era en recodo, eso está excavado y se conoce, y con la demolición de esa puerta y con la construcción de las Atarazanas se construye la puerta definitiva».

Lo más llamativo que presenta la planta del Arenal, visto desde el cielo, es la presencia de una especie de calle en forma de ele, que parece bordear un gran elemento constructivo, del que no quedan restos.

Postigo del Aceite
Postigo del Aceite - ABC

La única explicación, según Lerdo de Tejada, es que seguramente el aparato defensivo, o sea, la puerta, el gran bastión defensivo que era la puerta almohade del Arenal, tenía casas adosadas en el exterior, que hacía que se rodeara ese gran aparato defensivo para llegar a la cara que da a Adriano. Entonces la ciudad copia, y hace una segunda calle, que es la calle Maslara, y crea esas dos calles inexplicables en el origen, más antiguo del barrio de la Carretería.